“El México de hoy”
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Opinión
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Hablando en Serio

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“Prohibition” es un documental de Netflix que describe la historia atrás de la prohibición de bebidas alcohólicas en USA y que exhibe la naturaleza humana y los intereses económicos y políticos que le motivan.


Desde que tuve edad para conocer y medio entender la prohibición en USA, que tuvo como paladín a Eliot Ness y Los Intocables que lucharon contra Al Capone, el capo de capos, pensé que era una soberana estupidez querer controlar, desde el gobierno, los vicios y pasiones de la humanidad (lo mismo pienso de la prostitución, el consumo de marihuana y de penalizar el aborto). Lo que hasta hoy me entero, es de la existencia de grupos pseudoreligiosos de mujeres, que desde décadas previas lucharon para evitar el consumo de alcohol y la existencia de tabernas; que condujo eventualmente a leyes locales o municipales que prohibían las cantinas en algún pueblo o región,… lo que, adivinaste, llevaba a los consumidores a beber al pueblo vecino, donde no estaba prohibido.


Tampoco sabía que el movimiento empezó con las mujeres, esposas y madres que cansadas de las carencias en el hogar por las borracheras del padre, salieron a las calles a luchar contra el alcohol, para evitar que sus maridos borrachos, fueran desobligados… Recordemos que en aquello tiempos, allá por 1800 y cacho, el divorcio era impensable, la mujer no tenía voto y en el hogar, como diría Don Melchor Ocampo, flojita y cooperando.


Lo interesante fue el vaivén del movimiento y sus resultados, pues si bien eventualmente cerraban tabernas y cantinas, una vez que dejaban las calles las señoras, las cosas volvían a la normalidad (las aguas del vicio tomaban su curso)… Aún en aquellos lugares donde se logró que leyes locales prohibieran el alcohol, este tenía un tráfico ilegal permitido por las corruptas policías y autoridades,… como en el México de hoy; ya que el alcohol “legal” pagaba muchos impuestos y el “ilegal” muchas mordidas,… como en el México de hoy.


El punto, es que tanto organizaciones religiosas, como civiles y las esposas afligidas y encabronadas, lo que pretendían era “obligar” a terceras personas (a los maridos) a comportarse de acuerdo a sus deseos, lo que es un imposible;… como lo es prohibir la marihuana en el México de hoy. La bronca para las mujeres era, que al no existir prácticamente el divorcio, el matrimonio era en realidad una cruz a cargar para toda la vida, no solo por el marido borracho y desobligado, sino por las madrizas que recibían de acuerdo a los usos y costumbres, si reclamaban, o aún sin reclamar, si el cuate andaba de malas.


Después de ir a venir durante décadas los movimientos femeninos anti alcohol, no fue sino hasta principio de 1900 que se creó una organización con intereses políticos y económicos que luchó para prohibir la venta de alcohol. Ah, pero el ingenio ganó y aun con la prohibición de venta, las tabernas vendían galletas saladas, caras y te regalaban la bebida ¡Chingón!…Hasta que vino la prohibición total y alrededor de 1920 se cambia la constitución en USA y se prohíbe la producción, almacenamiento, distribución y venta de alcohol, lo que de inmediato dio vida a una de las épocas más sangrientas de la historia norteamericana con el nacimiento de pandillas que peleaban por territorios y por el producto de contrabando, para, desde bares clandestinos, vender el alcohol, que nunca dejó de consumirse (ni siquiera por los congresistas que hicieron la Ley),… como en el México de hoy con la droga. Porque podremos modificar la Constitución y hacer leyes prohibitivas, que el ciudadano común va a romper y la autoridad convenenciera va a permitir que se rompa a cambio de una retribución o “moche”, ya que negocios son negocios. Y es que en la naturaleza humana está la capacidad de autodestrucción y la lucha eterna por su libertad de decidir, aún en su perjuicio, cuando hay un incentivo de “placer” o económico, aunque sea falaz o inducido.


El resultado todos lo conocemos, ganaron los buenos, Al Capone terminó en la cárcel y murió de sífilis, no por la enfermedad en sí, sino por el miedo que le tenía a las inyecciones, por lo que no se dejó curar. Pero también ganó el sentido común, lo que dio al traste con la prohibición, por lo que ahora te puedes tomar tus chupes libremente en una cantina, en un antro, en un club o en tu casa, lo que acabó con las pandillas de matones (bueno, en realidad cambiaron de giro,… como en el México de hoy) y da pie a los gobiernos para cobrar impuestos por la producción, distribución y venta de alcohol, lo que enriquece las arcas nacionales y permite implementar programas sociales para ayudar a los borrachos, cosa que deberíamos hacer con la marihuana,… en el México de hoy… ¡Así de sencillo!

Un saludo, una reflexión.


 


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