Veracruz en quiebra y Duarte, a la basura

Publicada el

  • Veracruz en quiebra y Duarte, a la basura

    Aumentó la deuda de la entidad exponencialmente. Foto: Agencia Reforma

El pasado lunes 10 por la mañana, el gobernador Javier Duarte comentó al conductor del noticiario Despierta, con Carlos Loret de Mola que decidió solicitar al Congreso de Veracruz separarse del cargo.

“Lo hago por amor a Veracruz” y “por responsabilidad”, dijo, para enfrentar las 53 denuncias que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y políticos de oposición –principalmente el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares– interpusieron en su contra en la Procuraduría General de la República (PGR) por peculado, uso indebido de funciones, desvío de recursos y presunto enriquecimiento ilícito.

También dijo a su entrevistador: “No he tomado un solo centavo del erario”, “yo no sudo calenturas que no son mías”, “es una deslealtad y una traición a la confianza depositada en mis funcionarios”.

Tres horas después, dos empleados de Acción Social descolgaron de la oficina que ocupó durante más de cinco años y 10 meses el retrato de Duarte y lo sacaron. Afuera los esperaba una camioneta de redilas para llevárselo. La oficina permaneció vacía durante 15 horas.

El miércoles 12, trabajadores del gobierno estatal inundaron las redes sociales con imágenes para mostrar que las fotografías oficiales de Duarte, descolgadas de las oficinas de la Secretaría de Finanzas y Planeación, de la de Desarrollo Económico, la Contraloría General del Estado y del DIF estatal, entre otras, eran tiradas a la basura.

En las escuelas, los maestros dejaron los portarretratos en blanco para evidenciar el “vacío de poder” en Veracruz.

Duarte, a quien sus correligionarios del PRI le suspendieron sus derechos como militante, dejó el cargo acompañado de sus colaboradores cercanos seis semanas antes de concluir su gestión. Entre ellos iba Flavino Ríos Alvarado, quien fungió como secretario de Gobierno y ahora es gobernador interino. 

Los subordinados de este último le dijeron que a él le toca “administrar el desastre” y “bajar la cortina” del sexenio duartista.

Héctor Yunes, el priísta que perdió los comicios del pasado 5 de junio ante su primo, el panista Yunes Linares, fue uno de los que adelantó que su correligionario Duarte no concluiría el sexenio y que sería expulsado del PRI; incluso mencionó que saldría el 24 ó 25 de octubre. Las cosas se adelantaron.

Pasivo tras pasivo

Duarte deja gravemente dañada la hacienda veracruzana, con un pasivo público de 52 mil millones de pesos y 13 mil millones de “pasivo revolvente” por facturas por pagar a contratistas, proveedores, constructores, cámaras empresariales y terceros institucionales, entre otros.

A los números rojos de Duarte deben sumarse una deuda cercana a los 500 millones de pesos de ministraciones pendientes al Poder Judicial del Estado; mil millones de transferencias sin depositar a la Universidad Veracruzana; más de 100 millones para gasto corriente del Organismo Público Local Electoral, así como el impago de las becas de manutención correspondientes al 2016 a estudiantes de secundaria, bachillerato y nivel superior, y la retención de recursos al Instituto de Pensiones del Estado.

“Hoy ya no le pagan, ni transfieren a nadie. Y aunque a Duarte le mentamos la madre, acaso se va a ir impune”, exclama Hilario Barcelata, del Observatorio de Finanzas Públicas de la Universidad Veracruzana.

El académico insiste en que con Duarte se “masificó la corrupción” para “licuar” las participaciones federales y “desviar” miles de millones de pesos.

El Mandatario con licencia y sus colaboradores, dice, “corrompieron prestanombres, gente de catastro, notarios públicos, del registro público, funcionarios de la Tesorería, jueces, magistrados, gente de la fiscalía… Desde el gobierno construyeron una empresa bien aceitada del crimen organizado”.

La próxima semana, la Comisión de Vigilancia del Congreso local emitirá su dictamen sobre el Informe de Resultados de la Cuenta Pública 2015. 

Y aun cuando se desconoce a cuánto asciende el monto del quebranto patrimonial, el presidente de la Comisión de Vigilancia, Francisco Garrido, lo calcula en 14 mil millones de pesos.

Según el Órgano de Fiscalización (Orfis), los colaboradores de Duarte dejaron de pagar becas, desviaron partidas presupuestales para el pago del magisterio y los pensionados, y destinaron cientos de millones de pesos en pagos a medios de comunicación cuyos soportes no están justificados.

En la observación FP-027/2015/ 011ADM de su Informe de Resultados, el Orfis menciona 428 comprobantes fiscales para la “difusión de mensajes sobre programas y mensajes gubernamentales”, 410 facturas sin su soporte correspondiente, así como órdenes de inserción y testigos presentados como prueba documental.

Sin embargo, subraya, “no acreditan de manera fehaciente el ejercicio del gasto por un monto de 138 millones 610 mil 744 pesos”.

Y aun cuando Duarte se jactaba de la austeridad de su gobierno, los números lo desmienten. En 2015 el gasto corriente se incrementó 6.4% con respecto al año previo: de 56 mil 540 millones 900 millones de pesos etiquetados, terminó gastando 67 mil 952 millones 500 mil. Asimismo, para el pago de la deuda pública se devengaron tres mil 328 millones 100 mil, lo que significó una reducción de 7.3% con respecto al ejercicio del 2014.

Alberto Olvera Rivera, integrante del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana, refiere que esta nueva oleada de “funcionarios priístas corruptos” tuvo como referencia “el mantra histórico” que heredaron de Herrera Beltrán, quien solía decir: “Todo lo que tiene precio, sale barato”.

Lo más grave es que, según Olvera, los duartistas actuaron como si los recursos fueran eternos. “Entregaron -dice- dinero a manos llenas a funcionarios de pensiones y a sindicatos magisteriales, compraron a los campesinos y cooptaron a la oposición. Hubo dinero sin control, sin cálculo; gastaron como si el dinero les fuera a durar toda la vida. Hubo un manejo clientelar masivo”.

Con respecto a las “etiquetas presupuestales” del Gobierno Federal, fueron solamente una ilusión óptica, pues jamás se respetaron las normas en un estado donde el 95% de los recursos son de la Federación. En resumen, “los duartistas ejercieron el dinero como Dios les dio a entender”.

Duarte, creación de Herrera

Javier Duarte es creación de Fidel Herrera, quien lo reclutó muy joven en su grupo político a principios de los años 90 por deferencia a su padre, Javier Duarte Franco, quien fue su amigo.

Con Herrera como mentor, Duarte estudió leyes y luego se fue a España, donde cursó diplomados en economía y administración pública, así como un doctorado en economía en la Universidad Complutense de Madrid.

Barcelata sostiene que la tesis que presentó Duarte es cuestionable. “Dudo, dice, que sea economista”.

Hoy, Duarte está solo, resumen los diputados priístas, sobre todo los que se oponían a que Flavino Ríos asumiera el cargo como interino. 

Empleados de la Secretaría de Relaciones Exteriores que optan por el anonimato aseguran que recientemente se “gestionó” un pasaporte para el hijo menor del Mandatario con licencia, de sólo cuatro años. Es probable, afirman, que la familia completa se vaya al extranjero.

En Coatzacoalcos, los reporteros locales subieron a sus redes sociales fotografías de las residencias de las familias Tubilla y Macías, parientes de Karime Macías, la cónyuge de Duarte. 

“Ya preparan la huida”, ironizaron.



#NotiMinuto

  • Tecnoteca

  • Viralzate