¡Cuando se pelean las comadres...!

¡Cuando se pelean las comadres...!

Opinión
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Hay un dicho que menciona: "cuando se pelean las comadres, aparecen las verdades"...

Lic. Mario Gutiérrez.


Hay un dicho que menciona: "cuando se pelean las comadres, aparecen las verdades".


El conflicto surgido entre el gobierno de Chihuahua y el federal que hasta hace unos cuantos días parecía que iba a incrementarse, tomando proporciones, para algunos políticos, alarmantes, fue prácticamente apagado cuando los rijosos firmaron un convenio por el cual el gobierno federal entregaba la cantidad de dinero reclamada por el gobernador Corral que le estaba siendo retenida como represalia, según él, por haber hecho público que algunas cantidades de dinero de partidas federales entregadas al anterior gobernador César Duarte, fueron destinadas al PRI para los gastos de ese partido en elecciones anteriores, valiéndose de procedimientos que también fueron dados a conocer por el gobernador inconforme y porque se negó a autorizar que se trasladara al principal implicado en la desviación de esos fondos de una prisión estatal a una federal situada en Ciudad Juárez. Además, el gobierno federal se comprometió a acelerar los trámites de extradición del ex gobernador implicado en esa disposición indebida, que actualmente vive en los Estados Unidos. Por su parte el gobernador de Chihuahua accedió al traslado del procesado al penal federal, como anteriormente lo había hecho, para desvirtuar, seguramente, la acusación de que, al señalado como principal partícipe en llevar esos fondos a su destino, se le había torturado para que confesara.


Así Javier Corral cuando se inició el conflicto dijo, que el convenio en virtud del cual debería haber recibido los fondos para fortalecer las finanzas estatales, incumplido parcialmente por la Secretaría de Hacienda, formaba parte de un mecanismo mediante el cual el gobierno federal sometía a los gobernadores. También entonces afirmó que había que luchar para deshacer esa situación y que los gobiernos de los estados puedan tener acceso a los apoyos federales y que otorgarlos no quede al arbitrio sólo y único de la Federación. Habló incluso de que se estaba gestando una segunda revolución mexicana o algo así. Su actitud fue apoyada por casi todos los miembros destacados de su partido y se le consideró como el iniciador de algo que podría llegar a que la administración de esos fondos no quedara sujeta a la única y arbitraria decisión del ejecutivo federal por la vía de la Secretaría de Hacienda, sino que hubiese una regulación concreta y específica para su aplicación. Pero resultó que se firmó el convenio mencionado líneas arriba y parece que eso está apagando la rebelión chihuahuense. Sin embargo, no pocos panistas estimaron al gobernador Corral casi como un héroe al buscar la reivindicación estatal frente al poder federal.


Es evidente que la actitud del señor Corral tiene su mérito y ojalá sirva para que, en efecto, los subsidios o apoyos del Gobierno Federal a los estados que hasta ahora han sido manejados sin una regulación jurídica precisa, dependiendo solamente del criterio de quien los otorga, sean sujetos a bases que proporcionen una seguridad a los estados concretando cómo y cuándo deben darse. Pero de ahí a considerarlo como un “héroe” hay mucha distancia. Es claro que ese Gobernador actuó inicialmente para obtener lo que se le había prometido en el convenio suscrito previamente y no tanto con la intención de buscar la modificación del procedimiento que permite el sometimiento de los estados ante el gobierno federal por la vía de los apoyos económicos, pues inicialmente no lo manifestó así y sólo se limitó a exigir el cumplimiento precisamente de un convenio formado dentro de la mecánica que después dijo que estaba mal y que servía para, de alguna manera, controlar a los gobernadores estatales. Parece que aquello de la búsqueda de un cambio fue algo que surgió en el camino pero que no estaba contemplado al principio. Los elogios que se han venido vertiendo no deben exagerarse pues se nota que, en efecto, tienen un claro propósito electoral.


Cambio de tema.- Para el Presidente Municipal de Irapuato las recomendaciones de la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado hechas en relación a los casos de personas a quien calificó de delincuentes, no son atendibles. Así lo afirma en una declaración hecha a un reportero de este diario. También dijo que, si el municipio tiene muchas quejas por detenciones, prefiere tener las quejas a que esos "malandros” anden impunes. El señor Presidente olvida que los delincuentes también tienen derechos y no se les pueden negar por esa circunstancia. Además, en muchos casos no hay sentencia que así los haya declarado y por tanto ese calificativo viola el derecho a la presunción de inocencia que debe ser respetada por todas las autoridades. Por otra parte, si no atiende a las recomendaciones de la Procuraduría de los Derechos Humanos, tendría que explicar ampliamente en cada caso las razones para no hacerlo y publicarlas tal como lo ordena la ley, cosa esta última que no parece que se esté haciendo.


Espero que lo declarado se deba a una confusión en los términos, pues de otra manera pudiera darse una clara y permanente violación a los derechos humanos.


 


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