¡Y se liberó la caseta!

Opinion
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Alrededor de las 5 de la tarde se levantaron las plumas...

Alrededor de las 5 de la tarde se levantaron las plumas y los vehículos tuvieron paso libre en la caseta de cobro instalado en Salamanca, Guanajuato.

Las consignas resonaron en el lugar. Las mismas que coreamos desde el 2 de enero. “Pueblo callado jamás será escuchado”; “Salamanca petrolero, el pueblo sin dinero”; “Estamos enojados malditos diputados”; “Esta marcha llegará a la huelga nacional”; y en estos días, la que más nos une. “El ´pueblo unido jamás será vencido”.

  Y ahí estuvimos un poco más de media hora, inciertos primero, seguros después, pero sobre todo, decididos y enjundiosos. Haciendo valer nuestros derechos a la libre manifestación, y expresando el enojo ante el insulto, la injuria y el robo de la clase política de México. Demostrando orden, disciplina, y valores cívicos que reúne a los ciudadanos salmantinos contra el gasolinazo, para dar paso libre en esta caseta como un símbolo de devolución a los usuarios del robo del que somos todos objeto. Y ahí estuvimos, ciudadanos todos, mirándonos en la expectativa y celebrando en nuestro gozo interior lo que podemos hacer cuando nos unimos. Y con más razón ahora cuando la cascada de incrementos de precios arrecia ante las increíbles declaraciones de los tres niveles de Gobierno, simulando paliar sus propios desmanes con planes de austeridad que nadie cree.

Las plumas se levantaron, las mantas se desplegaron, los choferes hicieron sonar sus bocinas, las consignas aumentaron, los autos pasaron, las sonrisas directas, alegres de los ciudadanos salmantinos contra el gasolinazo se ampliaron. Las “gracias” de los usuarios nos dan la razón. El apoyo de los usuarios nos motiva.

Hoy más que siempre toca mostrar a esos insensibles que desgobiernan nuestro País, nuestro hartazgo total a sus políticas neoliberales. Y como mexicanos que somos, consientes de nuestros derechos cívicos, demostramos que si alguien, sea Gobierno o no, intenta desprestigiar este movimiento ciudadano y legitimo, adjudicándole actos vandálicos, la respuesta es clara. Un solo acto vandálico no se produjo en esta actividad.

Y los jóvenes que participaron en ella, no sólo demuestran un desconocido nivel de conciencia, sino que además, fueron capaces de ordenar la seguridad en la acción. Hermosos los rostros jóvenes que hoy se forman en la civilidad porque de ellos dependerá el futuro de nuestro País. Por ellos y por todos. No al silencio, no al miedo, no al terror, no al pánico, no a la psicosis que se crea para desmovilizar.

Y se liberó la caseta.