Lo recordarán como patrón y amigo

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Empleados de Distribuidora Román recordarán a Víctor como un patrón motivador y un amigo que los apoyaba

Sus restos fueron llevados a las instalaciones de la Canaco en León./ Foto: Omar G. Ramírez

Trabajadores de Distribuidora Román describieron como una patrón excepcional y apasionado por su trabajo y el deporte a Víctor Román Flores, quien falleció ayer por la mañana.
Por redes sociales y llamadas telefónicas fue como personal que labora para la distribuidora se enteró del deceso del empresario y Presidente de la Cámara Nacional del Comercio.
La empresa ubicada en la calle Puerto de Grijalba en el Barrio de San Miguel y era conocida por la distribución de productos de perfumería y medicina.
Con 17 años en la empresa, Juan José Torres del área de operación lamentó la noticia del fallecimiento de su patrón.
“Era una persona que siempre nos apoyaba en el negocio y fuera de este, el jueves fue la última vez que lo ví y lo que me sorprende es que siempre estaba en revisiones, con nutriólogos, haciendo estudios, él siempre cuidaba su salud”, expresó Juan José Torres.
Además declaró que su principal ayuda era destinada a personas con diabetes.
Mientras que personal del área de sistemas dijo que no había día que el contador no tuviera un acercamiento personal con los trabajadores.
“Siempre nos tenía metas, nos daba seguimiento sin importar si eras empleado o no, ya no era tanto una relación laboral, sino era una buena amistad”, dijo Ulises Arrona, del área de sistemas.
Personal de logística coincidió con la buena relación que no sólo con Víctor, sino de toda la familia Román que busca ayudar a quien lo necesita.
La aplicación de valores en la vida diaria es lo que Víctor Román le dejó a sus trabajadores, en especial a Eduardo Gómez.
“Su trato tenía una calidez especial, aplicaba muchos valores en la vida de todos, todo el tiempo nos estaba dando capacitaciones, pláticas. Era un hombre que lo que prometía lo cumplía y sin esperar nada a cambio”, recordó Eduardo Gómez.
Finalmente Juan Martín Longoria, guardia de seguridad de Distribuidora Román, declaró que aunque tiene poco tiempo trabajando para dicha empresa, él era quien abría varias veces al día el portón para que su patrón pudiera pasar.
“Lo que yo puedo decir es que era muy amable, siempre llegaba con una sonrisa y venían a pedir ayuda y él la daba sin problemas”, señaló Juan.

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