Con un precio por encima del que ofertan las compañías de lácteos, Liconsa está captando diariamente 28 mil litros de productores lecheros de la región.
Francisco Javier Medina Hernández, médico veterinario del Centro Regional de Acopio que se encuentra en el rancho Merino, municipio de Juventino Rosas, informó que las instalaciones tienen capacidad para duplicar la recepción de leche.
Los beneficios en dinero para los lecheros no se pueden precisar porque hay ofertas diferentes de las compañías que industrializan la leche, pero en definitiva Liconsa da mejor precio.
La cuota autorizada para este año no debe superar los 30 mil litros de leche comprada a los ganaderos de esta zona, organizados en 22 unidades de producción.
Liconsa tiene sólo tres centros de acopio en el estado de Guanajuato, el de Juventino Rosas que capta 28 mil litros de leche todos los días; San Felipe ( Jaral de Berrio ) con 27 mil litros y Valle de Santiago que compra 7 mil.
De esta manera el estado de Guanajuato aporta 62 mil litros de leche todos los días y que en el caso de Juventino Rosas se envía a Toluca y Tlalnepantla, Estado de México, donde se lleva a cabo el proceso de pasteurización y envasado.
Esta leche se distribuye inmediatamente a los centros de distribución ya señalados en el País y se mantiene como cuota fija debido a que las familias beneficiadas están en el registro de un padrón. La gente paga todos los días, contra entrega y tienen una dotación mensual de 96 litros máximo.
En entrevista por separado, el analista Marcos Adrián Núñez, dijo que el centro de acopio de Juventino Rosas tiene operando un año y medio.
La leche que reciben la pagan a 3 pesos con 84 centavos el litro en frío y a 3.79 en caliente. En frío es cuando la llevan refrigerada, y en caliente cuando la entregan directamente de la ordeña, en la mañana y en la tarde.
Indicó Marcos Adrián que el jefe del Centro es David Escalante.
“Actualmente llega leche de los municipios de Romita ( rancho Las Maravillas ), Apaseo el Grande, Cortazar ( comunidad de Parra ) y Merino (Juventino Rosas) que es donde se encuentra precisamente el centro de acopio del que se está hablando”.
Del municipio de Celaya “no llega absolutamente nada, no se sabe por qué, pero quizá se debe a que todavía no conocen la seriedad de Liconsa o porque ya tienen compromisos con otras empresas”.
Las fuentes aseguraron que Liconsa establece cuotas anuales y es posible que para el año próximo aumenten. En lo que se refiere al 2005 está cubierta la asignación y no se puede ampliar.
Incluso dijeron que resulta extraño que los productores de Santiago de Cuendá, que están de vecinos con Merino y organizados también en agrupaciones de producción lechera, no participen con Liconsa.
Francisco Javier Medina Hernández lo atribuyó a que a muchos se les facilita vender a los lecheros de “boteo”, o que ya tienen contratos seguros con empresas grandes como Nestlé y piensan que suspender un contrato les acarrearía problemas.