Roban combustible... ¡con imaginación!

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Los ‘ordeñadores’ de ductos y quienes transportan el producto del saqueo echan mano de todos los trucos posibles para evitar que los sorprendan

El transporte de la banda... de delincuentes.

Las tomas clandestinas y el traslado ilegal del combustible en Guanajuato son camufladas de maneras inimaginables.
Los ‘huachicoleros’ buscan los lugares más ocultos para realizar una toma de combustible.
Pero como el traslado de los hidrocarburos es lo más complicado, ya que en la carretera es más fácil ser descubiertos por las autoridades, los ladrones de combustible han empleado vehículos muy singulares, desde el camión de una banda musical hasta una ambulancia o un autobús de pasajeros.
Esta imaginación para el delito, el incremento del robo de combustible y las diferencias entre distintas instituciones para combatirlo, ha tenido graves consecuencias para Guanajuato.
De acuerdo con la respuesta a una petición de información de am, Petróleos Mexicanos reveló que en siete años, el número de tomas clandestinas para robar combustible de los ductos de Pemex ha crecido de una forma desmesurada en las regiones Centro y Centro-Occidente, donde se ubica Guanajuato.
En 2010 se detectaron 108 tomas ilegales y para 2016 el número llegó a 4 mil 184, un crecimiento del 3,774.07%.
En estos siete años en total sumaron 9 mil 923 las perforaciones clandestinas detectadas.
Guanajuato terminó en 2016 con el segundo lugar en tomas clandestinas, con más de mil 300, sólo detrás de Puebla, que está a la cabeza.
El 22 de diciembre del año pasado, el director de Pemex, José Antonio González Anaya, aseguró que el desabasto que sufrían varias entidades (entre ellas Guanajuato, donde hubo pánico y tumultos en las estaciones de servicio) se debía a una toma clandestina en “el ducto de Salamanca”.
Un problema adicional es la poca cooperación de la empresa petrolera para combatir el robo masivo, una apreciación en la que han coincidido el Secretario de Seguridad Pública del Estado, Alvar Cabeza de Vaca, el procurador Carlos Zamarripa Aguirre, Miguel Ángel Simental, coordinador de la Policía Federal en Guanajuato y Arturo Velázquez Bravo, comandante de la XVI Zona Militar con sede en Sarabia.
Mientras todo esto ocurre, los ladrones de combustible hacen su parte.

La 'banda traviesa'

En mayo del 2015, los huachicoleros irapuatenses escondieron su cargamento de hidrocarburo en un autobús musical.
Banda “La Traviesa” era la leyenda pegada en la parte frontal del camión.
Pero el vehículo no llevaba instrumentos musicales, ni a los integrantes de la banda, transportaba 9 contendores con capacidad de mil litros cada uno, cargados con gasolina robada de un ducto de Pemex.
El traslado terminó debido a una descompostura del camión, acompañada de humo y derramamiento del combustible.
El chofer detuvo la marcha en la avenida Las Rosas, de la comunidad Loma Bonita, al nororiente de la ciudad de Irapuato.
Cuando escuchó la torreta de una patrulla logró huir y fue así como elementos de Seguridad Pública descubrieron que ese camión no iba precisamente a un baile.

Primeros auxilios

Huachicoleros utilizaron una ambulancia de la Cruz Roja para esconder el combustible extraído de manera ilegal.
El 10 de febrero pasado Agentes de Investigación Criminal (AIC), concretaron una orden de cateo en el inmueble ubicado en número 15 de la calle El Capulín de la comunidad San Francisco de la Cruz, ubicada en el municipio de Yuriria.
Se encontraron con una camioneta marca Ford Econoline línea 150 color beige, sin placas de circulación, en la que estaban dos contenedores con capacidad de mil litros, ambos vacíos; una camioneta Ford Explorer blanca con número de identificación alterados y sin placas.
Además de otra camioneta Ford F-350 con caja de redilas,  la cual contenía cuatro contenedores vacíos y un tramo de manguera de 10 metros.
Pero su sorpresa fue que también había una camioneta marca Chevrolet, con rótulos de la Cruz Roja y el número económico GTO-392, originaria de Salvatierra.
Estaba acondicionada con el equipo de radio comunicación, pero en lugar de camillas había un contenedor con capacidad de mil litros: aunque no tenía combustible, sí había residuos.

Disfrazan 'salchicha'

El remolque del tráiler conocido como tipo “salchicha” estaba revestido como un remolque de los que se utilizan para el traslado de tierra y escombro.
El singular hallazgo ocurrió la noche del 19 de noviembre del 2015 en la colonia Colinas de Santa Julia, en León.
A este lugar llegaron los huachicoleros para ordeñar un ducto que estaba ahí y pretendían llenar la salchicha.
Al verse sorprendidos por policías, huyeron a pie.
Oficiales revisaron el remolque del tráiler y descubrieron que era una “salchicha”, a la que habían revestido de tal forma que pareciera un remolque
La parte de arriba de la “salchicha”, se encontraba llena de arena para esconder dos escotillas que eran utilizadas para introducir el hidrocarburo en el vehículo preparado.
A estos huachicoleros se les frustró la extracción y huyeron con las manos vacías.

Construyen un túnel

En enero del 2015, autoridades encontraron una manguera de 300 metros de largo que estaba en una casa de la colonia Villa de las Joyas en León.
Los oficiales acudieron luego de que vecinos aseguraban que había un fuerte olor a gasolina.
Cuando los elementos de la Policía caminaron a lo largo del cerro siguiendo la manguera, se encontraron con un túnel que llegaba hasta la toma clandestina de un ducto de Pemex.
De inmediato se realizó un operativo en esa zona y los agentes localizaron cinco camionetas con tambos que contenían combustible.
Junto al ducto se encontraron dos palas, un pico y una llave de mecánica.
Los huachicoleros tenían casi un mes trabajando en la ordeña y el túnel.
Después de horas en el operativo, los oficiales lograron localizar dos fincas con más tambos cargados de combustible.
En total fueron encontrados en la zona 20 tambos con hidrocarburo y se detuvieron a 8 personas entre ellas dos mujeres.

'Huachibús' de pasajeros

El viaje terminó mal, solo porque el camión tuvo un accidente.
Vaya sorpresa se llevaron las autoridades al descubrir que un camión urbano no llevaba pasajeros sino bidones de combustible.
Eso fue la mañana del 4 de marzo pasado en la calle Principal de la comunidad de San Cristóbal.
Era un camión urbano con el número económico LE-410 que se impactó contra un auto Jetta negro modelo antiguo.
El conductor fue visto por algunos vecinos cuando bajó del camión y huyó.
La unidad fue adaptada, los asientos quitados para colocar 10 barriles con capacidad para mil litros.
Nueve iban llenos en su totalidad, el otro es el que se derramó con el impacto.
Autoridades ministeriales informaron que ese camión había sido robado de manera violenta unos días antes.
El chofer fue amagado junto a su hijo menor de edad y después de obligarlo a conducir a comunidades, los abandonaron y huyeron con el camión.

Al amparo del templo

En Irapuato, los huachicoleros buscaron el lugar perfecto para no levantar sospechascuando acudieran a ordeñar un ducto de Pemex, justo detrás de la iglesia de la comunidad Lo de Juárez, al norte de la ciudad.
   El olor del combustible alertó a un vecino de la comunidad y al descubrir la toma detrás del recinto sagrado, denunció anónimamente al 911, el 2 de marzo de este año.
Autoridades municipales acudieron para terminar con la fuga y tomar las medidas de seguridad necesarias. No hubo personas detenidas.
Los ladrones de Irapuato no llegaron tan lejos como los de San Martín Texmelucan, en Puebla, donde sobre una toma clandestina se edificó un altar a la Virgen de Guadalupe, la cual era custodiada por seis personas que fueron detenidas por agentes federales