Razones y Sinrazones de AMLO (Segunda parte)

Razones y Sinrazones de AMLO (Segunda parte)

Opinión
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Perspectiva.


Describimos las razones del triunfo arrollador de Andrés Manuel López Obrador pero durante toda la campaña estuvimos en contra de sus sinrazones. Los políticos tienden a simplificar las ideas demasiado para que los ciudadanos las comprendan y se las coman completas.
Una sinrazón era reducir el precio de la gasolina, tema que también abanderaron los otros candidatos al comprender que el “gasolinazo” había sido puro veneno para el gobierno de Enrique Peña Nieto y el PRI. Pero hubo otras sinrazones de AMLO que siguen vigentes.


Sinrazón 


Construir dos o más refinerías sería muy atractivo si lo hicieran particulares, sin la participación de la estructura sindical y burocrática de Pemex. Que el Gobierno tome del erario recursos para invertir 20 mil millones de dólares en proyectos que pueden hacer la Mobil o la Shell no tiene sentido. Se contrapone al mismo argumento que usaron en contra del nuevo aeropuerto. Si nos dieran a escoger entre dos refinerías y el nuevo aeropuerto, con mucho sería más productivo para el país el aeropuerto.


Sinrazón


Otro mito que se esparció es que el agro en México es un fracaso, que está abandonado y no produce. La verdad es que produce más de lo que consumimos en términos de valor. Cierto que importamos maíz y sorgo, que necesitamos trigo de fuera, pero con creces los pagamos con las hortalizas, aguacate y productos agropecuarios. Nuestra balanza comercial agropecuaria es positiva. Claro que podemos producir más pero con tecnología de punta como los invernaderos, los túneles y otras modernidades de la agricultura. Basta ir a la Expo Agroalimentaria en Irapuato para comprender cómo el mundo duplicó su población en un cuarto de siglo y cada día hay menos hambre.


Sinrazón


Descentralizar el Gobierno Federal a los estados suena bien, pero tendría un costo que no se puede pagar de un golpe. En la locura de José López Portillo se construyó un edificio de Pemex caro y absurdo en el centro de la CDMX. Ese fue ejemplo de centralismo. En sentido contrario está el plan de AMLO.
La Secretaría del Trabajo podría estar en León y el SAT en Mexicali porque las modernas comunicaciones lo permiten pero mover a cientos de miles de personas de un lado a otro dislocaría la administración pública. Tal vez se pudiera mover una secretaría cada tres años, cuando mucho. La descentralización, como la plantearon los genios de la campaña sólo podría hacerse con estudios muy profundos en Investigación de Operaciones, una de las ciencias más complejas de la logística. Esos cambios, como los plantean son una puntada nada más. Apuesto 10 a uno que no lo harán.


Sinrazón


Una de las ideas más torcidas o mal planteadas fue el tema de amnistiar a los criminales, a quienes estaban en la cárcel por tráfico de drogas y otros delitos. En México no hay una guerra de guerrillas como en Colombia, donde dos ejércitos se peleaban en zonas geográficas definidas. En Colombia el sufrimiento de la insurrección duró medio siglo. En ese tiempo se cometieron crímenes de lesa humanidad. Secuestros, homicidios y torturas eran la orden del día. La paz era urgente y el gobierno negoció una amnistía. Aún así las víctimas de la guerrilla no soportaban que los verdugos de sus familiares se pasearan tan campantes por las calles. La impunidad fue repudiada con Iván Duque, el candidato contrario a la amnistía.