Denuncia acosos y le piden renunciar

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Tras denuncias acosos sexuales por parte del encargado del Taller Municipal, Adriana solo fue ‘apoyada’ con su renuncia por parte del Alcalde

Acusa actos 'incómodos' por parte de Fernando Torres Pérez. Foto: Especial.

Firmar una renuncia fue el único apoyo que Adriana Calderón Ramírez, empleada del área de Combustibles del Taller Municipal, desde hace 3 años, recibió del alcalde, Ricardo Ortiz Gutiérrez y la Oficial Mayor, Ana María Flores Bello, ante su denuncia de sufrir acoso sexual.

“Antes de ir a Contraloría yo fui a buscar al alcalde, me pidió que no hiciera la denuncia en ninguna instancia y que no acudiera a los medios, que me dirigiera con la licenciada Ana María para que ella me solucionara”, comentó.

Calderón Ramírez acusó a Fernando Torres Pérez, encargado del Taller, quien en repetidas ocasiones la invitó a salir, le preguntaba su domicilio e incluso llegó a ponerla incómoda cuando la empleada acudía a su oficina a pedirle firmas para concretar su trabajo, concretándose en amenazas de despidos ante sus negativas a salir con el funcionario.

“Siempre me estuvo coqueteando en su oficina, estaba casi acostado en su silla y se agarraba su parte íntima, se desabrochaba los botones de la camisa y me invitaba a salir, me empecé a sentir muy incómoda”, relató.

El 7 de febrero, Adriana acudió con el Presidente Municipal, para pedirle apoyo ante el acoso que sufría y que no le permitía trabajar ‘a gusto’, luego de laborar durante 3 años en el Taller, a lo que Ortiz Gutiérrez le pidió que no pusiera la denuncia en Contraloría y fuera con la Oficial Mayor.

“Fui con la licencia (Flores Bello), le quería exponer el tema pero antes de eso ella me trató de forma altanera, muy prepotente, diciendo que ya sabía que venía de hablar con el alcalde, me dijo ‘a poco no te gusta que te regalen flores, que te invite a salir’, le dije que no, menos dentro del trabajo y por parte de mi jefe, la única solución que me dio es que firmara mi renuncia, yo no la firmé”, confesó.

Ante la respuesta de Flores Bello, Calderón Ramírez regresó a buscar el apoyo del alcalde, quien la sorprendió al señalarle que esa era la única solución que veía a su problema, aceptar la renuncia que le proponía la funcionaria a cargo del Taller.

“Al siguiente día (8 de febrero) acudí con el alcalde para decirle la solución que me dio Ana María, pero no me resolvió nada, me dijo que esa era la solución, fui a Contraloría y a Derechos Humanos, y ahora estoy en esos procedimientos”, dijo.

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