Remate contundente

Remate contundente

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Es ahora cuando la vergüenza deportiva debe prevalecer.


Esta vez no hubo un Donovan ni siquiera en la banca, ni mucho menos un Barnes o un Cecchini, lo que sí hubo fue dignidad de varios jugadores sobre la cancha.


La Fiera solventó en Veracruz un partido que no era fácil visitando a un equipo que llegaba embalado con tres triunfos y ante una afición que llenó ‘El Pirata’ ávida por ver a sus Tiburones salvarse.


Ha sido un torneo lastimado por lesiones, castigos y malas actuaciones, sin embargo, en el futbol la vergüenza deportiva es lo último que debe perderse. 


En el puerto hubo dignidad en jugadores como Boselli y Montes, quienes se echaron la responsabilidad de sacar a flote el trámite. Tanto el Matador como el Chapo corrieron la milla e incluso se combinaron para abrir el marcador.


Elías y Andrade dejaron a un lado los caracoleos para brindar una digna efectividad con servicios y carreras inteligentes en la segunda parte. Patrullero y Rifle se mezclaron para provocar el gol del triunfo.


En el técnico hubo decoro. Díaz se dignó en plantear una estrategia sensata retrasando a Montes para la pelea del esférico y en la ayuda de la recuperación a Cornejo, quien por fin pudo dar un pase digno que terminó en gol. 


El Chavo apostó por darle confianza a los jóvenes y así vimos a Cristian Torres, Díaz Price, Luis Franco y Claudio González.  


Y ante esto la cantera respondió meritoriamente, no se diga Torres que como defensa lució. No la tenía fácil para jugar con ritmo cuando se la ha pasado viendo los torneos en la banca como potencial relevo de los suplentes.


Aun cuando se mantiene una posibilidad matemática, es casi un hecho que no se califique en este Clausura ya que se necesita un milagro más grande al de aquel del torneo del bicampeonato donde los Verdes requerían ganar en la última fecha y que cuatro equipos perdieran.


En ese tiempo las cosas no iban tan bien, pero en el aire se respiraban partículas de confianza sobre el equipo de que hasta algo fuera de la razón podría pasar. Hoy la estrella del León es tímida en su resplandor y nadie, ni jugadores, técnico o directiva, se atreven a asegurar que La Fiera calificará.


Restan dos juegos, contra Tijuana que está a la misma distancia de calificar que de fracasar y ante las Chivas, que para cuando llegue este duelo estará mermado física y tal vez moralmente tras jugar la Final de Concachampions, último resquicio que tiene el Rebaño para salvar su mala campaña.


Serán en estos juegos donde se podrá defender cabalmente la dignidad de los colores leoneses, por ahora maltrecha por todas las circunstancias ya conocidas. 


Aunque ya nada borra las malas decisiones ni las goleadas del torneo, es aquí donde la vergüenza deportiva de la que hablamos deberá prevalecer.


En este par de juegos los Esmeraldas tendrán que mostrar que son dignos de quedarse para que la directiva forme un plantel sumamente digno hacia la siguiente temporada y que los jugadores que sólo aportaron tristezas tengan la dignidad de irse.