El poder médico

El poder médico

Opinión
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La duración de la carrera de medicina a nivel licenciatura en México es la más larga: 17.8 años de acuerdo a la ENOE .


Con la liberación del jueves por la noche del Dr. Pérez, médico oaxaqueño, preso por la muerte de un pequeño en el proceso post cirugía, se neutralizó la movilización y paro nacional programada para ayer por parte de todos los médicos del País. El caso de este pediatra ortopedista fue emblemático, pues en el pasado, los médicos a pesar de contar con la Comisión Nacional de Arbitraje Médico han exigido que sea revisado el marco jurídico para que, en caso de malas prácticas médicas, sean juzgados en el orden civil y no penal.


Siempre es necesario reconocer a una de las tres figuras claves en la vida comunitaria de México, junto al cura y al profesor: el médico. Y si medimos el reconocimiento a las profesiones, la enfermería y medicina están en el primer lugar junto a la de profesor, de acuerdo a sondeos de opinión que son públicos. La principal razón sin duda, es que el profesional de la salud participa en la conservación del activo principal, el único, que es la vida.


He convivido los últimos años en la formación de directivos de instituciones de salud y cada día les admiro más.  He podido conocer de sus motivos internos para cursar una licenciatura con tantas exigencias y con tantos sacrificios y que sufren las carencias del sistema de salud público. Contra lo que pudiera pensarse, hacen falta médicos en México. El número de médicos de acuerdo a la encuesta ENOE (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo) por cada mil habitantes es apenas de 1.9.  En México hay 277 mil médicos y en Guanajuato alrededor de 11,000 y en León, casi cinco mil. La densidad de médicos en una población es un importante indicador de los recursos humanos en atención a la salud y puede ser clave para generar industrias nuevas como el turismo de salud y el wellness (bienestar).


Hay tres factores que influyen en la vocación para ser médico: el ambiente familiar (nacer rodeado de médicos), la pasión por las ciencias de la salud y el servicio a los demás. De cada 100 médicos ocupados en el país 36 son mujeres y 64 son hombres. La edad promedio de los médicos ocupados es de 43.3 años. Por género, hay una diferencia de casi 7 años en el promedio de edad, siendo mayores los hombres (46.3) y más jóvenes las mujeres (38.5 años). 


Por la reducida formación de médicos en la Universidad de Guanajuato, sigue creciendo la proporción de médicos foráneos en León (provenientes mayoritariamente del Distrito Federal, Michoacán, Jalisco, Estado de México y Puebla) y es alrededor del 60% del total de médicos en instituciones de salud públicas (IMSS, ISSTE y Secretaría de Salud), quienes suplen la falta de médicos guanajuatenses. Los nuestros, como hemos analizado en este espacio, han debido partir a formarse a la UAG, a la Universidad de Celaya, a la UQI, a la UASLP, a la UASNH y al IPN). 


La duración de la carrera de medicina a nivel licenciatura en México es la más larga: 17.8 años de acuerdo a la ENOE (sin considerar el internado médico y el año de servicio social), lo que equivale a tener aprobada la licenciatura, más casi un año de especialidad oscila entre los 4.5 y 5 años de estudio, además de un año de internado médico que en algunas universidades se lleva a cabo en el último año académico y que resulta necesario para que los estudiantes integren y consoliden los conocimientos adquiridos. Hay que sumarle, un año de servicio social que se debe realizar una vez que se ha cubierto la totalidad del plan académico y terminado el internado. A esto siguen las necesarias especialidades. 


Además, los médicos están rodeados de presiones: la primera es curar. Le siguen la falta de recursos como equipamiento y medicamentos. Esto inicia en edades tempranas, pues las condiciones en las que realizan su internado noveles médicos, son reducidas. Se le suman las presiones de los pacientes y sus familiares y, sobre todo, los mismos riesgos que tiene la profesión médica por diagnosticar, intervenir y recetar adecuadamente, pues como ellos mismos dicen: “somos médicos, no dioses”. Es una profesión sin horarios fijos, pues vecinos, transeúntes y desconocidos, acudimos a ellos cuando tenemos una urgencia, sin considerar horario.


En el ciclo escolar 2016-2017, según datos de la Secretaría de Educación Pública, las personas matriculadas en la carrera de medicina fueron poco más de 154 mil, de los cuales 47.3% eran hombres y 52.7% mujeres. La mayoría de los médicos ocupados ejercen su profesión como tales, pues la ENOA identifica que el 82.4% de estos profesionistas ocupados se desempeñan como médicos generales o especialistas. Aproximadamente 5% son directivos, funcionarios o jefes en diversas instituciones y 2.7% se desempeña en ocupaciones relacionadas con el campo de la salud.


Por sexo, hay diferencias importantes. Los hombres tienen una mayor participación en ocupaciones como directivos o jefes; la totalidad de los hospitales de la región son hombres. Sus jornadas de trabajo son enormes: según la distribución por rangos de horas trabajadas, se tiene un porcentaje significativo de profesionistas médicos que trabajan de 35 a 48 horas. Los médicos en México se desarrollan preponderantemente en el sector público con plazas fijas. En cuanto a ingresos, los médicos ganan en promedio por hora trabajada 77.2 pesos moneda nacional. El análisis del nivel de ingresos tiene diferencias notorias por sexo, siendo mayor el porcentaje para los hombres que para las mujeres en este rango, superándolas por 18 puntos porcentuales.


Asediados incluso por el crimen organizado para curarles; presionados por los pacientes para hacer algunas veces lo imposible; tensionados por el riesgo del diagnóstico, los médicos están acostumbrados a jornadas largas; son siempre los alumnos que resisten tareas pesadas, horarios prolongados, tesis estrictas, pues como ellos dicen, “somos médicos”. La enorme presión de la opinión pública y la organización gremial, provocó que saliera libre el Dr. Pérez y pronto, se revise la legislación para no criminalizar a la más noble de las profesiones: la medicina.