Pianista Braulio Alcaraz ofrece charla-concierto

Pianista Braulio Alcaraz ofrece charla-concierto

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El pianista leonés Braulio Alcaraz Castro ofrece en el Mateo Herrera una charla-concierto a jovencitos de los Coros del Valle de Señora

Braulio Alcaraz Castro. Fotos: Omar López Gómez


“La experiencia de vivir fuera de casa es una aventura y aprendizaje que me hizo salir de mi comodidad, dejar a mi familia, amigos, novia, sol, idioma, pero sé que la música es para los valientes”, dijo el pianista Braulio Alcaraz Castro durante su presentación en el Auditorio Mateo Herrera.



Con el objetivo de motivar a las nuevas generaciones, el pianista leonés Braulio Alcaraz Castro impartió la charla-concierto “Juntos expresemos lo posible” a niños, niñas y jóvenes de los Coros de Valle de Señora. 



Una vida dedicada al piano desde su infancia, el fallecimiento de su papá a causa de leucemia y la experiencia estudiando su posgrado en Varsovia, Polonia, fueron parte de la historia que narró el músico. 



A los 9 años llegó a estudiar piano en la Casa de la Cultura Diego Rivera por sugerencia de su mamá, quien ya lo había metido a clases extracurriculares de futbol, natación y atletismo. 



“Yo no hubiera seguido estudiando música si no hubiera tenido mi primer contacto con mi maestra Lupita, ella hizo que me apasionara”, dijo. 



A los 17 años, Braulio se enteró que existía la licenciatura en Música en la Universidad de Guanajuato, por lo que decidió tomar la música como un estilo de vida. 



Durante sus estudios conoció a José Manuel Sandoval y Rodolfo Ponce, quienes motivaron a seguir adelante al joven y a participar en concursos de música, estatales y nacionales. 



Actualmente cursa un posgrado en piano en la Uniwersytet Muzyczny Fryderyka Chopina en Polonia, donde aprovecha para presentarse dos veces al mes en algún lugar del país de Europa oriental. 



El músico contó que su papá era un hombre deportista apasionado y practicante del atletismo, dentista de profesión que de un momento a otro ingresó al hospital y salió con el diagnóstico de la enfermedad mortal.



“No bajes los brazos, mijo, con miedo y todo, con dolor y todo... pero hay que seguir adelante”, fueron de las últimas palabras que Braulio escuchó de su papá, antes de que falleciera.



Dijo el pianista que el fallecimiento de su padre causó que la música que había dentro de él se apagara durante más de un año, refiriéndose a que sí tocaba, pero no sentía la pasión y gusto por hacerlo. 



Haciendo caso a las palabras de su papá, siguió preparándose profesionalmente, su experiencia fuera de casa, dice, le ha servido para crecer profesionalmente y personalmente. 



En sus inicios era desmotivado por el contexto de ese país en el que niños de muy poca edad tocan instrumentos muy bien, incluso sus profesores decían que para su edad ya debía dominar algunos temas. 



“He aprendido a madurar esa parte de mí, no me comparo con nadie, mi contexto en México es muy diferente a los habitantes de Polonia”. 



Braulio quiere compartir sus conocimientos y motivar a las nuevas generaciones a vivir la música como un estilo de vida y así poder abrir su panorama. 



“Agradezco a todas las personas que han colaborado en mi vida a lo largo de mi carrera y en todos los aspectos”, expresó. 



“A las instituciones y a todas aquellas personas que han permanecido en el anonimato, sin su generosidad mi vida no sería la misma”, dijo refiriéndose a sus benefactores.