Abiertos al alto vuelo

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    Foto: Agencia Reforma.

Aves altivas

Vecino del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, California, en el Aviation Blvd. está el Restaurante Proud Bird, un enorme negocio gastronómico con capacidad para mil 200 comensales, decorado con fotografías y objetos relacionados con la aviación y ventanales panorámicos que ofrecen el espectáculo de aterrizajes y despegues.

Un atractivo especial lo constituye la colección de aviones exhibidos en el exterior del Proud Bird, cada uno con cédulas con información sobre su historia y características. Hay aeronaves de combate norteamericanas, rusas, alemanas y el Bell X-1, que fue el primero en romper la barrera del sonido.

Actualmente, el restaurante se encuentra en renovación, la cual finalizará este año. Se prevé la incorporación de un caza P-40 de los llamados Tigres Voladores que combatieron en la Segunda Guerra Mundial apoyando a China contra Japón.

Espíritu volador

El Museo Nacional del Aire y el Espacio del Instituto Smithsonian se localiza en el National Mall de Washington DC. Reúne la mayor colección de aviones, cohetes y naves espaciales del mundo, cuenta con un planetario y es un centro de investigación sobre la aviación.

El moderno edificio, obra del arquitecto Gyo Obata, se compone de cuatro enormes cubos que resguardan el primer avión construido por los hermanos Wright, el Enola Gay, el bombardero que tuvo la nefasta misión de lanzar la primera bomba atómica sobre Hiroshima; un Concorde, el primer avión supersónico de pasajeros; un Cohete V2 alemán, primera creación del hombre que alcanzó el espacio, y el módulo del Apollo 11 de la primera misión a la luna.

Las 22 salas del museo exhiben miles de objetos, pero la estrella es el Espíritu de San Luis, el pequeño avión en que Charles Lindbergh realizó la hazaña de cruzar en solitario el Océano Atlántico. Lindbergh, después de su histórico vuelo, hizo un recorrido por Estados Unidos y América Latina, comenzando por México; 22 banderas hay en su fuselaje de los países visitados.

 Sobrevolando Chicago 

El Museo de la Ciencia y la Industria de Chicago es un apasionante lugar sobre el mundo de los inventos y descubrimientos que se dieron especialmente a partir del siglo 20. 

Personas de todas las edades disfrutan de sus instalaciones interactivas, en 75 salas, que les permiten conocer desde un submarino alemán capturado en la guerra, el módulo de comando de la nave Apolo 8, la recreación de una mina de carbón o una fábrica de juguetes operada por robots.

Los temas de genética, computadoras, energía, el cuerpo humano o la exploración del espacio atraen a visitantes que, desde su apertura en 1933, suman ya más 160 millones de personas.

Uno de los espacios más espectaculares conjunta una gran maqueta de Chicago con un 727 suspendido que la sobrevuela y permite a los asistentes acceder a su interior.

Un avión fuera de serie

El Museo Nacional de la Segunda Guerra Mundial fue inaugurado en el año 2000 en el barrio Warehouse de Nuevo Orleans, promovido por el actor Tom Hanks. Su colección incluye aviones, armamento, transportes y uniformes de los países participantes en la conflagración, así como maquetas y estadísticas sobre los diferentes frentes habidos en Europa y el Pacífico.

En su primera sala destaca un Douglas DC3, que sirvió como transporte aéreo y que según los especialistas es uno de los mejores aviones que haya existido. Como muchos inventos bélicos, tuvo posteriores usos pacíficos.

El notable diseño de esta aeronave permitió revolucionar el transporte aéreo comercial, dada la velocidad, bajo ruido y capacidad para 21 pasajeros. 

En EU se fabricaron 11 mil de estas unidades, pero además hubo modelos similares producidos bajo licencia en Japón y Rusia. En total, sumaban cerca de 16 mil aeronaves. Ahora, 80 años después de su aparición, aún se le ve, de vez en cuando, en algunos aeropuertos de distintas partes del mundo.



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