La mejor versión de ti

La mejor versión de ti

Opinión
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Etapas de nuestra vida que se convierten en rutinas.

Diseño: Grupo AM.

Hay etapas en nuestra vida en que nos llenamos de rutinas, en que nos invade la metodología, porque nos proporciona cierta estabilidad. Al conocerlas, pareciera que solo es una receta que debemos realizar, haciendo lo necesario, ejecutarla paso por paso, para que tengamos el gran resultado que esperamos y nos sentimos tan mal cuando todo nos sale al revés, quisiéramos tener una varita mágica, para poner cada cosa o situación en su lugar.

Lo correcto sería que si cada día vamos aprendiendo a sopesar nuestros malestares emocionales o los problemas que surgen, aceptándolos como algo natural, como una respuesta al simple hecho de estar vivos, sería menos doloroso. 

Reconocernos como humanos imperfectos nos ayuda a no generalizar que en cada uno de nosotros existe un sol, girando solo a nuestro alrededor, aceptando que todos tenemos situaciones difíciles al fin y al cabo distintas, pero difíciles.

Así podríamos plantearnos como un reto y oportunidad de aprendizaje estas situaciones, podríamos salir adelante, ya que, llenos de monotonía, no sabemos hacia donde caminar, incluso cómo podríamos reinventarnos para encontrar nuevamente nuestro equilibrio.

Sería importante considerar que ese estado de ánimo podría conducirnos a una nostalgia, tristeza y si no se pide ayuda, quizá termines en depresión, pero eso dice la ciencia, los libros, pero la voluntad puede vencer todo aquello que parece lejano, imposible.

Yo estoy segura que cuando llegamos al punto del hartazgo influyen muchas cosas. Quizá la principal es esa presión que solos nos creamos al tener que darle gusto a todos. Tratamos de hacer lo que socialmente es correcto para ser aceptados, pero qué sucede cuando nos toca ser jueces, cuando nos toca sentirnos con derecho a criticar, a hablar mal de los demás, cuando nos toca opinar de temas que no deberían ser relevantes para tu crecimiento personal. Ahí si somos los más duros y así queremos encontrar comprensión cuando a nosotros nos toca equivocarnos. 

Todo esto lo menciono porque si somos así con los demás, llegamos a ser peores con nosotros mismos y solo nos estancamos sin poder ver que la lección no aprendida siempre se nos va a aparecer.

Nadie da lo que no tiene, ¡qué gran realidad! pero si las virtudes con las que no nacimos, sí las podemos desarrollar.

Nuestro gran problema es que vivimos cumpliendo etiquetas socialmente impuestas, vivimos dándole gusto a los demás, incluso si de fracasar se trata. Se nos olvida que todos nacemos con propósitos de vida personales y si te dedicas a lo propio, no te sentirás tan insatisfecho.

El día que veas un caos, que te toque verlo de lejos, que sea así porque estás enfocado en tus asuntos personales. Que nada que no te pertenezca esté contigo, así liberarás cargas pesadas, no gastarás ni robarás energía y te convertirás lo más pronto posible en la mejor versión de ti.