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Jesús cada día

El reino del servicio

Es probable que ahora, igual que en tiempo de Jesús, nos cueste trabajo asumir la categoría del servicio. Vivimos a manotazos, tratando de entrar primero, estar en la fila, llegar antes que otros, ocupar los primeros puestos; vivimos con poca conciencia social, sin civilidad ni sentido de comunidad.

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El reino del servicio

Mateo 20, 17-28
~ El que quiera llegar a ser grande entre los demás, que sea su servidor ~

Es probable que ahora, igual que en tiempo de Jesús, nos cueste trabajo asumir la categoría del servicio. Vivimos a manotazos, tratando de entrar primero, estar en la fila, llegar antes que otros, ganar ventaja, ocupar los primeros puestos; es decir, vivimos con muy poca conciencia social, sin civilidad y sin sentido de comunidad.

Jesús ha invertido los valores de la comunidad. Ha hecho que sus discípulos superen la ideología del dominio y del poder y se realicen en el servicio. Para participar de su reino y de su realeza, hay que asociarse a su pasión y muerte. Pasar el trago de una copa dolorosa, pero liberadora. Recordemos Getsemaní (26,39) y la Cena (26,27)

Es mejor padecer la injusticia de la sociedad, que ejercer el dominio y la tiranía. Solo quien no conoce a Dios, se ejerce de manera vil con sus hermanos.

Nosotros podemos experimentar la grandeza y la primacía que nos da el servir a los demás. Si queremos pedir algo a Jesús, igual que la madre de los hijos del Zebedeo, estemos dispuestos a servir. Entonces sabremos lo que significa el honor de estar a la izquierda y a la derecha de Jesús en su reino de servicio.

¿Puedes recordar la última vez, que experimentaste satisfacción por haber servido a alguien, así, gratuitamente?

Oración:
Señor Jesús, me apena las veces en que traicioné tu proyecto sobre mí; cuando en lugar de servir, pretendí dominar a mis hermanos. Gracias por invitarme, nuevamente, a tomar la copa, a ser tu acompañante en la pasión por la que nos entregas tu vida.

Permite que en nuestra familia, sepamos participar de tu reino, sirviendo al modo tuyo, y gozando de tu cercanía, aunque no sea a tu derecha o tu izquierda, simplemente, gozar de estar contigo. Amén.

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