La resurrección china Nokia

Tecnología
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La empresa se aventura en una nueva incursión en el mercado con un Android que probará suerte en una tienda online.

Éste es el diseño del Nokia 6 que próximamente estará en venta en China.

La clásica sintonía de Nokia volverá a sonar. Y para ello no habrá que desempolvar los viejos teléfonos móviles de la marca finlandesa, ni adquirir algún terminal de la familia Lumia, con la que trató de subirse -tarde y con el poco exitoso Windows Phone- al tren de los smartphones.

No, el primer terminal que sale a la luz después de dos años de silencio, en los que HMD Global Oy ha adquirido los derechos para comercializar la marca, llega con el objetivo de lograr que Nokia recupere la gloria que tuvo hasta la pasada década. Pero, conscientes de que no será fácil, de momento sus directivos han decidido que el nuevo Nokia 6 debute únicamente en China y que se comercialice exclusivamente a través de la tienda online JD.com. Es el primer paso de una estrategia que, como avanza la empresa, “busca redefinir lo que es la verdadera experiencia de un teléfono Nokia”.

“Queremos crear un nuevo estándar en diseño, calidad de materiales, e innovación en el proceso de fabricación”, ha asegurado a través de un comunicado de prensa HMD, en la que trabaja un buen número de antiguos empleados de la compañía finlandesa. “El Nokia 6 ha sido diseñado con las necesidades de los usuarios en mente y combina calidad y durabilidad para ofrecer una experiencia premium a un buen precio”.

Concretamente, el móvil, que se presentó el pasado domingo sin la gran ostentación que cabría de esperar en una vuelta al ruedo de este calibre y estará disponible en el gigante asiático a principios de este año, costará unos 235 euros.

Para poder vaticinar si tendrá éxito en el mercado más saturado del planeta, hay que comparar sus características con las de otros terminales de precio similar. Y, sin duda, sobre el papel no lo va a tener fácil. El Nokia 6 nace con unas especificaciones poco llamativas para China: una pantalla de 5.5 pulgadas -el tamaño estándar en este mercado-, un procesador de gama media-baja Qualcomm Snapdragon 430 con ocho núcleos a una frecuencia máxima de 1.4 Ghz., 4GB de memoria RAM, lector de huellas frontal, un puerto MicroUSB 2.0 que parece ya obsoleto y una pareja de cámaras con sensores de 8 y 16 megapixeles, respectivamente.

Funcionará con la última versión de Android, la Nougat, aunque se desconoce todavía si HMD diseñará una capa personalizada, como parece que ha hecho en el video promocional, o si dejará el sistema operativo de Google sin cambios. Finalmente, en el plano estético, su cuerpo metálico aparece sólido y elegante, pero no ofrece alguna sorpresa y resulta excesivamente genérico.

De esta forma, el Nokia 6 se enfrentará a grandes aparatos de marcas que, actualmente, gozan de un prestigio mucho mayor. Sobre todo entre los jóvenes a los que el nombre finlandés les suena a fracaso. “Quizá entre el público de más edad haya un nicho de mercado, pero Nokia, como Blackberry, no se asocia ya con marcas de éxito. Al contrario, son consideradas como algo del pasado”, comenta Alex Zhu, ingeniero en una empresa de semiconductores de Shanghái que provee a diferentes fabricantes de móviles. “Además, va a tener complicado competir con gigantes como Xiaomi, Huawei, o Meizu, que ofrecen aparatos de características superiores por un precio muy similar”.

Por ejemplo, el Xiaomi 5s cuesta sólo un poco más y viene equipado con un procesador mucho más avanzado, el Qualcomm Snapdragon 821 que también ha elegido Google para su Píxel. Por su parte, el recién estrenado Meizu M5Note ofrece un móvil similar, pero con chip Mediatek, por un precio 100 euros inferior. A pesar de esto, Nokia defiende su estrategia: “China es el mayor y más competitivo mercado del mundo”, comentó el vicepresidente de HMD Global para la región de China, Nestor Xu. “No es coincidencia que hayamos decidido traer nuestro primer terminal Android con un socio cuya relación planteamos a largo plazo. JD es conocida por su creciente base de clientes y ha confiado en Nokia durante muchos años, en los que ha vendido millones de nuestros productos a la población china”, añadió para certificar que la empresa, que llegó a abrir una tienda de cuatro plantas en el centro de Shanghái, apuesta ahora por el comercio electrónico.

En cualquier caso, el Nokia 6 no será el único modelo que vea la luz este año. La compañía tiene intención de presentar hasta seis más, aunque se desconocen los detalles ni si competirán en todos los rangos de precio. De momento, se rumorea la posibilidad de que otro de los smartphones adopte un chip Qualcomm de la serie 600, algo más potente, y de que su buque insignia debute en el Mobile World Congress de Barcelona con el procesador Snapdragon 835 del fabricante estadounidense acompañado de 6 GB de memoria RAM.

Dependiendo del precio al que se venda, ese último sí que podría poner en aprietos a los fabricantes chinos que todavía le llevan ventaja a la resucitada marca nórdica.