¿Huelga política?
¿Huelga política?

¿Huelga política?

Opinión
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Todo por su nombre

Foto: Periódico AM


A unas horas de cumplir una semana, los sindicatos de personal docente y administrativo de la UAEH conjuraron una huelga cargada de señalamientos y acusaciones en donde las prestaciones que buscaba el personal fue boca bajeado para darle un carácter estrictamente de corte político.

Resultó que el derecho aspiracional de un mejor salario no fue suficiente para que funcionarios y políticos quisiera aprovechar la coyuntura para hacer lo que no han podido hacer en los últimos 30 años: quitar a Gerardo Sosa Castelán de las filas de la UAEH.

Una institución con una matrícula de 45 mil estudiantes y otros 4 mil entre empleados administrativos, catedráticos e investigadores es una gran tentación para un político o para quien viva de ella, sobre todo si maneja un presupuesto anual millonario.

Secuestro fue una palabra que predominó durante esta semana, en donde el estira y afloja siempre se llevó de manera secreta al no existir testimonio videográfico de los encuentros entre los sindicalistas con el rector o bien el rector con los representantes del gobierno estatal que eran quienes habrían de proporcionar los recursos para cumplir la demanda laboral.

Y el autor de ese sometimiento o secuestro de la institución fue un activo del PRI, al que renunció la semana anterior. Y tan le sirvió al tricolor que fue presidente del Comité Directivo Estatal, sin que nadie antes pudiera hacerlo renunciar, puesto que todos alegaban que era un asunto de Honor y Justicia que se ventilaba en la Ciudad de México.

Los intentos por desterrar a Sosa Castelán de la UAEH nunca han tenido resultado alguno, pues lo mismo se ha convocado a quienes fueron sus ciegos seguidores desde niveles muy bajos de participación como Zenaido Pérez o en otros de mayor altura como el magistrado Raúl Arroyo.

Comidas, francachelas, reuniones en secreto, cónclaves se han planeado y llevado a cabo con la sola intención de extirparlo de la UAEH, sin embargo los alumnos hasta el momento no han podido superar al maestro.

Los gobernadores Guillermo Rossell, Adolfo Lugo, Jesús Murillo, Manuel Ángel Núñez, Miguel Osorio y Francisco Olvera son quienes permitieron su permanencia y en cierto momento tuvieron que pactar su cohabitación de intereses.

Los esfuerzos y los recursos en esa tarea no han tenido tope, porque lo mismo fue creado un blog conocido por muchos, como gerardososaporrocorrupto en donde se hizo gala del acceso a archivos oficiales sin pudor alguno. Sin embargo, este espacio cibernético que ponía al descubierto hasta cuestiones íntimas del equipo de Sosa, terminó doblegado por la institución universitaria y ahora esa cuenta se ha convertido en uno de los canales de distribución de materiales oficiales.

Otro frente de guerra lo abrieron supuestamente los diputados locales, al nominar un auditor externo sin estar preparados al menos en el discurso y así justificar su presencia dentro de una institución amparada por la autonomía.

Tan como siempre, el Congreso no tuvo la capacidad jurídica para sostener su dicho y el Poder Judicial de la Federación brindó un amparo indirecto que -por el momento- los hace inmunes a esa intención fiscalizadora.

Total que la situación sigue igual que hace muchos años y las acusaciones se intensifican por temporada electoral. Para que tanto brinco, estando el suelo tan parejo.

Nimiedades: Por cierto, el Jeep de millón y medio que fue robado al gobierno, estaba asignado a la Dirección General de Administración, dependiente de la Secretaría de Finanzas.


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