No necesitamos mejores Partidos ni mejores candidatos…
No necesitamos mejores Partidos ni mejores candidatos…

No necesitamos mejores Partidos ni mejores candidatos…

Opinión
|

OPINION


No necesitamos mejores Partidos políticos ni mejores candidatos, necesitamos una comunidad comprometida, verdaderamente comprometida. 
Con una sociedad participativa y comprometida, los mejores partidos y candidatos vendrán por si solos.
En Guanajuato en las elecciones intermedias de 2015 el índice de participación en las urnas fue del 37%. En estas elecciones recién concluidas aumentó la participación. Entendiendo la importancia particular de este proceso electoral, donde se puso en juego mucho de lo que podremos ser como nación, como Estado y como municipio, aumentó la participación al 63% en el caso del Padrón federal y al 52% del padrón de Guanajuato.
En la federación faltaron casi 30 millones de votantes y en Guanajuato de 4.5 millones de electores, se ausentaron más de 2 millones. ¿Dónde están los demás? Muchos de los que hoy se quejan de nuestra realidad, de la inseguridad, de la falta de oportunidades, de la corrupción, incluso de que haya ganado Andrés Manuel o el PAN en Guanajuato, ni siquiera acudieron a votar, escudándose sobretodo en que nuestros gobernantes, los partidos y los candidatos tienen la culpa de su alejamiento. Eso es mezquino y pobre. La responsabilidad es sólo de nosotros como sociedad.
Durante mi campaña como candidato a Diputado Local por el Distrito XI traté en todo momento de focalizarla a emocionar al electorado, particularmente a los jóvenes, para que participar en la urna fuera una verdadera alegría. Traté de incentivar la participación y empoderar el voto y después de ver los resultados del porcentaje de personas que participamos, claramente fallé en esa parte.
Que difícil es hacer que la gente comprenda que el votar más que un derecho es nuestra obligación. Pensamos que es una acción que puedo o no hacer uso de ella. Eso está bien mientras el ejercicio o no del mismo no afecte a terceros. En este caso, el no votar si afecta para bien o para mal a terceros, por lo que en esencia no deberíamos poder decidir si ejercerlo o no. Si le quitamos esa posibilidad que pareciera intrínseca de su ejercicio o no, entonces no hablamos de un derecho, sino de una obligación.
Una de las propuestas que me interesaba impulsar en este tema era la perdida de la vigencia de la credencial de elector si no viniera sellada de haber participado. 
Así como si vamos al banco con un pasaporte vencido y queremos hacer una transacción, no nos dejan aun y cuando resulte evidente que seamos la misma persona. Pues creo que sería muy sano impulsar una medida como esa.
También tendríamos que impulsar una segunda vuelta electoral, pues nos encontramos con que el alto abstencionismo provoca que hoy en Irapuato, por ejemplo, Ricardo Ortiz se haya reelegido con sólo 67,000 votos de 415,000 electores que somos. Es decir, alcanzó el 36% de las preferencias de los que votaron, pero en realidad ese número quiere decir que sólo 19 de cada 100 personas que podían votar lo hicieron por él. ¿Qué tan legitimado puede ser un gobierno con esos números?
Caso distinto es en la federación, donde votamos el 63% del padrón y Andrés Manuel López Obrador ganó con el 52% de las preferencias del electorado y tiene cerca de 2.5 veces más votos que Anaya que es el segundo lugar. Lo anterior, independientemente de si estamos o no conformes de que AMLO sea el presidente, aquí, sin temor alguno podemos decir que la amplia mayoría decidió y por ende será un gobierno de facto legitimado por esa mayoría.
Otro tema que debemos impulsar en la democracia es buscar obligar a todos los partidos políticos a poner a candidatos que cumplan con un perfil mínimo de cualidades, aptitudes y actitudes. La administración pública o la participación en un Congreso legislativo no son un juego y se ponen en juego muchas decisiones muy importantes, no distintas a la de un médico que está operando. Así, que debemos asegurarnos que cualquier candidato de cualquier partido pueda cumplir con la encomienda tan importante. Es triste que Pedro Kumamoto no pueda ir al Senado, pero hay una lista grande de artistas, futbolistas y personajes de la farándula que hoy tomarán decisiones importantes y que afectarán para bien o para mal a nuestras familias. ¿En verdad no podemos tener una democracia más justa, más profesional y que nos brinde la posibilidad de acceder a mejores gobiernos? Yo estoy seguro que si, así que a construirla que no se hará sola.


Te damos respuesta en 48 horas y puedes disponer del dinero en menos de 10 www.premo.mx