Los arrancados

Los arrancados

Opinión
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Soy testigo

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Ser arrancados de los brazos de sus padres es una de las vivencias más duras y crueles que puede vivir un niño. Esta vivencia dolorosa deja una lesión de graves consecuencias en la psique y las emociones de los niños, que traspasa a la seguridad personal del niño y daña la seguridad en sus relaciones afectivas.
Estas secuelas van permeando en la dificultad que presenta el menor para poder confiar en el amor del otro o bien se presenta en su dificultad para entregarse como persona. 
Al ser arrancado de los brazos de sus padres, el pequeño piensa que él no es suficiente para que sus padres lo amen o sigan junto a él, así el niño se autoculpa e inicia una situación de desamor por sí mismo.
Los niños de la frontera han sido arrancados de los brazos de sus padres, los niños lo toman como abandono por parte de sus figuras de amor y de seguridad, el niño no entiende que es lo que realmente está pasando, solo saben que papá y mamá se fueron y los dejaron –los abandonaron- quizá porque él no ha sido lo suficiente bueno o porque no es digno del amor de sus padres. 
“El abandono de los padres es para los niños muy complicado y muy difícil de superar, así como de comprender por qué la ausencia de esas figuras -los padres- como vínculo primario. 
Los niños no tienen capacidad para comprender qué es lo que realmente está pasando y tienden a sentirse responsables de que los padres no estén presentes, se culpabilizan a ellos mismos.
 En base a este tipo de experiencias estos pequeños van formándose con una estructura de personalidad insegura, celosos, posesivos, con capacidad de vínculos muy limitada, con problemas de relación con los otros, y a veces repiten el modelo de abandono.
La administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está demostrando que va hacer lo posible por evitar la inmigración, a esta administración no le importa el dolor y el daño que causa a otros, no les importa calcular que el daño ocasionado a estos menores es un daño, una herida emocional que será para toda la vida y estamos hablando de cerca de 2,000 niños que han vivido y llorado esta crueldad.
La administración de Trump para llevar a cabo la ley de tolerancia cero ha cruzado la línea de inhumanidad, la separación forzada de los niños de sus padres. 
El gobierno está dividiendo a las familias para enviar un mensaje de disuasión: si se atreven a venir de ilegales, nos llevaremos a sus hijos. 
Se trata de un comportamiento aborrecible; no sólo es una práctica inhumana.
Separar a los niños de sus padres es una tortura tanto para el menor como para los mismos padres.
 De por sí, llegan las familias a la frontera americana con traumas y se enfrentan con esta inhumana práctica. Todos los países ¡deben hacer algo! la crueldad de los americanos debemos frenar, todos juntos debemos parar su crueldad y sus prácticas inhumanas.
El juez Dana Sabraw estableció una prorroga a la administración de Trump para que los niños se reunieran con sus padres. 
Sabraw afirma que lo que está haciendo Trump es anticonstitucional, puesto que la constitución protege el derecho a la integridad de la familia. Sabraw razona que separar a las familias y poner a los pequeños en jaulas metálicas en un centro de detención en Texas es una práctica de tortura, diciendo que la tortura es cualquier acto que provoca dolor o sufrimiento y que es aplicado intencionalmente a una persona con el propósito de castigar por un acto cometido por ella o por un tercero. Y esto es lo que hizo Trump, castigar a menores de edad por las decisiones que tomaron sus padres.
Ojalá que con este hecho podamos tener una conciencia real de cómo a lo largo de la historia los americanos han pisado a diferentes culturas. Y cómo las culturas siguen idealizando a los americanos.
¿Verdad que de Hitler y de locos los americanos tienen un poco?


Psic. Maritza Nasser
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