Por falta de cemento no continúa obra de quiosco

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La dirección de Obra Pública ya no dio material para construir el quiosco en Los Nicolases

La obra. La construcción del quiosco quedó en el olvido. Ya no les quisieron dar material para la obra. Foto: Jesús Romero

Argumentando que no hay dinero para suministrar material, la Dirección de Obras Públicas dirigida por Héctor Javier Morales Ramírez dejó a medias y en obra negra el quiosco prometido a la comunidad de Los Nicolases.

En días pasados Luis Cadena Valtierra de Los Nicolases denunció que a la fecha se han realizado alrededor de 15 solicitudes de obra pública, pero no han tenido ninguna respuesta.

Incluso denunció, que la única obra que están ejecutando es la construcción del quiosco, la cual quedó a medias y en obra negra.

Queda en obra negra

am Express acudió a la comunidad ubicada en los límites con Irapuato donde efectivamente, se encontró que el quiosco quedó a medias, ya que solo se construyó una plancha y se levantaron los muros laterales.

“Las obras comenzaron hace un año, el municipio comenzó a aportar el material y la población la mano de obra, pero de un día a otro dijeron que el material se terminó y se paró la obra.

“Nos habían prometido que nos iban a terminar el quiosco, pero sólo construyeron unas paredes y ahí terminó todo”, denunció Lucía Ramírez, vecina.

Otras vecinas como Ricarda N. expresaron su molestia porque sólo levantaron unas paredes, “nos prometieron un quiosco al 100%, con su techito”, pero ya no continuaron la obra.

“El material lo trajeron de Guanajuato, después ya no trajeron, sólo querían dar varillas, pero faltaba el cemento y todo lo demás”, resaltó Ricarda N., vecina. 

Quienes se encargaron de recibir el material comentaron a am Express que en diciembre acudieron a la Dirección de Obras Públicas para solicitar más material para construir el quiosco, pero la única respuesta que tuvieron fue que se había acabado el material.

En el olvido

Actualmente la obra está detenida, los muros levantados están graffiteados y los vecinos temen que se convierta en un refugió de vándalos.

A un costado de esta obra negra hay una pequeña montaña de tierra y otra de grava, sobre las cuales los niños utilizan como un arenero.