'No me fijé ser bueno o grandioso, me fijé ser el mejor de Bélgica'; cuenta Lukaku su vida

'No me fijé ser bueno o grandioso, me fijé ser el mejor de Bélgica'; cuenta Lukaku su vida

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Romelu Lukaku cuenta cómo fue de estar quebrado y ver cómo su madre mezclaba leche con agua, a disputar su segundo mundial con Bélgica.

Lukaku lleva cuatro goles con la Selección de Bélgica en Rusia 2018. FOTO: AP


Romelu Lukaku, jugador belga que es uno de los goleadores del torneo en Rusia 2018, contó su vida en The Players Tribune.


Previo al mundial de Rusia 2018, el actual jugador de Manchester United, cuenta cómo fue de no tener para comer, a estar disputando su segunda copa del Mundo.


Lukaku cuenta que para cuando tenía 6 años, un día acudió a la cocina y encontró a su mamá mezclando leche con algo más para poder dársela y comer pan.


“Estaba mezclando agua con leche. No teníamos suficiente dinero para la semana. Estábamos quedrados, no sólo pobres, quebrados”, contó.


Romelu señala que cuando quería tomar un baño, no había agua caliente, cuando se iba la luz, ésta no llegaba en dos o tres semanas, e incluso señala que su mamá tuvo que tomar prestadas piezas de pan para poder comer.


Desde ese día, el jugador se hizo una promesa y ésta se reafirmó cuando vio a su madre llorando.


“Todo va a cambiar, ya lo verás, jugaré para el Anderlecht y será pronto. Estaremos bien, no tendrás que preocuparte por algo más”, dijo.


Preguntó a su padre a qué edad podía comenzar a jugar y él le dijo que a los 16, por lo que se fijó debutar a dicha edad.


“Quería ser el mejor futbolista en la historia de Bélgica. Ese era mi objetivo, no bueno, ni grandioso. El mejor. Jugué con tanto coraje por todo lo que había pasado, por las ratas en nuestro apartamento, por no poder ver la Champions League, por ver cómo los otros me veían”, contó.


Cuando tenía 12 años, marcó 76 goles en 34 juegos y utilizaba los zapatos de su papá, pero un día sufrió la pérdida de su abuelo.


Su abuelo, quien vivía en Congo, de donde sus padres, le llamó. Lukaku le presumió sus goles en dichos partidos, pero su abuelo le pidió que cuidará a su madre y que se lo prometiera con realmente. El jugador lo hizo y cinco días después se enteró que su abuelo había fallecido.


Al inicio de la temporada 2008-2009, cuando tenía 16 años, estaba en el Anderlecht, pero en la Sub-19 y en la banca, por lo que hizo una promesa con el entrenador. El jugador le prometió que anotaría 25 goles para diciembre y debido a que el entrenador se rió de él, señalando que si no anotaba los goles prometidos lo regresaría a la banca, Lukaku añadió que si ganaba, el técnico tenía que limpiar las camionetas que llevaban a los jugadores a su casa y hacer pasteles para todos, diario.


“Para noviembre ya tenía 25 goles y estábamos comiendo pasteles antes de Navidad. Que eso sea una lección: nunca juegues con un chico que tiene hambre”, escribió.


En mayo de 2009, firmó su contrato profesional con el Anderlecht y en ese año, al final de la temporada, tanto su equipo como el Standard estaban empatados en puntos, por lo que hubo una final y para el segundo partido fue convocado.


Sobre su vida, también cuenta que por diez años se perdió la Champions League y recuerda que en el año 2002, cuando sucedió la volea de Zinedine Zidane, tuvo que fingir que sí vio la jugada, pero realmente la vio hasta que uno de sus compañeros bajó el video de internet. Doce años después, el jugador debutó en una Copa del Mundo con Bélgica en Brasil 2014.


Para Rusia 2018, Lukaku tiene cuatro goles, siendo uno de los goleadores del torneo y buscando avanzar a la final del torneo.