VIDEO. Entre silencio y llanto, piden justicia para Iván Fuentes, fallecido en accidente de Ixmiquilpan

VIDEO. Entre silencio y llanto, piden justicia para Iván Fuentes, fallecido en accidente de Ixmiquilpan

Mezquital
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El joven originario de Alfajayucan fue sepultado la tarde de ayer rodeado de familiares y amigos.

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Iván Fuentes Martínez fue sepultado alrededor de las 14:30 horas en el panteón de la comunidad que lo vio crecer.

El humo del copal abrumaba la pequeña iglesia amarilla con acabados rosados de cantera (abundante en esa región) de la comunidad de Zozea, municipio de Alfajayucan, en Hidalgo.


 

Sólo entraron los familiares y los amigos más cercanos a Iván Fuentes Martínez, quien, reposaba dentro del ataúd de madera.


Hace apenas tres días murió calcinado en un accidente automovilístico en el libramiento a Cardonal, municipio de Ixmiquilpan, en el que estuvo involucrado el diputado federal Cipriano Charrez Pedraza, quien se deslindó del percance al aseverar que su chofer era quien manejaba.

La ceremonia prehispánica, característica de los indígenas del Valle del Mezquital, mejor conocidos como hñähñus, se realizó después de una misa a la que asistieron 200 personas y un grupo de mariachi.

SILENCIO

Con un profundo silencio dentro de la iglesia, una mujer tomó la copalera, y frente a la imagen de la Virgen de Guadalupe, limpió con humo de copal los cuatro puntos cardinales que guiarían el espíritu de Iván al más allá.


Su padre sujetaba firmemente entre sus manos el retrato del joven, se veía devastado. Portaba unos lentes negros para cubrir sus ojos; aun así, abrigaba la fortaleza para acompañar a su hijo de 21 años de edad a su última morada.

Afuera de la iglesia, también imperaba el silencio. La gente, mientras esperaban la conclusión de la ceremonia, sacudían los pies para que las hormigas rojas no se les treparan…

Fue entonces que los clamores de las campanas de la iglesia rompieron el ambiente de quietud y anunciaron la salida de Iván, a quien llevarían al camposanto a darle cristiana sepultura.

SONIDO ENERGY

Seis amigos, con playeras negras con el logotipo del Sonido Energy en el que trabajaba Iván, cargaban el ataúd que estaba cubierto con dos de sus camisetas favoritas: una tenía el logo del famoso sonido tepiteño ‘La Changa’, y la otra, era una casaca del Cruz Azul con la que jugaba en una liga local de futbol.

“Quién lo fuera creer… en lo que cabe era un jovencito que le gustaba el trabajo. La hacía de albañil y también se iba a ayudar a los del sonido. Es una pena”, dijo una de sus vecinas, mientras veía la conclusión del ritual afuera de la iglesia.

‘NO ENVENENEN SU CORAZÓN Y SU MENTE… PERO, TIENE QUE HABER JUSTICIA’

“No envenenen su corazón ni su mente, dejen descansar en paz a su hijo. Que en su corazón no haya odio ni resentimiento, pero tiene que haber justicia”, fueron palabras en el sermón del padre que ofició la misa de cuerpo presente.


Debido a la gente que acudió, la misa se celebró en un auditorio aledaño a la iglesia de la localidad de Alfajayucan; ahí, sus amigos del equipo de futbol Real Zozea y Cruz Azul, se rotaban la custodia del féretro.

“Así como Jesús perdonó a sus verdugos cuando le crucificaron, ustedes deben de perdonar y no guardar rencor, pues esos sentimientos marchitan el alma y nos condenan a una vida de sufrimiento”, replicó el sacerdote que miraba a la familia de Iván.

EL DESMAYO DE SU HERMANA

Sentada a un lado del ataúd que guardaba el cuerpo de su hermano, Liz Fuentes no aguantó más y se desvaneció. Rápidamente, el padre, quien estaba frente a ella, pidió ayuda para que la sacaran del auditorio y pudiera respirar mejor.


Una vez afuera, la ayudó un socorrista de la Dirección de Protección Civil de Alfajayucan. Tras cinco minutos, Liz recuperó el sentido, pero ya no pudo regresar al recinto. Se sentía débil. Lo único que pudo decir, ante algunos medios de comunicación, fue:

“Solo pedimos que se haga justicia. Él ya no va a volver”.

Iván Fuentes Martínez fue sepultado alrededor de las 14:30 horas en el panteón de la comunidad que lo vio crecer y, donde hoy, en silencio exigen que su muerte no quede impune.

 


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