Vodka y caviar, sabores rusos

Vodka y caviar, sabores rusos

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Todo sobre esta bebida, desde que surgió por un ‘experimento’ hasta la manera de brindar antes de beberlo.

El vodka fue el resultado de un estudio sobre la fermentación alcohólica de los cereales. Fotos: flickr.com.


Un trago de “agüita” es lo que llevas a tu boca cada vez que bebes vodka, pues el origen de su nombre no es más que la unión de las palabras de origen ruso y polaco respectivamente: voda y ka, cuyo significado es agua en diminutivo.


La ascendencia de esta bebida espirituosa de fama mundial aún no está bien definida, aunque se le atribuye a los rusos en el siglo XV. Pero los polacos también quieren ser reconocidos. Sin embargo, el territorio donde se dan los ingredientes principales para su elaboración (centeno, trigo y papa) abarca países como Lituania, Bielorrusia y Ucrania.



Lo que sí está bien documentado es que el vodka fue el resultado de un estudio sobre la fermentación alcohólica de los cereales, ya que el clima tan frío de esta región impedía el crecimiento de la vid para elaborar vino.


Fue por ello que, en 1440, en un monasterio de Moscú se hizo una primera destilación que dio origen a una bebida de características similares (incolora y con alto grado de alcohol) a la que llamaron “vino de pan”.


Para conocer más


Como era de esperarse, Rusia levantó tres museos en honor a la bebida, éstos se encuentran en Moscú, San Petersburgo y Mandrogi.


Cualquiera que visites, representará un viaje por la historia, pero también por las más de dos mil variedades de vodka que existen y una amplia colección de botellas, desde cristal hasta en forma de matrioska o del Kremlin.


En estos museos también podrás hacer degustaciones y aprender que el vodka se toma frío pero sin agregarle hielo, y, de preferencia, sin mezclar. No cometas el error de pedir jugo de arándano para acompañarlo.


También descubrirás que sus grados de alcohol oscilan entre los 37.5 GL y los 42 GL, aunque existen algunas que llegan a los 70 grados GL. (vodkamuseum.su)


Otra manera de sumergirte en el mundo del vodka es visitando la bodega de Stolichnaya, de un siglo de antigüedad, en las orillas del río Yauza, en Moscú. Para ello, tienes que hacer tu reservación con tres meses de anticipación.


Aquí, se pueden probar los productos en bruto, es decir, recién destilados. Te enseñarán algunos secretos para beber vodka, como brindar antes del primer sorbo y decir ¡Na zdarovie! (¡A su salud!), acompañar los tragos, de preferencia, con pescados, frutos cítricos y verduras marinadas o saladas y, si es posible, evitar el cigarro durante su consumo, ya que estarías garantizando una resaca fatal. (stoli.com)


Si viajas a San Petersburgo, hay recorridos guiados para visitar los mejores bares de vodka y una destilería donde se utiliza agua del glaciar que alimenta al lago Ladoga. Incluso, tendrás la oportunidad crear tu propio coctel con extractos naturales: miel, jarabe de abedul o zumo de romero, mientras juegas una partida de cartas.


Este recorrido también mezcla uno de los productos gastronómicos más afamados de Rusia, el caviar. Las degustaciones se ofrecen en tres restaurantes y, por último, se visita una tienda fundada en 1785 y que presume de haber servido a los zares. (www.tourpetersburg.com)