Periódico am | Dr. Martín Werner Wainfeld (El funcionario que salvó a México)

Dr. Martín Werner Wainfeld (El funcionario que salvó a México)

Opinión
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Perspectiva


Martín Werner Wainfeld emigra a México a los 13 años desde Argentina. Estudia economía en el ITAM, trabaja en la Secretaría de Hacienda, realiza su doctorado en Yale y regresa de nuevo al Gobierno. 
Su capacidad financiera y su visión como Subsecretario en el mandato de Ernesto Zedillo, lo ubican como pieza clave en la crisis del “tequilazo” del 94. Primera crisis económica del Siglo XXI, la bautizó Robert Rubin, el entonces secretario del Tesoro en la administración Clinton. 
Carlos Salinas había envenenado las finanzas públicas mexicanas al final de su sexenio por dos errores: elevar el déficit de la cuenta corriente con el exterior al no devaluar y emitir bonos en dólares a corto plazo para financiarla. En 1994 estábamos metidos en un embrollo que reventó cuando la incipiente administración de Zedillo perdió el hilo y señaló que habría una devaluación. Era inevitable, pero dar luces a los empresarios sobre el asunto precipitó y agudizó todo. 
El peso devaluado no resistió una banda de flotación y se fue de 3 hasta 5 pesos, luego a 7. México tenía sólo 6 mil millones de dólares de reservas y debía, a 90 días, más de 30 mil. Los acreedores se espantaron y comenzaron la fuga. La tormenta perfecta le explotaba en las manos al último gran presidente de México. 
La banca estaba endeble y había que conseguir dinero de donde fuera para evitar la catástrofe. Volteamos al Fondo Monetario y a Estados Unidos. Era casi imposible que el FMI pudiera cubrir esos 30 mil millones. Apenas aportaría garantías por 6 mil. 
Para Estados Unidos era una crisis que le reventaría con la pérdida de unos 700 mil empleos si México se declaraba en moratoria. Para nosotros era un probable descenso en el PIB del 25 por ciento, algo así como la Gran Depresión de los 30. El desempleo se iría también al 30 por ciento y se veía inestabilidad social. 
Para prestarle a México, la administración Clinton tenía que recurrir al permiso del Congreso, algo demasiado lento y complicado. Políticamente muy peligroso. Ni a Robert Rubin, secretario del Tesoro, ni a Larry Summers, subsecretario ni a nadie se le ocurría cómo salir del embrollo. Martín Werner descubrió que la presidencia de Estados Unidos tenía un fondo de estabilización de hasta 30 mil millones de dólares para emergencias en su economía. El funcionario mexicano sugirió que se podría usar como crédito para estabilizar a México. Los norteamericanos se rascaron la cabeza y aceptaron la idea que tendrían que “vender” a representantes republicanos como George Bush. Alan Greenspan, entonces presidente de la Fed, estuvo de acuerdo. Clinton, con su visión económica y su habilidad política pactó el rescate. México recibiría el préstamo con interés caro pero no excesivo. El dinero fluyó y cumplimos con las obligaciones pactadas. La catástrofe se había evitado. 
En la crisis de 82 el país tardó 7 años en recuperarse, en la de 95 a los 7 meses el país había recuperado su capacidad de crédito y había sufrido sólo un 7 por ciento en la disminución del PIB, algo durísimo pero no infernal si nos hubiéramos declarado en mora. Werner ayudó a Zedillo y a Guillermo Ortiz, entonces secretario de Hacienda a salvar la economía. 
Al tiempo se fue a Goldman Sachs donde se convirtió en exitoso financiero. ¿Cuánto ganaba como subsecretario, cuánto como socio de Goldman?


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(Continuará)