Operan del corazón a 20 niños de Guanajuato

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Como parte de las Jornadas de Cardiopatías Congénitas, 20 pequeños del estado serán sometidos a cateterismo cardiaco, en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío (HRAEB)

Algunos de los 20 niños que serán operados del corazón, en el HRAEB./ Fotos: Andrea Murillo Mata

Veinte niños del estado de Guanajuato, enfermos del corazón, y 17 cardiólogos pediatras tendrán hoy una cita de intervención de cateterismo cardiaco, en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío (HRAEB).

Por problemas de presupuesto, se esperó un par de años para dar continuidad a las Jornadas de Cardiopatías Congénitas; la última, en el estado, se llevó a cabo en 2014.

A diferencia de una cirugía abierta, en el cateterismo cardiaco no se abrirá a los pacientitos de uno a 12 años: 10 son de León y el resto de Atarjea, San Luis de la Paz, Valle de Santiago, Doctor Mora y Abasolo.

"Les vamos a poner una guía... introducimos un catéter, a través de las venas de las piernas, para entrar hasta el corazón y le ponemos un tapón al defecto", explicó Magdalena Martínez Cabrera, pionera en las Jornadas.

"El niño se queda hospitalizado un día por seguridad, no deja cicatriz, es 100% curativo. En realidad, el niño no recuerda que fue operado", agregó la también Jefa de Cardiología y Terapia Intensiva de Pediatría en el HRAEB y Cardióloga Pediatra Fetal en el Hospital Materno Infantil.

Los 20 niños nacieron con malformación conducto arterioso permeable, comunicaciones interauriculares y comunicación interventricular. A 10 de ellos se les detectó al nacer, en el Hospital Materno, y los otros llegaron con la enfermedad avanzada.

Los pequeños pacientes ingresaron ayer al Hospital Materno para que el equipo médico los prepare, y hoy el Sistema de Urgencias del Estado de Guanajuato (SUEG) los trasladará al HRAEB para que ahí sean intervenidos.

"Es la quinta campaña que hago: en las primeras tres metimos a cinco pacientes, la cuarta fue masiva, con 20 pacientes, y este año mantenemos el número", mencionó Martínez Cabrera.

La espera de dos años no complicó más la salud de los pacientitos, según la cardióloga. El costo de los 20 procedimientos es de 4 millones de pesos, cantidad que aporta el Seguro Popular.

Carlos Tena Tamayo, director del HRAEB, reconoció el trabajo de la cardióloga Martínez Cabrera, pues gracias al proyecto, las cirugías a niños con enfermedades congénitas del corazón han incrementado; de 158 que fueron en 2015, a 218 en 2016.

"Además, se ha establecido en el HRAEB, una estrategia que ha permitido disminuir las infecciones relacionadas con la cirugía, de 9.6% hasta el 5%", agregó el doctor Tena.

 

Se aferra Andy a la vida

 

El pequeño paciente Andy Guadalupe Ávila García, del municipio de Silao, es un caso especial para los cardiólogos.

Andy, de 4 años, es uno de los 20 niños que serán operados del corazón, este jueves. Los cardiólogos le taparán el agujero de la comunicación interventricular. Con esta intervención, quedará sano el hijo de Marisela García.

El niño se ha aferrado a la vida. Nació con dos enfermedades en el corazón.

El primer cardiólogo de su ciudad detectó una comunicación interventricular y una arritmia mortal.

"Presentaba frecuencias cardiacas a 300 por minuto y en esos eventos de taquicardia, el niño presentó tres paros cardiacos... tuvo tres eventos de muerte súbita, una hemorragia cerebral a consecuencia de los paros, que le dejó la mitad de su cuerpo paralizado. Afortunadamente, los pediatras de Silao estaban preparados para reanimar al niño", contó Magdalena Martínez.

La Jefa de Pediatría de Silao, Dulce Casillas, envió al niño, quien tenía un año y nueve meses de edad, con la cardióloga Martínez. Cuando llegó al Hospital Materno, le diagnosticaron Síndrome de Wolff-Parkinson-White y comunicación interventricular.

"En ese momento era urgente corregir la taquicardia... se la quemamos, hicimos un cateterismo y encontramos la vía que ocasionaba la taquicardia", explicó.

A los dos años y tres meses de edad, el equipo de cardiología de León lo trasladó a Ciudad Juárez, porque había una campaña de arritmias.

Fue necesario, porque en el país sólo existen cinco electrofisiólogos pediatras, dedicados exclusivamente a arritmias; Guanajuato no tiene, así que los niños que padecen la misma enfermedad de Andy, tienen que referirse a la Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara.

"Andy tuvo la oportunidad de que nos apoyó el Hospital Materno Infantil, el Patronato del Materno, el SUEG, para poder trasladarlo a Ciudad Juárez. Del medio millón que costó la intervención, se encargó el voluntariado de los Rotarios de esa ciudad", finalizó.

 

'Nos encomendamos a la Virgen'

 

A los seis meses de edad, la cardióloga Magdalena Martínez Cabrera le detectó comunicación interauricular a Hugo Sebastián Zamora Contreras, de León.

Anteriormente, su mamá Ana Laura Contreras Granados llevaba a su hijo con un peditra privado, quien le decía que "era normal que se le escuchara (al niño) el soplo en el corazón, que generalmente se les cierra el agujero cuando tienen seis meses".

Al día de hoy, Hugo tiene tres años y el hoyito en su corazón sigue.

"A los seis meses, me manda el pediatra con la cardióloga Magdalena y ella me dijo que Hugo tenía comunicación interauricular y necesitaría una operación por cateterismo, sólo así cerraría", mencionó Ana Laura.

El agujero media 12 milímetros y hasta el año pasado disminuyó a nueve.

"El pediatra decía que era un caso silencioso, mi hijo no manifestaba nada... tenía el peso y la estatura adecuada, al comer no se atragantaba... pero el agujero hacía ruido".

La doctora Magdalena les dio alivió, esperanza y tranquilidad, al informarles de la campaña para operar a 20 niños con enfermedades en el corazón.

"No hay dolor más grande que ver a nuestros hijos enfermos, nos encomendamos a la Virgen para que hiciera el milagro de cerrar su corazón. Hoy veremos resultados".

 

Sigue luchando para vivir

 

A Jordán de Jesús López Jasso, de León, le dieron 24 horas de vida al nacer; la enfermedad que tenía en el corazón era grave, según los doctores.

Actualmente tiene dos años y 10 meses y sigue luchando para vivir. Desde que nació le detectaron aneurisma en el corazón (dilatación parecida a un globo, que se produce de cualquier tamaño en una arteria).

Su madre, Ana Berenice Jasso Meléndez, platicó que Jordán de Jesús, recién nacido, se quedó internado 31 días en el Hospital Materno Infantil, de la Secretaria de Salud de Guanajuato; el niño presentaba complicaciones: tenía anemia y presión alta.

Por la presión a más de 100, al segundo día de internado se le tronó un pulmón que, después de una operación, quedó bien; llegó el cuarto día y le dio un paro cardiaco... el pequeño se quedó ocho segundos sin respirar y regresó a la vida.

Después de 15 días, se empezó a recuperar, y otros 15 días los pasó en el área de Crecimiento y Desarrollo.

Posteriormente, cada mes lo revisaba la cardióloga pediatra fetal, Magdalena Martínez Cabrera, pero en ese momento no lo podían operar por su desnutrición. Hasta hoy, Jordán será operado.

 

Confía en manos de especialistas

 

En junio del año pasado, Liliana Pérez Velasco empezó a notar síntomas raros en su hijo, Carlos Uriel Vázquez Pérez, actualmente con cinco años de edad.

"Carlos tomaba mucha agua, orinaba demasiado, sudaba bastante cuando caminaba o comía; de estar jugando, de repente se le acababa la batería y se quedaba dormido", mencionó Liliana.

"Lo llevaron a revisión con el médico general, en Valle de Santiago, y nos dijo que eran síntomas de diabetes". En el Centro de Salud de aquel municipio le realizaron estudios, pero salía negativo, aunque en la orina salía sangre.

"La doctora nos mandó con una pediatra, quien muy déspota nos dijo que mi hijo tenía un problema en el corazón, que era grave y que se iba a morir... pedí cambio de pediatra y éste me dice que tenía enfermedad del corazón desde que nació; no se explicaba por qué no se lo detectaron en su nacimiento", señaló.

Después de buscar más respuestas con médicos de Irapuato, Celaya, Guanajuato, en León encontró a la cardióloga Magdalena Martínez Cabrera, quien atendió el caso mes con mes.

"No era creíble. Mi hijo es alto, gordito... no lo podíamos creer, sino fuera por los síntomas. Ahora me siento más tranquila, al saber que estará en manos de especialistas reconocidos y que no pagaremos ni un peso, nos han dicho que esta cirugía cuesta en dólares".