Expropiará EU terrenos para construir muro

Mundo
|

El gobierno de Trump ya envía ofertas de compra o de apropiación, para iniciar su proyecto fronterizo

Activistas protestaron contra la política ambiental del presidente Trump, vandalizando el Trump National Golf Club de Rancho Palos Verdes, en Los Ángeles. En el césped, formaron la frase: “NO MORE TIGERS, NO MORE WOODS” (No más tigres, no más bosques). Foto: Agencia Reforma

Texanos comenzaron a recibir notificaciones del Gobierno federal para que acepten vender sus terrenos fronterizos o, en su defecto, prepararse para que les sean expropiados.

Así lo muestra un reportaje del Texas Observer, que cuenta el testimonio de una familia.

Una semana antes de que Trump tomara posesión, Yvette Salinas recibió una carta que había temido por años.

Era un aviso legal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas inglés), informando su intención de construir un muro fronterizo en su terreno familiar, cerca de Los Ébanos.

El documento, de 21 páginas y titulado “Declaración de Toma”, estaba dirigido a su madre enferma, María Flores, propietaria de ese terreno junto con sus hermanos.

A cambio del terreno, precisaba la carta, ofrecían 2 mil 900 dólares por cada 1.2 acres. Si decidía no aceptar la oferta, la tierra podía ser confiscada por dominio eminente.

“Es aterrador cuando lo lees. Sientes que tienes que firmar”, dijo Salinas al Texas Observer.

La propiedad, de 16 acres, pertenece a la familia hace tanto que ninguno recuerda el año en que fue adquirida.

Lo que saben es ha sido suya por cinco generaciones.

Ésta, sin embargo, no es la primera vez que el Gobierno ha querido apoderarse de su terreno para el muro.

A raíz de la aprobación de la Secure Fence Act, de 2006, el gobierno de George W. Bush colocó unos 177 kilómetros de valla, gran parte de ella en tierras privadas en Texas.

En 2008, la familia Salinas, junton con otras, recibió un aviso de condena, con la misma bajísima oferta.

Pero el terreno y el tiempo estuvieron de su lado entonces, pues un tratado entre EU y México prohíbe construir en la llanura estructuras que puedan empujar inundaciones a comunidades vecinas.

Sin embargo, la Administración de Barack Obama no hizo del proyecto una prioridad.

Antes bien, narra Aleida García, prima de Salinas, el Gobierno aumentó la vigilancia en la zona, lo cual ella prefiere al muro de Trump.

“Incluso si construyen un muro, la gente no dejará de venir. Lo que nos ha ayudado enormemente, y es menos costoso, es la tecnología: globos aerostáticos, sensores de tierra y hasta botas en el terreno”, consideró.

Sin embargo, Los Ébanos parece un objetivo principal para el Gobierno de Trump.

El trabajo de topografía y planificación ya se hizo, y la Ley de Cerca Segura autoriza la construcción.

En 2012, además, la mitad de EU de la Comisión Internacional de Límites y Aguas capituló ante el DHS y aceptó un muro en la llanura.

Salinas dice que su familia no quiere renunciar a su tierra, y que consulta a abogados para decidir qué hacer.

Empero, luchar con el Gobierno federal podría significar años en la corte y, de perder, el DHS podría tomar sus tierras sin compensación.

“No queremos el muro, la ciudad está bastante unida en eso. Pero tampoco queremos ser demandados”, cerró.

Te damos respuesta en 48 horas y puedes disponer del dinero en menos de 10 www.premo.mx