Estafan con ‘préstamos fáciles’

PAOLA ROMO Publicada el

Estafan con ‘préstamos fáciles’

En este edificio, ubicado en el bulevar Campestre, estaban las oficinas de Asesor

Al menos 60 personas fueron defraudadas por una empresa denominada “Asesoría Financiera Mexicana” (ASFIM), cuyo gerente y asesores financieros huyeron con el dinero que les habían pedido en garantía para otorgarles préstamos que irían desde los 100 mil y hasta un millón de pesos.

Entre los estafados hay empresarios, empleados, pensionados e incluso funcionarios del Estado residentes en León.

Desde diciembre del año pasado, empleadas, jubilados, comerciantes, profesionistas y pequeños empresarios de León, Silao, San Francisco del Rincón y Guanajuato capital iban depositando en una cuenta bancaria de la financiera el 7.5% del total del préstamo.

Una vez que cubrían ese monto, los solicitantes firmaban un contrato, con la promesa de que se les depositaría su préstamo a los 10 días, pero ninguno recibió el dinero. Por el contrario, perdieron entre 5 mil y 70 mil pesos cada uno.

Varios afectados entrevistados por AM consideraron que la cifra de defraudados podría aumentar, ya que durante los casi 5 meses que la financiera estuvo operando en sus oficinas ubicadas en el quinto piso del edificio número 116 del bulevar Campestre, a una cuadra del López Mateos, decenas de personas acudían diariamente a citas para que les tramitaran sus créditos.

Desde mediados de abril y hasta la fecha, sólo 12 afectados han denunciado penalmente a la financiera ante la Procuraduría de Justicia del Estado de Guanajuato (PGJEG), que integró los expedientes en una sola averiguación con el número 5849/2013, por el delito de fraude.

“Les ofrecían créditos de 100 mil a 200 mil y tenían que hacer dos depósitos previos al pago, pero a la fecha no han recibido dinero y las oficinas están cerradas, por lo que acuden a denunciar. En abril se pusieron las denuncias”, confirmó la vocería de la Procuraduría de Justicia de Guanajuato.

Hasta ahora, la Procuraduría no ha podido establecer si este grupo operaba en otros estados, aunque los afectados han sido informados que también tenían oficinas en Guadalajara, y que los responsables podrían haberse establecido en la ciudad de Mérida, Yucatán, bajo otro nombre.

Los ‘contratos’

AM obtuvo copias de dos contratos generados por la financiera y pudo constatar que los deudores estaban obligados a pagar un 61.82% más de su préstamo.

Por un préstamo de 500 mil pesos, en la segunda cláusula del contrato se establece que los pagos mensuales serían de 4 mil 449 pesos durante 10 años, lo que da como resultado un pago final de 533 mil 880 pesos.

Pero en la tercera cláusula establece que “para documentar la cantidad mutuada y las amortizaciones” el deudor debía firmar 5 pagarés por 161 mil 789 pesos, lo que da un total de 808 mil 945 pesos.

Estos pagarés les serían entregados conforme fueran cubriendo cada 36 mensualidades sin atrasarse. Pero en la sexta y séptima cláusula del contrato se establece que en caso de que el deudor se atrase con 3 mensualidades, se tomará como base la deuda de los pagarés.

Es el mismo caso para un préstamo de 200 mil pesos. El contrato establece que se deben firmar 5 pagarés por 64 mil 728 pesos, que dan como resultado 323 mil 640 pesos, deuda que se cobraría en caso de que los deudores se atrasaran en sus mensualidades.

Ninguno de los entrevistados por AM alcanzó a firmar los pagarés, ya que los representantes de la financiera desaparecieron antes de que pudieran terminar los trámites.

Desalojan oficina y huyen

Debido a que en todos los casos se habían retrasado las transferencias de los préstamos, varios solicitantes se organizaron para vigilar a los empleados de ASFIM. Durante más de un mes montaron guardia afuera del edificio para evitar que huyeran.

Los afectados estaban decididos a acudir a la Procuraduría de Justicia del Estado e interponer una denuncia con el fin de que los responsables fueran detenidos y su dinero pudiera recuperarse.

Como responsables del fraude identificaron al gerente de la financiera, Víctor Cruz, y a su hermana, Erika Cruz, así como a otro empleado de nombre Irvin Rabadán Reyes.

Los afectados coincidieron en que Víctor Cruz es buscado también por haber arrendado un auto en León para que viajara a las oficinas de Guadalajara, pero nunca regresó la unidad.

Sin embargo, ante la desesperación de ver perdido su dinero y con el temor de que los responsables huyeran, el pasado 17 de abril otro grupo de afectados acudió al edificio del Campestre y pararon una patrulla de la Policía Municipal que circulaba por la zona para que detuviera a los empleados de ASFIM.

Aunque se entrevistaron con ellos, los policías no pudieron llevarlos consigo debido a que no había una denuncia en su contra.

Esto alertó a los trabajadores, quienes dejaron de presentarse en las oficinas.

“Llegamos un día y detuvimos una patrulla de la Policía, pero no se los pudieron llevar porque no había orden de aprehensión contra ellos”, afirmó uno de los afectados.

Paulatinamente fueron desalojando el edificio, llevándose los escritorios y las computadoras hasta dejar vacío el piso que estaban rentando.

Pese a que los afectados siguieron acudiendo en el mismo periodo de tiempo, nunca los encontraban, por lo que sospechan que los defraudadores eran advertidos de su presencia por los encargados del edificio.

AM acudió a las oficinas donde se encontraba la financiera. Un hombre robusto, de tez clara, visiblemente molesto por la presencia de la reportera, dijo desconocer cuándo llegó la empresa y cuándo se fue, e insistió que no podía dar ninguna información.

‘Le roban el dinero que pidió prestado’

Mariana Luna es empleada de un supermercado en San Francisco del Rincón. Consiguió prestados 5 mil 250 pesos que entregó a la financiera para que le prestaran 150 mil pesos, con lo que iba a liquidar todas sus deudas. También fue defraudada.

“Me traían a vuelta y vuelta, el celular que tienen está apagado o suspendido el teléfono. Tengo algo de temor de que quieran hacernos algo, tienen completos nuestros datos, el número de casa, teléfono”, afirmó la joven.

Otro estafado fue Miguel Marmolejo. Con la ilusión de que su esposa pudiera tener un negocio de calzado que le permitiera estar cerca de su casa y atender a su pequeña hija, Miguel invirtió 9 mil pesos a cambio de un préstamo de 200 mil pesos.

“Pedía para hacer un negocio. Lo iba a poner para que trabajara mi esposa porque yo tengo trabajo, tenemos una niña chiquita y quería dejarles el negocio de calzado, que ella se pudiera mover al negocio teniéndolo cerca de la casa y pudiera entrar y salir cuando lo necesitara”.

Presentó su denuncia ante el Ministerio Público a finales de abril: “El coraje es que le cuesta uno mucho hacerse de su dinero y con la mano en la cintura se vuelen el dinero, ese dinero lo estuve ahorrando y los denuncié por coraje. Si me los llego a encontrar en la calle no le hablo a una patrulla, por mi cuenta me arreglo con ellos”.

‘Quitan ahorros a pensionados’

José Ángel Ramírez se dedica a la distribución de abarrotes en León. Entregó 22 mil pesos a cambio de la promesa de un préstamo de medio millón de pesos. Firmó el contrato el 5 de abril. Era la gran oportunidad de hacer crecer su negocio.

“Lo que más me dolió es que hayan engañado tan inocentemente, yo tengo años haciendo negocios, y nunca en mi vida me habían defraudado así”.

En el contrato sólo aparece una dirección de la financiera en el número 723 de la calle López Mateos, en la colonia Ladrón de Guevara, en Guadalajara.

Entre los afectados se encuentra un constructor de Silao, quien invirtió 70 mil pesos a cambio de un préstamo por un millón de pesos, y un trabajador de la Secretaría de Finanzas del Gobierno estatal, así como a varios vecinos de Guanajuato capital.

Aunque también hubo adultos mayores engañados: “Les dije (a los representantes de ASFIM) ‘no está bien (lo que hacen), porque hay mucha gente mayor, porque son sus ahorros o pensiones. El préstamo es para salir de un apuro o pagar una deuda y ustedes les dan el tiro de gracia’”, dijo otro de los afectados.

Sólo un cheque fue emitido por 150 mil pesos cuando en realidad el solicitante sólo había pedido 100 mil pesos.

Pero cuando el comerciante originario de León quiso cobrarlo, se dio cuenta que el cheque no tenía fondos.

‘Se nos hizo fácil y nos embarcaron’

La financiera ASFIM se promocionaba en León a través de periódicos de distribución gratuita.

“Yo invertí 14 mil pesos, supuestamente me iban a prestar 150 mil. Iba a ser para las deudas, para no deber aquí y allá”, dijo Bertha Robles, una de las defraudadas.

“Yo los vi en el Cazador y en el Sólo Ofertas. (El anuncio) dice soluciones financieras, sin aval, sin buró, te resolvía rápido. Todavía hace un mes me volvieron a dar el periódico y volvieron a aparecer cuando los tipos ya se habían ido”.

De acuerdo a la joven, una vez que se firmaba el contrato, a los 10 días se liberaba el préstamo. Pero no ocurrió. Antes mandaban a un investigador a las casas para corroborar los datos y señalar en garantía algunos artículos, aunque no se solicitaba factura de ninguno. En su caso, Bertha permitió que fuera señalado el automóvil familiar en garantía, pero no entregó factura.

La joven afectada reconoció que antes de advertir el fraude, los solicitantes del préstamo comentaban entre sí cuando se reunían en las oficinas de ASFIM que sí existían otras financieras, pero que exigían escrituras, facturas y avales, requisitos que no podían cubrir.

“Viendo el periódico nos acercamos y al ver las facilidades sin dejar las escrituras ni nada, se nos hizo fácil y nos embarcaron”, lamentó.


#NotiMinuto

Local

Superdeportivo

podcast al día

PODCAST AM podcast audio

Escucha aquí las noticias del día