El soldado estadounidense de origen mexicano Rey David Cuervo, muerto en acción en Iraq, fue enterrado ayer lunes con plenos honores militares en el cementerio nacional Fort Sam Houston.
Cuervo, de 24 años, de Laguna Vista, murió el 28 de diciembre cuando una bomba de fabricación casera alcanzó su vehículo en Bagdad.
Durante los servicios fúnebres el domingo en Port Isabel, familiares y amigos tomados de las manos recordaron a Cuervo como un héroe que quería ser soldado desde que era niño.
El cuñado de Cuervo, Timoteo Barrientez, que revista en los Marines, dijo que lo recordará en el momento de partir hacia Iraq el mes próximo.
"Te llevaré conmigo en mi corazón cuando vaya para allá", dijo.
La hermana de Cuervo y esposa de Barrientez, Valentina, lloró al leer la inscripción que llevará la lápida de su hermano: "Todos dan algo y algunos dan todo".
Cuervo pertenecía al 1r. escuadrón del 2o. Regimiento de Caballería Blindada con asiento en Fort Polk, Luisiana.
Nacido en Tampico, México, era residente legal de Estados Unidos. Por decisión del presidente George Bush, se le otorgará póstumamente la ciudadanía plena.
Cuervo entró al Ejército en septiembre de 1999 y fue a Fort Polk en junio del 2003.
Cuervo fue el tercer soldado del condado de Cameron que murió en Iraq en el 2003.
Eduardo John Anguiano, de Los Fresnos, murió el 23 de marzo y Juan G. Garza, de San Benito, murió el 8 de abril.
"No queremos perder a nuestros soldados, pero esto revela el patriotismo que hay en nuestra comunidad", dijo el juez Gilberto Hinojosa.