Del diseño al canto

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La leonesa Vanessa Salas comenzó en la música cuando era una niña, su vocación real surgió después de terminar una carrera universitaria.

Vanessa Salas. Foto: Maricela Maceira Segundo


Vanessa Salas es una joven soprano leonesa que se prepara para representar el papel de Nina, en la ópera La Traviata, próxima a reponerse en el Teatro del Bicentenario.



Nina es la sirvienta y amiga de la protagonista Violeta.



La artista comenzó en la música desde muy joven, cuando era una niña que cantaba esporádicamente, pero no fue sino hasta que entró a clases de canto que descubrió que le gustaba la vocalización como pasatiempo.
Bajo la instrucción de María de la Luz Becerra dio sus primeros pasos en el bel canto, pero fue con el profesor Alejandro de Alba -con quien estuvo 3 años- que descubrió su gusto por la ópera.



Luego de estudiar una licenciatura en Diseño Ambiental, carrera no del todo ajena a las bellas artes, permanecía en Vanessa el gusto por el canto lo que la llevó a ingresar a la Escuela de Música de León.
“Yo me quería dedicar a esto”, y para realizar su sueño estudió la licenciatura en canto en la Universidad de Guanajuato.



Debutó en conciertos pequeños y celebraciones clericales como solista, pero fue en el año 2015, en el que se integró al coro del Teatro Bicentenario, que comenzó a cantar en agrupaciones.
Vanessa ha participado en diversas óperas, entre ellas Pagliacci, Carmen y Madame Butterfly, dentro de sus planes está continuar perfeccionando su arte, trabajar y seguir su carrera como solista.



Para ella, la música es una fuente de trabajo que no se queda en una sola persona, sino que lleva mucho trabajo detrás, con gente de muchas profesiones. Considera sumamente enriquecedor vivir la música, ya sea como una forma de vida o solo un pasatiempo.



Vanessa Salas realizó un llamado a los leoneses para disfrutar de la ópera, divertirse con la combinación de canto y actuación, y con ello apoyar al talento local.