Afrontan tragedia, trámites y retrasos

Local
|

La reunión del magistrado MIguel Valadez Reyes con diputados de la Comisión de Justicia./Especial

El sábado, poco después de mediodía, don Alfonso murió de un disparo a las puertas de su casa, en Rinconada del Sur. Policías y socorristas tardaron en llegar, aseguran familiares. Archivo

Alfonso Herrera, de 63 años y oficio carpintero, murió asesinado frente a su casa luego de resistirse a un asalto, el pasado sábado 12 de marzo.

Desde ese momento, su familia tuvo que enfrentar el retraso en la llegada del auxilio, tanto de la policía como de los socorristas; seis horas de comparecencia ante el Ministerio Público y además trámites legales confusos para que les entregaran el cuerpo de su familiar.

“Desde que reportamos al 911 tuvimos que esperar varios minutos para que la llamada de emergencia fuera atendida”, señaló Marisol, una de las hijas de Don Alfonso.

Además de esperar para que su llamada fuera tomada, también tuvieron que aguardar para que los policías llegaran.

“Tardó en llegar la patrulla 15 minutos y la ambulancia llegó muchísimo más tarde, hay mucha deficiencia en nuestras autoridades y cuerpos de emergencia”, señaló Marisol Herrera.

Los hechos se registraron alrededor de las 12:30 de la tarde y desde que se confirmó que Don Alfonso Herrera Godínez había fallecido frente a su casa, los preventivos acordonaron la calle Golfo de Venezuela.

Desde que ocurrió el asesinato pasaron cuatro horas para que los peritos de la Procuraduría General de Justicia terminaran el peritaje de la escena del crimen.

“Fue a las 4 de la tarde que recogieron de la calle el cuerpo de mi papá para ser llevado a Semefo”, relató Marisol.

La esposa de Don Alfonso, Dora y su hija Fátima fueron llevadas ante el Ministerio Público para declarar.

“Mira, yo desconozco cúanto tiempo es el que se requiere para declarar, pero nosotras estuvimos desde las 3 de la tarde platicando lo poco que sabíamos a las autoridades “, relató Fátima.

Fue hasta las 9 de la noche que terminaron de realizar la declaración ante los agentes del Ministerio Publico.

A partir de ahí tuvieron que esperar otra vez, ahora para que les entregaran el cuerpo de Don Alfonso.

“Al terminar la declaración sólo me dijeron que la funeraria se hacía cargo de lo demás, pero no nos explicaron que teníamos que regresar al Semefo junto con la funeraria para ratificar y llevarnos el cuerpo de mi papá”, señaló Fátima.

Finalmente, a las 11 de la noche el cuerpo de Don Alfonso fue entregado a sus familiares, para enfrentar en familia el desenlace de una jornada trágica que había comenzado casi 14 horas antes.

El último día

Don Alfonso vivía desde hace más de 20 años en Rinconada del Sur, en compañía de su esposa Dora, con quien llevaba 37 años de casado. Tres hijas nacieron de su matrimonio.

El sábado,  don Alfonso salió de su hogar ubicado en la calle Golfo de Venezuela a las 8 de la mañana, como todos los días, para ir a su negocio de carpintería.

La versión de que fue a un banco y retiró dinero no fue confirmada.

En su camioneta, el señor Herrera regresó al mediodía a su domicilio.

De acuerdo a las autoridades tres hombres que viajaban en un auto blanco lo siguieron y se estacionaron en la calle Océano Índico. .

Después bajaron e interceptaron a “Don Poncho” y le exigieron el dinero que guardaba en su pantalón.

“Desconocemos cuánto dinero llevaba nuestro papá”, relató Marisol.

Dora, la esposa, se encontraba en ese momento en casa de la vecina, cuando aconteció la tragedia.

Los asaltantes le exigieron a Don Alfonso que les entregara el dinero, pero él no obedeció al ladrón ni cedió ante sus amenazas, por lo que el asaltante lo golpeó en el rostro con apoyo de sus dos cómplices.

“Comencé a escuchar una voz aguda que pedía ayuda y me asomé por la ventana”, narró una vecina que prefirió el anonimato.

¡Me quieren asaltar, me quieren asaltar!, gritaba desesperado Don Alfonso.

Al no obtener lo que exigían, uno de los asaltantes le disparó directo al pecho a Don Alfonso.

Un disparo mortal de necesidad, según los peritos.

“Nos seguimos preguntando qué fue lo que pasó, esperamos que las autoridades nos brinden respuestas pronto”, señaló Marisol.

Pide no ser insensibles

Don Alfonso Herrera Godinez acababa de cumplir 63 años el 26 de enero.

Era llamado de cariño “Vilio” o “Don Poncho”.

“Él era uno de los pilares de la familia, siempre fue muy trabajador y alegre”, relató Marisol.

A lo largo de su vida, Don Alfonso logró sobrellevar diferentes enfermedades, incluso hasta una operación delicada, por lo que su familia está consternada por la manera tan trágica que le fueron arrebatadas sus ganas de vivir.

“Siempre quería estar en familia y sobre todo le encantaba viajar”, recordó con la voz entrecortada Marisol.

Su última salida fue realizado a Los Mochis, juntos en familia, hace unos pocos meses.

Marisol pidió que no seamos insensibles ante el dolor de los demás.

“No perdamos esa sensibilidad, cuando veamos a alguien en peligro, aunque sea un desconocido, ayúdemoslo”, pidió Marisol.

Te damos respuesta en 48 horas y puedes disponer del dinero en menos de 10 www.premo.mx