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Son pequeños, pero unos leoneses genios

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Proyectan autoridades crear el Centro Impulso de Talento Educativo (CITE) para desarrollar aptitudes de alumnos sobresalientes de primaria y secundaria

Isaac Daniel Prado González, Sergio Rodríguez Pérez, Jesús Omar Sistos Barrón y Sebastián Gómez González son cuatro niños leoneses con aptitudes sobresalientes. Fotos: Areli Barrera

La Delegación Regional de Educación de León ha detectado más de 400 alumnos de primaria y secundaria con aptitudes sobresalientes y a través del Centro Impulso de Talento Educativo (CITE), que tendrá sede en la escuela Emiliano Zapata, buscará apoyarlos para impulsar su talento.

El delegado, Fernando Trujillo Jiménez, informó que la dependencia impulsa este programa desde hace ya dos ciclos escolares y que pronto contarán con un espacio físico para explotarlo más y mejor.

"Este es un trabajo en el que se plantea brindar un servicio de enriquecimiento extra escolar para niñas, niños y jóvenes de nivel primaria y secundaria con aptitudes sobresalientes identificados por nuestras mismas Unidades de Servicio de Apoyo a la Educación Regular (USAER)", puntualizó.

Además explicó que las 14 USAER con las que cuentan atienden a niños con algún nivel de discapacidad y ahora atenderán a aquellos que tienen desarrollada alguna habilidad, ya que éstos también requieren una atención especial de acuerdo a sus ritmos de aprendizaje.

"Siendo niños con aptitudes sobresalientes, a veces sus ritmos de aprendizaje son más acelerados porque tienen mayor capacidad de entendimiento", subrayó el funcionario.

A través de dicho proyecto buscarán apoyar a los niños y jovenes sobresalientes en los ambitos científico, tecnológico, humano-social, artístico y de acción motriz; en este último entran quienes tengan algún talento deportivo.

"Será el semillero del proyecto Azteca que anunció el gobernador Miguel Márquez Márquez y que está dirigido a niños en una modalidad escolarizada de secundaria y preparatoria. Estaremos trabajando con todas las dimensiones de las diferentes inteligencias intelectuales, creativas, sociales, perceptuales o de control motor", puntualizó Trujillo.

Dijo que entre los niños y jóvenes ya identificados, también se encuentran aquellos que ya han participado en competencias de distintas áreas como: matemáticas, ciencias y oratoria, entre otras.

"Ya estamos trabajando los sábados pero queremos que tengan un centro educativo adecuado con talleres, todo en la adecuación para el desarrollo de su talento, ya donde estaremos ubicados instalaremos un centro de cómputo, lo que llamamos un aula ‘Alea’ para fortalecer el inglés y la robótica, etcétera", explicó.

El Delegado de Educación manifestó que no hay habilidad predominante en los alumnos que hasta el momento se han identificado con aptitudes sobresalientes.

"Hay de todo, tenemos chavos de primaria y de secundaria".

Aunque no hay un recurso estimado para el equipamiento que se ocupará para el CITE en la escuela Emiliano Zapata, aseguró que será mínimo.

"En la misma escuela se van a hacer las adecuaciones, las aulas con las que cuenta las estaremos ocupando para el desarrollo de los talentos", reiteró.

Finalmene Fernando Trujillo informó que aunque no se desatenderá a ningún niño o joven talento, porque en todos los centros educativos se vela por la calidad educativa, en el CITE sí se deberá tener cupo limitado.

"Aquí lo importante es que estén bien atendidos, que el desarrollo de sus talentos dentro de las actividades extracurriculares lleguen a buen puerto, que tengan los instrumentos necesarios para su propio desarrollo, porque sobrepoblar un proyecto de esta índole tampoco sería sano, sería desatender a unos o atenderlos a medias", aseveró.

Por último, añadió que para formar parte del proyecto también se requiere de perseverancia por parte de los niños y jovenes sobresalientes, porque puede que tengan una habilidad pero no se esfuercen lo suficiente para desarrollarlos.

Combina música, números y ciencia

Isaac Daniel Prado González tiene nueve años y cursa sexto de primaria en la escuela 5 de Mayo, ubicada en la colonia San Felipe de Jesús.

Aprendió a tocar el teclado desde los siete años sin maestro; su papá tenía uno en casa y él lo comenzó a usar. Puede replicar cualquier melodía con tan sólo escucharla.

"Como su papá toca en un templo, él le ayuda con las introducciones", dijo Guadalupe González, su mamá.

Pero además desde muy pequeño aprendió a hablar, leer, los números y los colores; a los dos años ya se sabía todo el abecedario, una de las razones por la cual entró a tercero de kínder cuando tenía tres años, a pesar de que podía entrar directamente a primero de primaria.

A Isaac le gustan las Ciencias Naturales y todo lo relacionado con experimentos; aseguró que de grande quiere ser maestro de Química.

"A veces no tiene la clase de Ciencias Naturales y él está viendo a ver qué experimento hace, a ver qué inventa. Aparte toma clases de pintura al óleo en la Plaza de la Ciudadanía y hace unos cuadros muy bonitos", agregó la orgullosa mamá.

El menor también acude a la Incubadora Social Bancomer para tomar clases de inglés dos veces por semana, en donde es detacado alumno.

"A los niños que se les dificultan las materias como Ciencias Naturales les diría que les sirven para aprender más y que no se queden atrás, que estudien mucho", manifestó Isaac.

Es un buenazo en matemáticas

Jesús Omar Sistos Barrón actualmente cursa tercero de secundaria en el colegio SuBiré y tiene habilidad desarrollada en el área de las matemáticas.

A su corta edad ya ha participado en olimpiadas tanto a nivel nacional como internacional, entre ellas la Olimpiada Nacional de Matemáticas para Alumnos de Primaria y Secundaria (ONMAPS), la Olimpiada Mexicana de Matemáticas y la International Mathematics Competition.

Su papá, Omar Sistos Íñiguez, contó que desde que era muy niño Jesús tenía mucha capacidad de observación.

"Una característica que siempre vimos en él, es que era muy observador. Una vez estábamos en San Juan de Dios y en un juego de carros que daban vueltas, en lugar de estar disfrutando, él observaba cómo se movía, cómo funcionaba el juego", narró.

"Tiene una capacidad de observación muy fuerte y habilidades abstractas. Le gustaba mucho resolver problemas y jugar con cosas que pudiera resolver", añadió.

Además comenzó a leer desde que estaba en segundo de kinder, actividad que hasta la fecha también es de sus favoritas, además de practicar matemáticas. Su autor favorito es Julio Verne.

A "Chuy" le gustó concursar en olimpiadas de matemáticas desde que estaba en sexto de primaria y busca llegar más lejos a través de éstas. Cuando llegue a la universidad quiere estudiar alguna ingeniería.

"Estoy buscando que me vaya bien en los concursos para en el futuro poderme ir al extranjero. Las matemáticas para mí son las que explican todo lo que sucede a nuestro alrededor, no hay nada que no tenga matemáticas; todo lo que pasa o hacemos las tiene, están en todos los ámbitos. No son difíciles, sólo hay que esforzarse para entenderles", comentó orgulloso.

Se 'devora' el conocimiento

Sergio Rodríguez Pérez tiene 10 años y actualmente estudia cuarto de primaria en la escuela 5 de Mayo.

Él tiene aptitudes sobresalientes en las matemáticas desde que primero de primaria, puede hacer con facilidad sumas, restas, multiplicaciones, divisiones y quebrados.

Su mamá, Amalia Pérez, contó que desde el kinder Sergio ha estado en el cuadro de honor y es porque tiene mucha capacidad, ya que no requiere de muchas horas de estudio.

Sergió destaca además porque aprendió a sumar y a jugar ajedrez a los cinco años y a leer desde tercero de preescolar .

"En sus materias va muy aventajado, termina las cosas muy pronto, le gusta hacerlas bien", subrayó su mamá.

"Les diría a los demás niños que estudiaran y que trataran de aprender más, que nada es difícil", dijo Sergio, quien desea ser maestro cuando crezca.

Aprendizaje, su máximo

Sebastián Gómez González tiene seis años y actualmente cursa primero de primaria en el Colegio Patria.

A él también le gustan las matemáticas y su estilo de aprendizaje es visual y auditivo.

Directivos y maestros de la institución educativa donde estudia dijeron que siempre le motiva aprender cosas nuevas e interesantes.

Sobresale en el grupo por su capacidad de análisis y por mostrar un genuino interés por aprender; además es un alumno destacado en el área socioafectiva, ya que se relaciona muy bien tanto con sus compañeros del mismo grado como de superiores.

Su abuelita, María González, contó que antes de entrar a la escuela ya en casa le gustaba leer y aprender cosas nuevas.

Actualmente, además de asistir a la escuela como cualquier otro niño, acude al Centro Educativo de Servicios para la Comunidad (Cescom) de la Universidad Iberoamericana León, donde recibe clases de inglés, matemáticas, lectura y computación, entre otras.

Además los sábados va con su mamá a la biblioteca para leer y formar parte de los talleres que ahí imparten.

"Leer y las matemáticas es lo que más me gusta hacer, hay una niña que abre un libro y lee dos o tres hojas y lo cierra, eso es una falta de respeto; las matemáticas no son difíciles, les diría a los niños que las ven difíciles que encuentren la manera de que les salgan las sumas y las restas", manifestó Sebastián, a quien de grande le gustaría ser bombero, policía y doctor.