Fallece Javier Usabiaga, el ‘rey del ajo’

Fallece Javier Usabiaga, el ‘rey del ajo’

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El empresario celayense Javier Usabiaga Arroyo falleció esta noche en la Ciudad de México.

Javier Usabiaga Arroyo falleció en la Ciudad de México


Javier Bernardo Usabiaga Arroyo falleció la noche del domingo a los 79 años de cáncer de esófago.


De acuerdo con personas cercanas a la familia desde el miércoles de la semana pasada estuvo en terapia intensiva por neumonía.


Su cuerpo llegará a Celaya hoy al medio día y será velado en funerales San Rafael de la calle Benito Juárez.


Usabiaga Arroyo fue un empresario agrícola y político miembro activo del Partido Acción Nacional que fue donde obtuvo sus distintos cargos en el gobierno.


Nació en Celaya, Guanajuato el 20 de agosto de 1939, estudió contaduría pública en la Escuela Bancaria y Comercial en la Ciudad de México.


En 1995 fue designado por el entonces gobernador Vicente Fox como Secretario de Desarrollo Agropecuario y Rural. 


En el 2000 se postuló como candidato a Diputado por el Distrito XII de Celaya, Guanajuato por el Partido Acción Nacional, pero solo ocupó su curul dos meses debido a que Vicente Fox, ya Presidente de México, lo designó titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación el 1 de diciembre de 2000.


En 2006 fue precandidato del PAN a la gobernatura de Guanajuato, pero perdió con Juan Manuel Oliva Ramírez, quien estaba en el grupo que controla al partido.


En la presente administración encabezada por Miguel Márquez Márquez, fue titular de la Secretaría de Desarrollo Agroalimentario y Rural. En la elección presidencial de 2018 apoyó a José Antonio Meade, postulado por el PRI, pues estaba convencido de que era el mejor hombre para gobernar el país, porque lo conoció muy de cerca cuando fue su colaborador.


Un patriota


Para muchos de los que lo conocieron Usabiaga Arroyo fu un hombre patriota, que siempre habló y actuó por el bien de Celaya, Guanajuato y México.


Para amigos y colaboradores, don Javier ayudó, participó, creó y promovió programas siempre en pro de los que menos tienen.


De todos sus hermanos, don Javier (como se le conocía) siempre fue el más interesado en el campo, estaba al pendiente de los temas agrícolas y de ganadería, siempre actualizado con los datos de lo que producía y los cultivos de los diferentes ranchos que tenía en el estado. Siempre tuvo comunicación constante con su gente, con los llamados “mayordomos”, hacía visitas constantes y personales en cada lugar. Se enfocó en la lechuga, ajo y brócoli, aunque también cultivaba maíz amarillo, espárragos entre otras cosas.


Era tal su conocimiento del campo que al visitar otros cultivos, al ir manejando en su camioneta solo viendo por la ventana sabía e identificaba que tenían los campos, si estaban enfermos, si les faltaba algo.


‘Mr. Lucky’


El nombre de una de sus empresas más exitosas se lo debe literalmente a su surte. Cuentan que siendo muy joven se fue a trabajar a Canadá, no dominaba muy bien el inglés ni el francés pero los entendía. Un día en una convivencia en su trabajo, se realizó un sorteo, tuvo que depositar 20 dólares aunque no sabía de qué se trataba, “tu ponle”, le dijeron sus compañeros y resultó el ganador. Su patrón le dijo: “ahh! you are so lucky, you are a Mister Lucky”. Cuando regresó a México y formó su empresa, la nombró “Mr. Lucky”.


‘El rey del ajo’


Así lo conocen en todos lados, un apodo que se ganó por su talento para sembrar el ajo, no porque produjera muchos, sino por la calidad con la que lo hacía.


Cuentan que con una ocasión con el expresidente Vicente Fox, con quien sostuvo una gran amistad, y otros productores de Guanajuato introdujeron el cultivo del ajo y trajeron a un ingeniero agrónomo de Estados Unidos para que les explicará cómo se tenía que preparar la tierra y qué hacer para sembrarlo. Al final cuando se dio la primera cosecha don Javier fue quien tuvo la mejor cosecha, el mejor rendimiento y los mejores ajos, por lo que todos los productores participantes le dijeron: “tú eres el rey del ajo”.


Esa calidad lo llevó con el paso del tiempo a ser de principales cultivos, exportándolos a Estados Unidos y parte de Europa, llegando a ser el segundo productor de ajo más importante del mundo, solo por debajo de un chino. “¡Ahh! solo un chino es el que me gana”, recuerdan sus colaboradores que comentaba.


‘Hombre fuerte, leal y desprendido’


Quienes trabajaron con don Javier sabían que era de carácter fuerte, pero era un extraordinario ser humano que siempre apoyaba a la gente, con un consejo, un favor, incluso económicamente realizó, hasta creó una fundación para apoyar con operaciones, trasplantes, servicios médicos, sillas de ruedas, medicamentos, especialmente a niños y a personas que lo necesitaban.


Cuando fue Secretario de Desarrollo Agroalimentario (con Miguel Márquez como gobernador) nunca uso vehículo oficial, usó su camioneta, su gasolina, sus servicios corrían por su cuenta, incluso su sueldo íntegro era para la fundación que creó y que todavía existe.


Al llegar al cargo en 2006 se dio cuenta que había exceso de personal en la Secretaría y realizó una evaluación con un despacho externo técnico y con a las personas que se quedaron las citó en el auditorio y les dijo: “ustedes son las personas con las que vamos a trabajar, trabajar bien, salieron bien en el proceso de evaluación y ahora tienen mi confianza pero quiero ahora de ustedes su lealtad, lealtad hacia el gobierno, lealtad hacia el gobernador y lealtad hacia la secretaria”, recalcando que eran servidores públicos, que se podían equivocar “meter las patas” pero al primer “ca!”#! que metiera las manos ese mismo yo lo meto a la cárcel”.


Inclusive a personas que trabajaban por honorarios, cada cierto tiempo se les renovaba el contrato y no tenían prestaciones laborales, por lo que gestionó con el gobernador Miguel Márquez para darle las bases.


En una ocasión, a unos empleados que se les pagaba través de un subsidio, una parte por el gobierno federal y otra estatal, les dejaron de pagar porque se canceló el fideicomiso mediante el que cobraban, pero don Javier de su bolsa solvento dos nóminas quincenales.


“Pefiero en mi equipo a una persona con un 1 kilo de lealtad, que con una tonelada de conocimientos”, decía.


Lamenta pérdida 


Javier Usabiaga Arroyo no sólo era “El Rey del Ajo”, también lo fue de la lechuga, brócoli y los negocios, consideraron colaboradores cercanos suyos. 


Su liderazgo en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario durante el sexenio de Vicente Fox Quesada, llevó al campo hasta lo que es hoy: una fuente productiva en constante desarrollo, señalaron.


Alberto Cifuentes Negrete contó la forma “rasposa” de ser del empresario y político celayense, característica que lo llevó hasta el nivel federal sin olvidarse del campo. 


“La gente del campo siempre le estuvo agradecida por todos los programas y todo el apoyo. Me tocó ver su férrea defensa del manejo claro transparente de recursos públicos, me tocó ver que llegaban personas de todos los partidos a pedirle que los programas les diera un peso partidista y siempre don Javier los puso en su lugar”, platicó. 


Cifuentes Negrete recordó que aunque Usabiaga Arroyo fue controversial en sus cargos públicos, su lucha era siempre que los programas estuvieran alejados de ser ocupados para tener clientela electoral. 


“Me atrevo a decir que fue de los cinco hombres de hacer la entidad una potencia económica en la producción de alimentos. Uno de sus grandes logros, en general, está la visión de que el campo tiene que ser productivo y que no puede ser de asistencia social”, añadió. 


‘Deja un gran hueco en el país’


El director de Desarrollo Rural de León, Adolfo Ponce Ávila, lamentó el fallecimiento de Usabiaga Arroyo, pues dijo que deja un hueco en el sector del campo en Guanajuato, pero también en el país. 


“Deja un gran hueco dentro del desarrollo agropecuario, es artífice de la marca Guanajuato Zona Premium, él es el cerebro... es una gran pérdida para la época moderna para la prosperidad del campo”, expresó. 


En 2015, Usabiaga Arroyo dirigió este programa y la creación del primer Comité Técnico del Programa para lograr la excelencia en la calidad de los productos. 


“Siempre sabía y siempre nos compartía algún consejo que decía su papá, nos lo compartía, y la verdad era como dice el gobernador dichos que son evangelios chiquitos, un gran hombre, pero también un gran compromiso con el campo”, añadió el funcionario municipal.