Jasubi Anahí tenía un año ocho meses de edad, apenas descubría el mundo; su inocencia la llevó a jugar detrás de una tolva que estaba descargando arena afuera de su domicilio e involuntariamente ésta le arrebató las oportunidades de seguir creciendo.
Ana Verónica Barbosa, madre de Jasubi, salió de su domicilio para pagarle al transportista que llevó el material, pero no se dio cuenta que la menor salió detrás de ella.
Sólo bastaron unos minutos para que la pequeña aprovechara un descuido de su madre y se escondiera detrás de la tolva, la cual estaba con la marcha encendida, pero detenida por el freno de mano (debido a que la calle tiene una pendiente).
Los hechos se registraron al filo de las 11:00 horas en la calle Cascada de Agua Azul en la colonia Vista Hermosa, frente al número 11, lugar donde José Antonio Reyes Villanueva estaba descargando arena y grava de un camión de volteo marca Ford, color azul, con placas GA-86389.
Cuando Ana Verónica abrió la puerta del domicilio para pagarle al tolvero, la pequeña la siguió sin que su madre se diera cuenta, y corrió a donde se encontraba la arena. Nadie se dio cuenta que la niña estaba ahí, de tal forma que una vez cerrado el trato, el tolvero quitó el freno de mano y la unidad retrocedió por la naturaleza de la pendiente.
La madre de Jasubi se percató que la niña se encontraba debajo del camión jugando y estaba a punto de ser aplastada por las llantas traseras de la tolva, por ello emitió un grito de desesperación con la intención de que el tolvero se detuviera, pero ya era demasiado tarde, los neumáticos le habían pasado por encima a la menor.
El tolvero se detuvo y cuando observó a donde se encontraba el montón de arena, vio la trágica escena: una niña atropellada que se debatía entre la vida y la muerte.
Como su madre notó que todavía tenía signos vitales, pensaron en una alternativa para salvarle la vida.
El conductor de la tolva sugirió que llevaran a la niña en un vehículo particular, porque de irse en la tolva tardarían más tiempo en arribar; él se ofreció a pagar los gastos hospitalarios y dijo que las alcanzaría en el Hospital General.
Un vecino abordó a madre e hija en una camioneta marca Ford Explorer, color azul y las llevó al nosocomio.
Cuando Jasubi Anahí Ramírez Barbosa llegaba al Hospital General dejó de existir, los médicos le tomaron el pulso y confirmaron que acababa de morir, simplemente Jasubi no resistió las lesiones y dejó de existir a las 11:15 horas de ayer.
Cuando la Delegación de Policía Preventiva del Sector Bellavista se enteró de lo sucedido, detuvieron sobre la colonia Lomas de Españita la tolva y su conductor, pensando que se daba a la fuga, sin embargo, la realidad es que él se dirigía al Hospital para ver el estado de salud de la menor.