Populismo “fifí”

Populismo “fifí”

Opinión
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El presidente de Venezuela fue exhibido en un video cenando opípara y fastuosamente en un restaurante de Turquía.


El presidente de Venezuela fue exhibido en un video cenando opípara y fastuosamente en un restaurante de Turquía. El mismo Nicolás Maduro presumió haber recibido un trato de sultán y sin sensibilidad alguna ante el hambre y miseria que padecen miles de venezolanos en su país, se jactó del gran agasajo del que fue objeto. Este proceder fue altamente criticado mundialmente, ya que el populismo que pregona el mandatario no reconoce la grave crisis humanitaria que se vive dentro de su territorio, y resulta repulsivo ver al jefe supremo disfrutar en exceso sin tener consideración alguna por su pueblo hambriento.


Sentimientos similares de rechazo e indignación son los que está provocando la fastuosa boda “fifí” de César Alejandro Yáñez Centeno y Dulce María Silva Hernández.  César Yáñez es el brazo derecho de López Obrador y colabora con él desde 1996 cuando éste  llegó a la presidencia del PRD, durante su gestión como jefe de Gobierno, y en sus tres campañas presidenciales. En esas etapas fue su vocero, y ahora ha sido designado para ocupar la coordinación de Política y Gobierno de la Presidencia de la República  a partir del 1 de diciembre. 


Nos sorprende que el maquillaje y vestido de la novia hayan sido realizados por profesionales  prestigiados que han trabajado para importantes y famosas personalidades del mundo artístico, igualmente impresionados por las miles de rosas que hicieron del lugar del evento un bosque encantado y maravillados de un menú de varios tiempos con platillos de lo más caro. Finalizando con un postre que venía en una caja de caoba; y para amenizar se contrató a los famosos Ángeles, pero no a los celestiales, sino a los Azules de Ixtapalapa.  Un tranvía de dos pisos con el techo descubierto fue el vehículo que transportó a los novios a la recepción, acompañados de mariachis e importantes invitados. Cual boda monárquica, los novios pasearon por las calles ante el asombro de transeúntes. Todo un derroche de lujos y extravagancias propios de jeques árabes documentado en la revista social más popular para que todo México se entere.


Aunque se trate de justificar que el alto costo de la boda corrió a cuenta de la novia, quien se presume como empresaria, la ostentación en la clase política no es bien vista y ofende a un pueblo con carencias. Para alguien tan cercano a López Obrador, quien fungió como padrino de boda, es todavía más ofensivo e incongruente, ya que la ideología de Morena pregona que los pobres son primero y una de sus principales promesas fue la austeridad.


Al cuestionar al presidente electo sobre esta suntuosa celebración, acusó a sus adversarios de utilizar cualquier “posible error... para hacernos la crítica”. Y expresó: “Se me hace que tienen derecho a hacerlo, nada más que nosotros no vamos a cambiar, vamos a seguir actuando con integridad, con principios, con honradez y con austeridad republicana”.


Así el comienzo de la nueva cúpula del poder morenista, se hace difícil apreciar la austeridad que pregonan, los principios de congruencia y la integridad que llevan a la sensatez de un dispendio sobrio sin exageraciones. La cuarta transformación es más de lo mismo.