Revolución Nacional Electoral
Revolución Nacional Electoral

Revolución Nacional Electoral

Opinión
|

OPINIÓN


Ha transcurrido una semana desde que se emitió el sufragio para renovar cargos de elección popular; y hay muchos indicadores que nos señalan que todo el sistema electoral y cultural se está moviendo de manera turbulenta.
Existen peticiones que hemos tenido los y las mexicanas durante los últimos tiempos y que ahora con los fenómenos de las votaciones se darán de manera colateral, tales como ajustes en la cantidad y calidad de los partidos políticos, de pronto nos vemos con algunos que aglutinaron la mayoría de los votos y otros que se quedan quizá sin registro, esto apunta a una disminución del número de partidos en el país.
Se están moviendo intereses pero también conciencias, es la esperanza de llegar a ser un mejor país con una mejor conciencia ciudadana que nos lleve a actuar por el bien común.
Quiero platicar la experiencia que me tocó vivir durante este proceso porque ahora puedo decir que he estado viviéndolo desde las bambalinas de esta representación. Me consta que se da una gran movilización durante más de seis meses para que las y los ciudadanos podamos ejercer nuestro derecho al voto. Afortunadamente se notó una participación de la ciudadanía un poco mayor. (esto es como cuando llegas al apagado eléctrico de tu casa y las luces encienden, atrás hay un gran equipo de personas trabajando).
En los 300 distritos que conforman nuestra nación, hemos tenido una redistritación de los mismos, que en Guanajuato llevó a formar el Distrito 15, que comprende un aproximado del 85% de la población urbana de Irapuato. En ella se contrataron 133 personas entre Supervisores y Capacitadores electorales, previo exámenes y entrevistas para elegir a candidatos (as) aptas para esta labor que sí tiene una remuneración pero que exige mucho manejo de situaciones estresantes y una vocación de participación ciudadana. Esta semana termina su trabajo, y en términos generales, se entregan buenas cuentas. 
Quiero decir que se platican historias de vida muy interesantes y humanas, de las cuales algunas son terroríficas pero muchas otras (la mayor parte) muy gratificantes. Quiero hacer un agradecimiento a todas estas personas que tanto en el Distrito 15 de Guanajuato y los otros 299 Distritos que trabajaron con mente cuerpo y corazón para dar de sí un apoyo a mejorar la democracia en el país, aquí van incluidos las y los Servidores de Carrera como Consejeros (as). Se trata de un trabajo que culmina el día de las elecciones, sin embargo exigen mucha preparación anterior y tiempo posterior para su cierre.
Existen desde los robos a celulares, corretizas de perros, cerradas de puertas en las narices hasta agradecimientos y apoyo  irrestricto a capacitación y organización de las elecciones. La conformación de las mesas de funcionarios de casillas tiene mucho de anecdótico desde los que gustosamente dicen que sí hasta los que se resisten por una cantidad de causas, muchas de ellas franqueables si aumentamos nuestra cultura cívica. 
Vivimos casos de empresas abiertas a la participación y que permiten a su personal realizar eventos que contribuyen a este clima y aquellas  (algunas hasta de gobierno) que no muestran apertura para apoyar esta fiesta cívica y su conclusión (etapa en la que actualmente nos encontramos con el recuento de votos y entrega de constancias de mayoría).
En la historia de la democracia electoral en México, desde que cambió el sistema ya no es unipartidista, ningún candidato había obtenido un porcentaje tan alto de votos para una elección presidencial. Según los datos de las autoridades electorales, en 1994 Ernesto Zedillo obtuvo 48,69 por ciento del voto; el panista Vicente Fox, quien comenzó la alternancia en 2000 después de setenta años de gobierno priista, sumó el 42,52 por ciento; en 2006, Felipe Calderón sumó 35,9 por ciento, y, en 2012, el actual presidente Enrique Peña Nieto consiguió 38,21. Ahora las y los mexicanos hemos aumentado la participación, lo cual nos da elementos para decir que estamos inmersos en una revolución electoral. En estas elecciones el porcentaje es del 63%. 
Andrés Manuel López Obrador, alcanzó 30 millones 46 mil 893 votos. Esta cifra supera en 10 millones 226 mil 784 los obtenidos en 2012 por el actual presidente, Enrique Peña Nieto. Es una gran responsabilidad pues más grande el compromiso con la ciudadanía que pone esperanza en su proyecto de nación.
Bien vale la pena recalcar este movimiento que nos revela que la ciudadanía quiere participar, quizá por emociones encontradas, pero señala que la ciudadanía está viva, lo cual renueva nuestra esperanza y nos indica que vamos rumbo a saber la importancia que tiene la participación ciudadana. No podemos dejar que esta fuerza se “queme en infiernitos”, es hora de seguir adelante y vigilar, exigir y participar.
El nuevo proyecto de nación buscará establecer una auténtica democracia, “no apostamos a construir una dictadura abierta ni encubierta; los cambios serán profundos pero se darán en apego al orden legal establecido” ha dicho el presidente electo.
Es momento de iniciar una verdadera reconciliación y clarificar lo que entendemos por democracia, justicia y participación. Nuestros hijos (as) nos lo agradecerán.
¡Por la Construcción de una Cultura de Paz!
 


Te damos respuesta en 48 horas y puedes disponer del dinero en menos de 10 www.premo.mx