Cómo convertir a un ser querido en un árbol: Funerales ecológicos Gayosso

Cómo convertir a un ser querido en un árbol: Funerales ecológicos Gayosso

Ideas y Estilo
|

Apenas el 2% de la población opta por estos funerales.

FOTO: Google

Los procesos funerarios que dejan un menor impacto al medio ambiente todavía son residuales tanto a nivel global como en el particular en México. Pero a largo plazo, estos métodos amigables con el entorno, como convertir a un ser querido en árbol, podrían llegar a ser reglamentarios. 

El investigador del Instituto de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) David Morales, contó a Efe que, tanto la sobrepoblación y la falta de espacio para las inhumaciones, como la alta cantidad de contaminantes que se vierten tanto a la atmósfera como al agua y al suelo en un entierro o incineración, van a ser determinantes en el cambio de paradigma. 

Bajo esta línea, el director de planeación y nuevos negocios de la empresa Gayosso -líder en el sector funerario en México- Óscar Chávez, afirmó que, si bien lo que se busca ahora es conmemorar al ser querido con métodos nuevos, en algún punto el consumo de éstos va a ‘eclosionar’ por la consciencia ambiental

Los procesos tradicionales de inhumación vienen acompañados de contaminantes, por barnices y pinturas que se aplican a la madera por las ornamentaciones metálicas o de cobre que se usan para guarnecer los ataúdes, explicó Morales. 

Todo eso ‘causa una contaminación terrible para el medioambiente’. 

“Si se quema, pasa a la atmósfera, y si se entierra, la mayor parte de los compuestos pasan a la tierra y encuentran su forma de viajar por el suelo y contaminar los terrenos”, aseguró el especialista en química verde. 

Desde el suelo, los compuestos también pueden llegar a los mantos freáticos y contaminar el agua. 

También, los cuerpos que se van a quemar o a enterrar ‘sufren tratamientos que en México aún incluyen compuestos químicos altamente cancerígenos y que ya dejaron de usarse en Europa’. 

Ante esta problemática, las soluciones de bajo impacto ambiental van surgiendo, como las urnas de materiales alternativos, acuamación o convertir al ser querido en pluma de grafito. 

La acuamación es un proceso que inició este año en México y que consiste, según explica Chávez, en “acelerar el proceso natural de desintegración de un cuerpo a través del agua y la temperatura”, dejando cero emisiones contaminantes. Como dato curioso, también narró que ‘el Pozolero’, famoso narcotraficante mexicano, utilizaba esta técnica para deshacerse de los muertos que dejaba. 

Según Chávez, otra forma de dar descanso al ser querido sin dañar el ambiente era una urna de sal para lanzar las cenizas al mar o una de arena con la misma función, pero en el río. 

Gayosso también tiene en su catálogo la probabilidad de tener una urna de composta para que un árbol brote en el jardín a partir de los restos del fallecido. 

Aunque la oferta se va ampliando poco a poco, solo el 2 por ciento de los clientes optarán por un servicio amigable con el medio ambiente, porcentaje que se espera suba al cinco por ciento en dos años más, dijo el directivo. 

El científico David Morales comentó que, si los procesos funerarios poco contaminantes llegan a convertirse en la norma, primero tendrán que toparse con obstáculos como la relación de respeto del humano con la muerte, al igual que las trabas de la religión. 

 

VER MÁS: 

TODOS ESTÁN LEYENDO AHORA: