Un joven que se disculpó públicamente con su novia, damas saltando al redondel como paracaidistas, y tres horas de música fue lo que el público disfrutó durante la última noche del Palenque.
La fiesta corrió a cargo de la Arrolladora Banda Limón de René Camacho, que se encargó de cerrar con “broche de oro” las actividades artísticas del polémico Centro de Espectáculos y ofrecer una sesión de puros éxitos.
Un factor importante para que los casi 7 mil asistentes no dejaran de gritar y cantar fueron los vocalistas Josy y Jorge, quienes demostraron que lo mismo pueden manejar una audiencia de 45 mil personas –como en su pasada visita a la Explanada de la Feria en noviembre- que un recinto más pequeño.
Para muestra un botón: Medina subió al borde del aro para cantar, y de paso interpretar dos temas desplazándose entre la gente de la Zona Vip. De inmediato se creó un torbellino a su alrededor pues todos querían fotografiarlo o saludarlo, y a pesar de los apretones siempre se mostró sonriente.
Y Josy puso el desorden pues fue quien invitó a varias fans a bailar con él, siendo la locutora Gely Hernández la primera de la noche.
“Tu nuevo cariñito”, “El final de nuestra historia”, “Ya es muy tarde”, “La calabaza”, “Sobre mis pies”, “Los puritos huesos”, “Y si tu amor no vuelve” y “Huele a peligro” sonaron en la primera mitad del concierto y que fueron cantados con todo el corazón.
Demuestra su valor
La sorpresa de la noche llegó cuando Moisés Jiménez bajó al redondel, tomó el micrófono y se disculpó por interrumpir el show:
“Quiero decirles que aquí está la mujer que amo. Le quiero pedir perdón y pedirle una segunda oportunidad”.
Mientras él se arrodillaba, Jorge Medina pidió que bajara Mariana Márquez. Una vez juntos en el escenario, la pareja se abrazó, aplicó el “borrón y cuenta nueva” y la Arrolladora les dedicó “Y que quede claro”.
Tras esta muestra de amor, la segunda parte del show fue un auténtico carnaval: “Así fue”, “El sinaloense”, “Mi gusto es” y “Heridas que se curan”.
Eso sí, fue tal la cantidad de jóvenes que querían bailar con los músicos que Josy tuvo que dar un aviso: “Esto se está saliendo de control (…) Teníamos contemplado cantar toda la noche, pero ordenadamente”.
A las 2:20 de la mañana la Arrolladora se despidió… no sin antes recibir los últimos embates femeninos que literalmente cercaron a Jorge Medina.