Nube Estéril

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Opinión
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Cipriano Charrez, del cielo, al infierno

Diseño: Grupo AM.


La sesión de este martes a las 11:00 horas en San Lázaro tendrá un ingrediente adicional: se sabrá si el diputado federal de Morena Cipriano Charrez Pedraza retoma sus actividades legislativas o, como sucedió en el accidente automovilístico en Ixmiquilpan, decide escapar.

De asistir a la Cámara de Diputados tendrá a cuestas el señalamiento de presunto responsable del homicidio de un joven, según se desprende de un escueto comunicado de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo (PGJEH) difundido tres días después del incidente.

También cargará otro punto en contra: la advertencia de sus homólogos de que el fuero no es sinónimo de impunidad.

Para personajes polémicos, que se dicen perseguidos por gobierno, solo Cipriano Chárrez y acaso su homólogo Julio Cesar Ángeles Mendoza, quien estuvo preso y recuperó su libertad.

Cipriano Charrez fue, en la presidencia municipal de Ixmiquilpan, una cara emblemática de la oposición, originario de una región del Estado sumergida en la pobreza y con la ofensa del olvido gubernamental que por años ha sufrido el Valle del Mezquital.

Sus carros y su vida personal ventilada por los medios de comunicación locales, fueron una muestra de su forma de ser que pese a los esfuerzos del gobierno por descalificarlo, no le afectó en su carrera política.

Hasta la madrugada del pasado sábado. Y fue Xochitl Gálvez quien pintó de cuerpo entero al político originario del Valle del Mezquital: abandonó a un jóven en un auto que se incendió durante el accidente automovilístico donde fue involucrado el legislador.

Cipriano Charrez dejó la alcaldía de Ixmiquilpan con un futuro prometedor al ganar la elección de diputado local y una alianza estratégica con el grupo universidad que encabeza Gerardo Sosa Castelán.

Después que llegó al Congreso de Hidalgo, se desdibujó como figura de la oposición y las sesiones las veía desde su curul sin subir a tribuna para denunciar lo que en el pasado había pregonado en las calles: pobreza, falta de obra pública, olvido gubernamental.

Tuvo un nuevo empuje cuando ganó la diputación federal bajo las siglas de Morena, después de abandonar el PAN de Asael Hernández Cerón.

Y cuando de nueva cuenta cobraría fuerza como figura de la oposición, en vísperas de la elección de alcaldes y la próxima sucesión gubernamental, otra vez sufre una recaída de la cual se ve difícil se reponga.

Mañana, en San Lázaro, es probable que inicie el descenso de un político del Valle del Mezquital, atrapado en sus proyectos que no cuajaron y sus errores que lo desbordaron.