Fidel Castro Ruz y la eternidad

Publicada el

    Fidel Castro Ruz y la eternidad

Fidel Castro Ruz ha muerto. Dios lo ha juzgado ya y le dio su merecido. Cuando yo era niño, mi madre nos decía que no debíamos hablar de los muertos porque “Dios ya los juzgó”. Pero cuando estudié primer año en la Facultad de Derecho de la Universidad de Guadalajara, un maestro nos explicó que el Derecho se ocupa de “la conducta externa de los hombres”. Así que aprendí a distinguir: los jueces humanos juzgan los hechos; Dios juzga también las intenciones, esas que están en la conciencia de los seres humanos donde sólo Él puede atisbar hasta el fondo.

Fidel Castro Ruz fue bautizado en la Iglesia Católica y durante su adolescencia estudió en colegios de jesuitas. Empero, al convertirse en joven abrazó el comunismo. Su Patria, Cuba, estaba gobernada por un dictador: Fulgencio Batista. Fidel y un grupo de compañeros se propusieron hacer una revolución para derrocarlo. Por esas cosas del destino, todos ellos estaban en la Ciudad de México cuando decidieron irse a Cuba en el yate “Granma” para internarse en la Sierra Maestra e iniciar su revuelta armada. Aquí en México les ayudaron el General Lázaro Cárdenas del Río y don Fernando Gutiérrez Barrios, ambos personajes notables.

El 31 de diciembre de 1958, Fulgencio Batista, su familia y una comitiva, se fueron de Cuba en aviones llenos de dinero y otras cosas, hasta Europa. Allá se quedaron a vivir en Estoril, Portugal, donde un tiempo se puso de moda que se refugiaran los nobles, ricos y políticos desterrados. Seguramente alguna vez se encontraron don Juan de Borbón, padre del rey Juan Carlos I; Antenor Patiño, “el Rey del Estaño” de Bolivia; Fulgencio Batista y muchos otros individuos conspicuos. En Cuba, a partir del 1 de enero de 1959, Fidel Castro Ruz (entonces de 32 años de edad, y demás revolucionarios, asumieron el poder y se dispusieron a gobernar la mayor isla del mar de Las Antillas). Desde entonces y hasta la fecha, los comunistas de la familia Castro siguen en el timón de toda una nación.

Todavía en abril de 1961, después que un grupo de aventureros financiados por la CIA norteamericana quiso invadir Cuba para derrocar a Fidel Castro Ruz y su régimen, y fracasó en Bahía de Cochinos, donde fueron hechos presos, Fidel organizó una concentración en La Habana donde fue con todos sus revolucionarios; celebraron una misa al aire libre y todos comulgaron. Daban, pues, la facha de católicos. La fotografía de ese acto salió en todos los periódicos; yo la vi en “El Informador” de Guadalajara (donde vivía), y se puede consultar en la hemeroteca. Pero ese mismo año, Fidel dijo en público que era socialista y lo seguiría siendo hasta el último día de su vida.

Fidel gobernó la isla con los resultados que todos hemos visto. Otro país comunista: China, fue también un desastre económico mientras la gobernó Mao Tse Tung, desde el 1 de octubre de 1949 hasta el 9 de septiembre de 1976, en que murió. Los dos años siguientes, gobernó China Comunista el inepto Hua Guofeng, hasta que en 1978 llegó al poder el señor Den Xiaoping ó Teng Hsiao-p’ing, quien convenció a toda la gerontocracia china de que “un comunista pobre no le sirve a nadie. Tenemos que ser ricos”. Me ahorro explicaciones y vean ahora a China Comunista; el país con el más alto índice de crecimiento económico en el mundo. Su debut en la sociedad terrícola fueron los Juegos Olímpicos de 2008. China está a siglos-luz de Cuba, donde viven pobres, pero de todo le echan la culpa al vecino. Claro que en China no hay democracia, tampoco en Cuba. En eso van al parejo.

Lo que quiero decir es que ahora que Fidel Castro Ruz ha muerto, nomás queda esperar que también fallezca su hermano Raúl y que aparezca en el panorama cubano un político joven, inteligente y audaz, que diga: “de nada sirve que seamos comunistas si somos pobres y no tenemos libertad ni desarrollo económico e industrial”. Y la pretendida grandeza de Fidel Castro Ruz quedará hecha añicos por toda la eternidad. Como la de otros dictadores.



#NotiMinuto

  • Tecnoteca

  • Viralzate


MÁS VISTAS