Temen petroleras de EU a Andrés Manuel en caso de su triunfo
Temen petroleras de EU a Andrés Manuel en caso de su triunfo

Temen petroleras de EU a Andrés Manuel en caso de su triunfo

México
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Artículo de The New York Times describe la incertidumbre de las compañías en caso del triunfo del tabasqueño.

López Obrador ha dicho que revisará los contratos con compañías extranjeras. Foto: Especial


Las compañías petroleras de EU muestran su preocupación por el posible ganador de las elecciones presidenciales de México.

Mientras el Presidente Donald J. Trump toma pasos para reestructurar las relaciones comerciales con México, las compañías petroleras estadounidenses están preocupadas de que el posible ganador de las elecciones presidenciales de México jugará su propia carta nacionalista.

El candidato líder, Andrés Manuel López Obrador, quiere dar marcha atrás a las políticas que han estrechado un lazo entre México y Estados Unidos en años recientes en producción y consumo de energía. Y ha prometido asegurarse de que el petróleo nunca “vuelva a caer en manos extranjeras”.

Sus propuestas podrían reducir la producción petrolera en Texas e impedir la perforación en aguas profundas del Golfo de México por parte de gigantes como Exxon Mobil y Chevron. También pondrían en riesgo el superávit comercial energético de EU con México, que alcanzó unos 15 mil millones de dólares el año pasado.

López Obrador, ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México con inclinaciones izquierdistas, ha moderado su tono desde que perdió la contienda presidencial hace seis años, pero ha propuesto una reorientación de la política energética del País con un énfasis en la independencia.

Ha prometido poner fin a las exportaciones de crudo, destinadas casi en su totalidad a EU, para el 2022, e invertir en cambio 6 mil millones de dólares en la construcción de dos refinerías que procesarían crudo para el consumo nacional. Eso reduciría drásticamente las exportaciones estadounidenses de gasolina a México.

López Obrador y su principal asesora de energía y ex legisladora, Rocío Nahle, han hecho un llamado a congelar las futuras subastas para perforaciones en aguas profundas y revisar los contratos con compañías petroleras internacionales.


“No podemos entregar de manera irresponsable nuestras reservas petroleras a las compañías transnacionales”, tuiteó Nahle, ingeniera química de profesión.


Nahle ha dicho que quiere que el Gobierno recorte los precios de la electricidad y la gasolina, y reducir la dependencia de México de las importaciones de gas natural de EU invirtiendo más en energía hidroeléctrica. Cualquier reducción en las ventas al principal cliente extranjero para el gas de EU aumentaría un excedente que ya ha deprimido los precios en EU durante los últimos cuatro años.

Estas posturas se remontan a los años 30, cuando México expropió su industria petrolera. En el actual Gobierno, un cambio constitucional promulgado en el 2014 permitió que compañías extranjeras invirtieran en exploración, perforación, oleoductos y gasolinerías, y se asociaran en proyectos con la compañía paraestatal petrolera, Petróleos Mexicanos, o Pemex. Esto permitió que compañías como Exxon Mobil invirtieran miles de millones de dólares en enormes yacimientos en altamar.

En años recientes, México ha reemplazado el carbón y el diesel con gas natural estadounidense, que es más limpio, para producir el 30 por ciento de la electricidad de la Nación. La revolución de la perforación de esquisto al norte del Río Bravo ha producido una abundancia de gas natural barato para los consumidores estadounidenses y mexicanos, y México anunció un plan de cinco años en el 2015 para incrementar las importaciones.

Unos 20 oleoductos conducen 127.5 millones de metros cúbicos de gas natural al día a México, y más están en construcción o en proyecto.

Nahle ha declarado que las propias refinerías de México pueden ser modernizadas para manejar una transición de la gasolina y el diesel estadounidenses.

Las autoridades petroleras mexicanas, esperando una merma en sus políticas, sostienen subastas para perforación en el mar para atraer inversión antes de que el Presidente Enrique Peña Nieto deje el cargo en diciembre. Ya se han otorgado más de 100 contratos de desarrollo. La producción petrolera del País sigue a la baja, pero las autoridades confían en poder dar marcha atrás a la tendencia a medida que compañías internacionales empiecen a producir grandes cantidades de crudo en el Golfo de México en los próximos dos años.

Analistas independientes han visto los cambios de México como un modelo para el desarrollo económico, y a algunos les preocupa una marcha atrás.


“Dar una vuelta en ‘U’ de las actuales reformas sería perjudicial para la economía mexicana”, dijo Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía.


Las compañías internacionales podrían enfocarse menos en México y más en otros países latinoamericanos, como Brasil, que también tiene un enorme potencial en altamar, o Colombia, que tiene un potencial significativo para la perforación de petróleo de esquisto.


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