Calificar no basta

Calificar no basta

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Calificar a la Liguilla no es síntoma de mejoría.

León venció a Veracruz es su más reciente partido. Foto: Especial


Calificar a la Liguilla no es síntoma de mejoría. El León podrá tener matemáticas y genuinas posibilidades de defender en los próximos dos juegos el poder estar o no en la Fiesta Grande, pero no significa que sea una señal de salud. Enfermo y todo, puede calificar.


Urgen nuevas directrices, nuevas formas y sobre todo, decisiones más acertadas.


Que el futbol y la Liga le den al León, a esta versión del León, lo que se merece.  


La victoria de ayer en Veracruz es un oásis para una institución muy golpeada en este torneo. 


La Liguilla se acerca y pareciera mucho premio para tan irregular y atropellado andar de los Verdes. Sigo pensando, y esto dicho a título personal, que no le alcanzará.


Del Clausura 2018 se recordará a un goleador histórico que alarga su racha y que sigue alejando su figura de la de un futbolista de época a convertirse ya en toda una leyenda: 120 goles de Boselli.


Lesiones al por mayor: Un tema que no es nuevo y que para este torneo se supone que tendría que haber ya una clínica propia para atacar de manera más directa las lesiones, tanto en el origen como en la recuperación de las mismas. León no puede permitirse tener la crisis sanitaria que ha padecido durante tantas temporadas.


También serán recordados extranjeros de poco cartel y, peor: de pobre actuar.  No sólo no marcan diferencia, sino que además generan discordia.
Una afición hastiada, alejada e indolente.


Un problema económico que no se ha resuelto y que si bien es cierto que aún no llega a crisis, sí ha provocado buscar una reingeniería.


Bien por los jugadores, cuerpo técnico y directivos. Ganar este domingo parecía poco menos que imposible. No eran favoritos y por el contrario parecían el rival a modo para garantizar la permanencia del Veracruz en Primera División.


Que la pelota siga rodando, que en los próximos dos juegos pase lo que tenga que pasar, pero por favor, que nadie le quite el ojo a lo que se tiene que empezar a trabajar desde ahora. Es el momento de consolidar una institución. Ya hubo una oportunidad, hace tres años. Un equipo bicampeón y una momento dorado. El éxtasis y el gran momento parecían los propicios pero no ayudaron. Esperemos que las horas bajas forjen en momentos más bravos el hierro que hace falta para que el club crezca.


@pacovela