La Asociación de Bomberos Voluntarios atiende anualmente alrededor de cuatro reportes de captura de víboras en el municipio, algunas de ellas venenosas.
Mario Barrón Morales, comandante de la Asociación de Bomberos Voluntarios A.C. destacó que los llamados de auxilio para capturar estos reptiles son esporádicos.
“En promedio atendemos uno de estos reportes cada tres meses, la petición a las personas es que no pierdan de vista al animal y que no se acerquen”, comentó el comandante.
Los reportes para capturar a las víboras llegan de zonas como Puentecillas, Las Teresas, Marfil, Yerbabuena, San José de Cervera, Cúpulas, entre otras.
Las especies más comunes de reptiles que se encuentran en el municipio son “cabeza de puerco”, víbora chirrionera y la cascabel, aunque esta última con menor presencia.
“Hace muchos años la captura de las víboras se hacía a la buena de Dios, pero poco a poco los bomberos fueron agarrando práctica y se experimentaron.
“Ahora las víboras se trata de agarrar vivas, después se sueltan en el cerro, aunque cuando una víbora no se deja atrapar viva se sacrifica”, expuso Barrón Morales.
La víbora cascabel y la chirrionera son venenosas, la primera puede alcanzar más de un metro de longitud, la segunda miden alrededor de 30 centímetros.
El comandante destacó que las zonas donde se capturan a las víboras se encuentran en los límites de áreas despobladas, donde tienen su hábitat natural.
“Creemos que las víboras bajan en busca de agua y alimento, por consiguiente cuando son capturadas se depositan cerca de mantos de agua”, concluyó el comandante de la Asociación de Bomberos Voluntarios A.C.