Con el pelo corto y sin su tradicional barba, Johnny Damon se vistió el con el uniforme rayado de los Yanquis de Nueva York después de firmar su contrato por cuatro años y 52 millones de dólares.
Damon jugó los pasados cuatro años con las Medias Rojas de Boston, y cambió de bando en la rivalidad más encandecida de las Grandes Ligas.
El jardinero central pasó satisfactoriamente sus pruebas físicas el jueves, y luego fue al salón de belleza Ishi en Manhattan para cambiar de imagen.
Observado de cerca por su esposa Michelle, y acompañado por un fotógrafo de los Yanquis, una estilista le afeitó la barba y le cortó la larga cabellera a Damon, dejándolo a tono con el estricto código del dueño del equipo, George Steinbrenner.
“Primero que nada, ¿qué opinan?”, dijo Damon, mirando a las cámaras mientras se acariciaba el mentón. “Obviamente, sigan retratando”.
Steinbrenner pareció satisfecho.
“Se ve como un Yanqui, suena como un Yanqui y es un Yanqui”, dijo Steinbrenner en un comunicado.
Unos cuentos aficionados esperaron a la llegada de Damon afuera del estadio.
Damon, seleccionado al juego de estrellas de 2002 y 2005, jugará en una de las posiciones más históricas del beisbol, ocupada en el pasado por Joe DiMaggio, Mickey Mantle y el puertorriqueño Bernie Williams. Quien acordó el jueves permanecer el próximo año con el equipo como reserva.
Damon también será el primer bate de una poderosa alineación que terminó segunda en las mayores el año pasado en carreras anotadas y promedio de bateo, detrás de Boston.
Derek Jeter bajará al segundo bate, seguido por Gary Sheffield, Alex Rodríguez, Jason Giambi, Hideki Matsui y el boricua Jorge Posada.
Un año después de ayudar a Boston a ganar su primera Serie Mundial desde 1917, Damon bateó .316, con 197 hits, 35 dobles, diez jonrones y 74 remolcadas el año pasado.
Todo un Yanqui
-.316 batazos
-197 hits
-335 dobles
-10 jonrones
-74 remolcadas