La óptica del CIO

La óptica del CIO

Opinión
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El Centro de Investigaciones en Óptica es uno de los tres centros Conacyt que operan en el estado

No son días fáciles. Fuimos en enero el primer lugar nacional en homicidios en estos hechos donde seres viles pelean la plaza para el negocio del crimen y el narco. Pero hay siempre datos buenos, historias que debemos contar, triunfos que celebrar. En la Feria Nacional del Libro en León presentaré un nuevo libro: "La educación todo lo vence".

Prologado por Héctor López Santillana, el texto recopila numerosas historias colectivas que han llevado a nuestra ciudad a victorias que son la suma de esfuerzos y propósitos. Allí están los trayectos de escuelas, universidades y centros de investigación de este terruño; allí están pinceladas de un centro nacional de investigación que reside en León: el CIO.

El Centro de Investigaciones en Óptica es uno de los tres centros Conacyt que operan en el estado. Forman parte de la red de centros federales y éste está centrado en la investigación pura y aplicada, así como en la formación de recursos humanos de alto nivel.

El CIO tuvo su inicio legal el 18 de abril de 1980, en un acto protocolario en el que se levantó el acta constitutiva, donde aparecen como firmantes: el Dr. Edmundo Flores, director general del Conacyt, el Dr. Guillermo Soberón Acevedo, rector de la UNAM, el Lic. Enrique Velasco Ibarra, gobernador constitucional del Estado de Guanajuato y el Lic. Harold Gabriel Appetl, presidente municipal de León.

Pero se reconoce que más allá de la firma del acta constitutiva, los trabajos previos fueron encabezados por Dr. Daniel Malacara Hernández, primer científico mexicano en obtener un Doctorado en Óptica en la Universidad de Rochester en 1965, y actual Investigador Emérito del S.N.I. (Sistema Nacional de Investigadores) y por lo que para muchos –entre ellos, su servidor-, como el fundador del CIO.

El CIO se ha ido adaptando paulatinamente a la comunidad local, no solamente por vivir sus investigadores en la ciudad, sino por ser sus estudiantes en parte de la región.

Sus programas de posgrado han formado ya a cientos de maestros y doctores en las áreas de óptica, pero con enfoques y aplicaciones hacia colorimetría, fibras ópticas y láseres, ingeniería óptica, nanofotónica, óptica no lineal, pruebas ópticas no destructivas, entre otras.

Cuenta con personal científico e investigadores, así como Posdoctorantes. Su infraestructura y laboratorios son considerados de tecnología de punta.

En su área de fibras ópticas y láseres se hace investigación básica de los procesos de generación, amplificación y propagación de la luz en una guía de onda cilíndrica (fibra óptica) con el objetivo de desarrollar tecnologías nuevas y eficientes, aplicadas al área de las comunicaciones, salud, generación de energía y metrología.

Ya empresas mexicanas de la región y transnacionales, acuden al CIO para solicitar servicios de consultoría tecnológica y para desarrollar proyectos de tecnología avanzada.

A pesar de ser un centro público que es sostenido por subsidio público federal, ha incrementado ya con la cultura de la sustentabilidad financiera, sus ingresos propios, ante el inminente escenario de que el gobierno federal ya no pueda sostener los centros de investigación y éstos deban generar ventas.

Por años he podido construir lazos institucionales con sus Directores, como Efraín Regalado, Fernando Mendoza, Arquímides Morales, y en el inicio de sus posgrados, impartir un seminario en su Maestría y ser invitado a su seminario de investigación.

Así he conocido la labor social que ha realizado por décadas para ofrecer a la comunidad, actividades de divulgación científica y tecnológica a escuelas, clubes sociales, colonias y universidades.

Aunque la industria del cuero y del calzado, emblemática de la ciudad, no ha sido intensiva en tecnología y, por tanto, es poco relacionada con el área de la física y la óptica, paulatinamente se han logrado proyectos de desarrollo tecnológico con el CIO, como los desarrollados para curtidurías automotrices en el área de colorimetría y en la automatización de líneas de producción, para ser cofinanciados con recursos privados y públicos.

Sus instalaciones están enclavadas en una cuenca hidrológica natural en la zona del campestre y será seguramente, resguardada para preservar el escurrimiento natural.

Con amplias instalaciones y modernos laboratorios, el CIO es un espacio natural para que las escuelas puedan hacer visitas y despertar a curiosidad científica en los educandos, al interactuar con investigadores y crear la inquietud vocacional en ellos.

Siempre presente en proyectos de fomento de las vocaciones científicas y tecnológicas y con apoyo a eventos como los que propicia Explora, el CIO tiene siempre aportes importantes para divulgar la ciencia: realiza conferencias, talleres y eventos culturales que son abiertos a la comunidad y paulatinamente dan a conocer a un centro que todavía es muy poco conocido en la ciudad.

Importante baluarte de la ciencia y la tecnología tiene León en el CIO y sus modernas instalaciones están siempre abiertas a la comunidad a través de los seminarios de divulgación y de conferencias de las que puede beneficiarse nuestra comunidad educativa.


Aquí se forman a cientos de jóvenes en sus maestrías y doctorados, algunos queridos exalumnos como Dante Migoni ex a Tec. León, ciudad en pleno crecimiento, requiere más físicos, más tecnólogos, más científicos, que generen conocimiento nuevo y que, vinculados con la industria, la que genera empleos, formen proyectos tecnológicos que incrementen la competitividad de la industria mexicana.