Deslumbra ópera ‘Aída’ desde el Met

Deslumbra ópera ‘Aída’ desde el Met

Vidas
|

La temporada 2018-2019 de transmisiones en vivo desde Nueva York inicia en grande con obra de Giuseppe Verdi en la Sala Mateo Herrera

La grandiosa puesta en escena de “Aída” sorprendió a los espectadores. Fotos: Maricela Maceira/Especiales


La ópera “Aída”, de Giuseppe Verdi, transmitida en vivo desde el Metropolitan Opera House de Nueva York, deslumbró por su lujosa y espectacular producción, así como por las grandiosas voces y actuaciones de dos de sus protagonistas: la diva Anna Netrebko y la nueva estrella Anita Rachvelishvili.



Sin duda alguna, este título continúa siendo muy popular, pues la sala de conciertos Mateo Herrera del Forum Cultural, donde se transmitió el sábado en León, lució casi llena, por lo que el inicio de la temporada 2018-2019 de transmisiones desde el Met fue todo un éxito.



Esta respuesta se debió en gran medida a la propia obra de Verdi, ejemplo de la “grand opéra” francesa, que cuenta la trágica historia de Aída, princesa etíope capturada como esclava en Egipto, y Radamés, guerrero egipcio que deberá decidir entre el amor por ella o la lealtad al faraón.



El público también se sintió atraído por la tradicional producción de 30 años de “Aída” de Sonja Frisell, montaje que cuenta con la escenografía del diseñador de cine Gianni Quaranta y que sigue ganando aplausos gracias a su representación realista, grandiosa y “hollywoodesca” del antiguo Egipto.



Esta puesta en escena incluye coreografías, caballos en escena y decenas de figurantes. Asimismo, transiciones de escena efectivas, como cuando la estancia de Amneris, princesa de Egipto y rival de Aída, desciende del escenario para convertirse en una explanada en la que se desarrolla la famosa marcha triunfal.



Sin embargo, el mayor atractivo de esta representación fue el elenco protagonizado por Anna Netrebko, quien debuta como Aída en el Met, después de estrenarse en este rol en el Festival de Salzburgo de este año.



Una vez más, la soprano rusa volvió a demostrar por qué es la diva de la ópera de nuestro tiempo. Su voz poderosa y timbre oscuro, así como sus agudos y graves, continúan impecables. Además, su canto estuvo lleno de matices, desde los “forte” explosivos hasta los “pianissimi” delicados. En el aria “O patria mia” entregó lo mejor de su técnica.



Sólo se le podría reprochar cierto descuido en el legato y un oscurecimiento excesivo de la voz. Pese a ello, su actuación fue rica en expresiones, al mostrar a una Aída sufrida ante sus desgracias, amorosa con Radamés y furiosa frente a su rival.



Anita Rachvelishvili, en el papel de Amneris, fue la clara triunfadora de la función. Dotada de una voz cálida y potente, la mezzosoprano georgiana recordó a la legendaria Giulieta Simionato. Asimismo, exhibió un registro homogéneo, con agudos y graves seguros; una emisión natural y un fraseo que dio credibilidad a cada una de sus palabras.



En efecto, la joven cantante tuvo un magistral dominio del escenario e imprimió garra al personaje, que fue creciendo en intensidad hasta lograr que el público sintiera compasión por su dolor.



No obstante, la gran decepción fue el Radamés de Aleksandrs Antonenko. Desde la célebre aria “Celeste Aida”, el tenor letón adoleció de técnica. Se escuchó desafinado y nasal. No ofreció fraseo, línea de canto, estilo, ni cuando menos un agudo en “forte” bien colocado. Más bien, su emisión fue estentórea. Tampoco hubo desarrollo del personaje.



El resto del elenco cumplió con solvencia: Quinn Kelsey, como el rey etíope Amonasro; Dmitri Belosselskiy y Ryan Speedo Green, en los roles del sumo sacerdote Ramfis y el rey de Egipto, respectivamente. En tanto, el joven tenor Arseny Yakovlev, como el mensajero, y la sacerdotisa de Gabriella Reyes, dejaron un buen sabor de boca.



Por su parte, el director italiano Nicola Luisotti brindó una lectura correcta de la partitura, con un uso del tempo flexible y una apuesta clara por extraer la máxima riqueza sonora de la orquesta y el coro, que mostraron un gran nivel como es habitual.



Olvida teatro a Montserrat Caballé


Esta representación de “Aída” se realizó horas después del fallecimiento de la famosa soprano catalana Montserrat Caballé, quien desde 1965 hasta 1985 ofreció memorables interpretaciones en el Met, por lo que sorprendió que los directivos de esta compañía no le hayan hecho un homenaje a la cantante. Sólo el tenor francés Roberto Alagna le dedicó unas palabras en el segundo entreacto, lo cual fue muy apreciado por los espectadores.