Santiago y El Rufo.- “Burocracia en el IMSS”
Santiago y El Rufo.- “Burocracia en el IMSS”

Santiago y El Rufo.- “Burocracia en el IMSS”

Opinión
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La burocracia abruma en el IMSS de Celaya

Santiago Heyser

La burocracia abruma en el IMSS de Celaya.

R- Guauuu, mi Santias, parece, citando el Presidente Peña Nieto, que ningún chile te embona; te acaban de asignar a una clínica nuevecita, la No. 59 y ya estás renegando.

S- Y como no voy a estar renegando si me traen a la vuelta y vuelta y dan el servicio con las patas. Deja y te comparto que tengo una enfermedad incurable que se llama “vejez” y que derivado de ella, a mis 70 abriles y por comer, sin saber, carne con Clembuterol, cosa que permite el gobierno, tengo algo que llaman “cardiopatía dilatada”, por lo que tengo que estar tomando pildoritas que mantengan mi corazón funcional y mi presión estable, lo que me lleva a citas mensuales para surtir medicamento y que el médico familiar me dé una revisadita de presión; y a una revisión periódica, más o menos cada seis u ocho meses, por parte del especialista, en este caso un cardiólogo. En la última visita al “especialista”, pues resulta que estaba de vacaciones o tenía “permiso” y, después de hacer cola por un buen rato, me atendió un “no cardiólogo”, que simplemente me preguntó lo mismo que el médico general y me regresó a la clínica, con las mismas medicinas y cantidades que yo le comenté estaba tomando. La verdad, Rufo, me sentí tratado como “perro” al que lo hacen dar vueltas, le dan una palmada y lo mandan de regreso; no porque yo sea alguien especial, que no lo soy, pero el IMSS que cobra y cobra bien por el servicio, está tratando con seres humanos y no hablamos de un trámite burocrático, hablamos de vidas de personas y de calidad de vida... En una institución responsable, al dar vacaciones o permiso al especialista, pues lo reemplazan o cubren con otro especialista que dé el servicio con la misma calidad y “expertise”… Pues si no lo hacen se les va el “cliente” (paciente); en el IMSS estamos atrapados, no tenemos manera de irnos y es los burocratiza, pues no hay incentivo para dar calidad en atención y servicio o penalidad por no hacerlo.

R- Grrr, tengo que reconocer que tienes razón, excepto en eso de describir despectivamente que trataron como a un “perro”, los perros somos sensibles y tenemos sentimientos y dignidad.

S- Lo siento mi Rufo, se me salió sin querer.

R- Ahora bien, llama mi atención lo que dices, pues el delegado, Sergio Andrés Santibáñez Vázquez, licenciado en Derecho con Maestría en Administración Pública (Gracias a Dios no es doctor). Al tomar posesión de su cargo, mencionó: “el trabajo con calidad y calidez será mi prioridad y así me sumaré en la búsqueda de la mejora continua del Instituto, para que las cosas se den lo mejor posible, en beneficio de la población derechohabiente”

S- Te comparto lo último y me dices si ha cumplido, pero antes aclárame: ¿Por qué gracias a Dios que no es doctor?

R- Grrr, el Director del IMSS no está para curar, está para administrar al IMSS, una de las instituciones más complejas en lo administrativo y en lo financiero, temas que no estudian los médicos.

S- ¡Tienes razón!, los doctores a curar, los administradores a administrar. Pero te decía, lo último fue mi cambio de adscripción de la clínica No. 49 a la No. 59, mismo que se dio, a instrucción del IMSS, por mi domicilio. Llegué a la clínica 59 a pedir mi cita y me piden comprobante de domicilio y fotografía (que no me habían indicado al mandarme) Entenderás, perro, que es estúpido que pidan lo que ya tienen, si no, no me hubieran cambiado. Total me fui a tomar la foto y por un comprobante… Al presentarme de nuevo, pues no, que requería hacer un trámite en Internet para obtener impreso el cambio de clínica ¡Qué ellos habían ordenado!, fui al café internet de la esquina y con algunos problemas obtuve el citado documento (imagino a las personas con menor preparación y ello debe ser un “calvario”, inútil pues el IMSS tiene toda la información, fotografía incluida.) Finalmente obtuve mi cita para unos días después. Llegué a mi cita, la verdad no esperé mucho, me recibió una doctora muy atenta y ¡Oh sorpresa!, mi expediente, que está computarizado (en el sistema del IMSS), no lo habían mandado (un pinche click), por lo que necesitaba la “contrareferencia” (¿?) del especialista ¡Que también tiene el IMSS en la computadora!, para poderme recetar. En este punto, como decía mi abuela: me hubiera gustado mandarle saludos a la más vieja de su casa, al delegado y al subdelegado. La conclusión es que si el IMSS no manda mi expediente que está en sus computadoras, tengo que ir a hacer cola a la clínica de especialidades, para recuperar una copia del mentado papel que también está en sus computadoras, todo porque les vale madres el tiempo de los pacientes y porque son unos pendejos en asuntos de sistemas o los que están tienen el puesto por recomendación, pero no sirven para un carajo… ¡Así de sencillo!

Un saludo, una reflexión

Escritor y soñador


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