Niños: no compren cerveza para sus papás

Publicada el

    Niños: no compren cerveza para sus papás

Hace unos días, el Comisario de Seguridad Pública de Lagos de Moreno, Javier López Ruelas, dijo que muchos padres de familia son culpables de que sus hijos se vuelvan drogadictos o adquieran otros vicios. Y ejemplificó señalando a aquellos progenitores que envían a sus retoños a la tienda más cercana a comprarles las cervezas.

Los niños se quedan con esa fijación de que colaboran a la felicidad de sus papás (quizá de más miembros de la familia), yendo presurosos por la consabida caguama; sobre todo los sábados, porque es día de “raya” y hay “dinero fresco” (como dirían los economistas) en casa.

Esos niños, posiblemente cuando crezcan imitarán el ejemplo de sus mayores, y no sólo en el acto comercial de adquirir una bebida espumosa y fría, sino de consumirla y disfrutarla… con los efectos consiguientes.

La cerveza y el vino son bebidas legales en nuestro país y las normas vigentes sólo prohíben su venta a menores de edad. Pero ya sabemos (y no es cosa de espantarse) que los niños van a las tiendas por las cervezas y se les vende sin problemas. El negocio es el negocio y en México somos partidarios del libre comercio. (Y si a alguien no le gusta eso, que cierre los ojos).

Si todo quedara en el consumo de cervezas, y en un consumo prudente, pues, ¡qué bien! Las estadísticas de la industria cervecera nos dicen que hay países ricos (potencias mundiales) donde el promedio de ingesta por habitante es altísimo, como Alemania, y, sin embargo, esa nación avanza incontenible al progreso y sus ciudadanos gozan de buena salud y excelente cartera.

Pero México es país de muchos pobres malnutridos, con déficit de escolaridad, desempleados (se dice que hay 7 millones de ninis, o sea: jóvenes que ni trabajan ni estudian), y, eso sí, fumadores, bebedores y víctimas de otro tipo de adicciones.

El Comisario López Ruelas es, aparte de policía de carrera, sociólogo. Y ya en ocasiones anteriores ha señalado algunos lunares de nuestra vida social, y propuesto soluciones. Por ejemplo, sugirió que se acondicionara un albergue para los ciudadanos que integran el “escuadrón de la muerte” y que son, sin que sepamos las causas de su origen, alcohólicos adultos consuetudinarios que se instalan de por vida (muy corta les será ya) en la Calzada Pedro Moreno.

Buena su idea, falta que se concrete. El Comisario se ha referido también a otros vicios, como el cigarro que alcanzó hasta protagonismo musical (recuérdese la canción “Fumando espero al hombre que yo quiero”), y causa 50,000 muertes al año en nuestro país. Y de substancias nocivas, mejor ni hablar.

Como los niños y jóvenes a que se refiere el Comisario López Ruelas, son laguenses y viven en nuestro municipio, nos compete a todos hacer algo para protegerlos de sus circunstancias sin intervenir en vidas o familias ajenas. ¿Qué hacer? Afortunadamente hay muchos remedios: si se brindan a esos niños y adolescentes la oportunidad de practicar deporte o adquirir conocimientos artísticos, otra será la perspectiva a futuro.

Ahí están la Casa de la Cultura con sus clases de diversos instrumentos musicales, su grupo de teatro, coro, danza y pintura. También el Centro Cultural “Manuel González Serrano”; el Centro de Desarrollo Comunitario en Cañada de Ricos y próximamente una Casa de la Cultura en la colonia Cristeros.

Padres de familia: ya no le digan a sus hijos “ve por las caguamas”; mejor díganles: “agarra la guitarra y vete a tu clase”.



#NotiMinuto

  • Tecnoteca

  • Viralzate