Cuatro hombres armados asaltaron a los pasajeros de un autobús de la línea ETN que venía de la Ciudad de México.
El atraco ocurrió en la autopista México-Querétaro.
De acuerdo con los pasajeros, a las 7:30 de la noche el autobús con número económico 4685 salió de la Central Norte del DF, con unos ocho pasajeros. Antes de la primera caseta de cobro de la autopista hay una pequeña estación de ETN, en donde la unidad hizo una breve parada.
En ese sitio subieron cinco pasajeros, cuatro de ellos eran los asaltantes, quienes se ubicaron en distintos puntos del autobús.
Según los testigos entrevistados por a.m., se llamaban entre sí con el mote de “pareja”. Ninguno ocultaba su rostro.
Uno de los delincuentes, ubicado en la parte delantera, cruzó todo el camión hasta los baños, a los 15 minutos de haber abordado. Al parecer, esa fue la señal para iniciar el asalto.
“Se los va a llevar la chin... este es un asalto y que nadie se ponga pen... porque nos lo echamos”, dijo uno de los asaltantes, según relató Armando, uno de los pasajeros.
Entre dos asaltantes encañonaron a Armando, lo levantaron de su lugar en el asiento 9 y lo desnudaron completamente, mientras lo esculcaban. Le colocaron el cañón de dos armas en la boca y en la sien, amenazando con disparar. Luego lo golpearon.
El autobús sólo era iluminado por la tenue luz del pasillo y las pantallas que proyectaban una película. Acostado boca abajo, Armando sólo escuchaba los gritos de los ladrones.
“Yo los vi sospechosos desde que subieron, pero nada más. Nadie nos revisó, ni nos pasaron el detector de metal o como hacen en otras compañías, nadie nos grabó (...) Esto, con las medidas mínimas de seguridad, se pudo haber evitado”, dijo Armando en la sala de su casa.
A él le robaron 3 mil 500 pesos en efectivo y un par de memorias USB que guardaba en la chamarra que también se llevaron.
Otro de los asaltantes ordenaba al chofer, apuntándolo con el arma, que condujera a una velocidad normal, relató Ricardo, un joven que viajaba en el asiento 13, y que desde hace cuatro meses viaja cada fin de semana al DF, para realizar estudios de piloto aviador.
“Fueron los minutos más largos de mi vida (...) Se paseaban entre los asientos con las pistolas, nos amenazaban. A mí me revisaron, primero uno, pero yo me protejo y trato de nunca llevar nada, ni mi cartera, y se desesperaron que no me encontraban nada. Mi temor era que se les escapara un disparo”, dijo indignado.
Un pasajero extranjero, italiano, no comprendía lo que ocurría. Su pareja, una mujer mexicana, llorando trataba de explicarle para que se tranquilizara. Según otro pasajero, el ladrón lo despojó de una cadena de oro, que de inmediato se puso.
De las nueve personas que viajaban, dos eran mujeres, y sin distinción, los cuatro asaltantes agredieron física y verbalmente a los pasajeros para poder despojarlos de sus pertenencias.
“A las ocho y media el camión hizo una parada en la terminal de Tepotzotlán y ahí fue en donde se subieron estos tipos, pero no hicieron nada hasta como las nueve de la noche más o menos que ya íbamos en plena carretera, para agarrarnos desprevenidos y lejos de cualquier posibilidad de ayuda”, dijo otro testigo.
En el kilómetro 84 de la autopista México-Querétaro, los asaltantes pidieron al chofer que se detuviera. Por un teléfono celular indicaron a sus cómplices que ya estaban por llegar al lugar acordado. Unos 20 minutos después, bajaron del autobús. No se robaron ningún equipaje, sólo lo que los pasajeros llevaban consigo.
Al llegar a León, cerca de la una de la madrugada del domingo, los afectados intentaron poner una queja en la línea de autobuses, sin embargo el responsable no se encontraba en turno. Otro empleado de la compañía tomó el reporte que varios de los afectados firmaron reclamando “la negligencia de la empresa y la falta de responsabilidad al no haber las revisiones correspondientes al abordar los camiones”, se lee en el documento que firmaron.