Santiago y El Rufo.- El principio

Santiago y El Rufo.- El principio

Opinión
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El diálogo con los hijos parte de lo sembrado; cuando les dedicas tiempo y les escuchas, normalmente te escuchan

Santiago Heyser Beltrán


El diálogo con mi hijo Santiago, sobre la formación de líderes y ciudadanos se redujo a: 1.- El hombre busca lo que le conviene y 2.- El hombre rechaza lo que no le conviene o no le gusta; pero: ¿Cómo saber lo que le conviene?


R- Guau, mi Santias, me gusta cuando dialogas con tus hijos, a mí mis cachorros ni me pelan.


S- El diálogo con los hijos parte de lo sembrado, mi Rufo; cuando les dedicas tiempo y les escuchas, normalmente te escuchan; cuando te escuchan y se interesan en tus dichos porque tú te interesas en ellos, normalmente te siguen; cuando te siguen y ven que tus consejos les funcionan para vivir mejor y enfrentar los diarios problemas, normalmente te hacen caso; cuando te hacen caso y lo viven, aprenden y cuando aprenden, buscan seguir dialogando contigo. Todo tiene un principio, perro, amarlos y respetarlos desde pequeños y una manifestación es dedicarles tiempo y escucharlos para comprenderlos y conocerlos; así tus hijos nunca serán unos desconocidos y tú serás su guía amorosa toda la vida.


R- Guau. Pero ¿tú crees que con esta vida moderna que no deja tiempo para nada se puede ser buen padre, mi Santias?


S- Si lo creo, pero además creo que partes de una premisa falsa: la de no tener tiempo. En mi opinión, el tiempo necesario para amar, educar y formar a un hijo es de 5 minutos diarios de tiempo de calidad. Ver el futbol juntos no cuenta, un paseo o vacaciones no cuentan, comer juntos no cuenta, es decir, si cuentan para la convivencia familiar que une y nutre, pero no cuentan para el conocimiento y orientación del hijo, para ello se requieren de los 5 minutos SOLOS, frente a frente, desde que aprenden a hablar; para tocar temas como: ¿Cómo te fue hoy?, ¿qué pasó en la escuela?, ¿qué te gustó este día?, ¿qué te emociona?, ¿qué te da miedo o a que le temes?, ¿háblame de tus amigos?, etc. Preguntas que te permiten conocer los cambios de tu hijo día con día y que le permiten vivir tu amor al tiempo que se nutre de tus opiniones; con lo que en reciprocidad cada día conoce más a su padre, construyendo así un lazo sólido de amor que durará toda la vida cimentando una relación cuyo puente es el diálogo entre padre e hijo.


R- Guarraguauuu, mi Santias, me gusta lo que expresas, como me gustó lo que escribiste el fin de semana, como esencia de un plan nacional para recuperar a la República, te cito: “Urge revertir nuestra realidad, ya descrita por Ikram Antaki: “Quizá no hay hombres de Estado entre nosotros, quizá solo hay pequeñas personas con pequeños cálculos a su altura, actores que no logran salir de sus papeles secundarios…” y trabajar para formar a nuestros líderes del futuro para que estos sean verdaderos hombres de Estado y auténticos patriotas…” ¿Cómo compaginar esa necesidad de liderazgos con la simpleza de que el hombre busca de forma natural lo que le gusta o le conviene, mi Santias?


Primero entendiendo lo que es nuestra esencia: ¿qué es ser humano?, es decir, si no sabemos que somos y para que existimos, menos vamos a conocer que nos conviene. En ese sentido es urgente que recuperemos nuestra humanidad y la conciencia de ello, te doy un ejemplo: Si propones que: si a México le va bien a todos nos irá mejor, creo que el 100% estará de acuerdo; entonces no es cuestión de conocimiento que debemos trabajar todos por la república y no zancadillar a nuestros gobernantes, pero, “del dicho al hecho hay mucho trecho”, decía la abuela, y hoy la mayoría de los mexicanos son opositores y buscan exhibir a nuestros gobernantes para demostrar que tuvieron razón al no apoyarlos en campaña, para desahogar su frustraciones o para no perder sus beneficios de grupo, de partido o personales, aun sabiendo que esa actitud va en contra de México, es decir, primero yo y luego el mundo, y es ese egoísmo y ceguera, al margen de la convicción de que nos iría mejor trabajando juntos con objetivos comunes, por lo que el mundo está patas pa´ arriba. Lo mismo respecto al modelo económico; todos sabemos que el modelo neoliberal, orientado al consumo al infinito, nos lleva a la autodestrucción, que una economía basada en recursos sería sustentable, pero no lo hacemos, la falta de conciencia y de inteligencia colectiva, como la de las abejas o las hormigas, más el egoísmo y el individualismo ¡Nos joden!


R- Grrr, amar a México, el bien común antes que el beneficio personal, el trabajo en equipo, analizar las cosas, el servir al prójimo recuperando valores comunitarios, un cambio de modelo socioeconómico… ¿por dónde empezar?


S- Creo que el principio, mi Rufo, debe ser enseñar a razonar a nuestra gente ¡A nuestros jóvenes! Es la capacidad de análisis y el pensamiento inteligente lo que nos mostrará el camino. Es a través del razonamiento que podremos entender que placer no es lo mismo que felicidad, que tener no es lo mismo que realización, que dominar no es lo mismo que servir y que consumir destruye al planeta, y ello nos permitirá construir nuevas formas de vida, responsables y acordes con nuestra naturaleza social y projimal para ser felices… ¡Así de sencillo!


Un saludo, una reflexión


Escritor y soñador