La consulta sobre el aeropuerto

La consulta sobre el aeropuerto

Opinión
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Nuestro País es folklórico, raro. Ahora más.


Nuestro País es folklórico, raro. Ahora más. Nuestro Presidente electo, en esa forma de democracia popular que parece será más frecuente practicar, AMLO convoca a una consulta sobre si el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México debe construirse en Texcoco o en la Base Militar de Santa Lucía. Hay 4 opciones claras: la primera es dejar el aeropuerto actual y remodelarlo sin construir uno nuevo; el segundo es remodelar el actual (Benito Juárez) y ampliar el de Toluca; el tercero es concluir el de Texcoco y clausurar el actual; el cuarto es construir el de Santa Lucía y enviar al olvido el de Texcoco.


En el arte de la evaluación de proyectos de inversión, contamos con criterios de evaluación diversos sobre una misma idea se dan resultados diferentes. Los criterios pueden ser: políticos, técnicos, económicos, financieros, ambientales, sociales, etc. Desde el punto de vista técnico, es claro que el NAICM debe construirse en Texcoco (lo han expresado los especialistas en navegación aérea); si es ambiental, debería seleccionarse el de menor impacto (probablemente Santa Lucía); si es económico (contribución al desarrollo) sería Texcoco pues desarrollaría áreas de enorme pobreza; si es social evaluaríamos el que genere más empleos y tenga menos conflicto social.


Sin duda, las decisiones claves de la vida política nacional deben llevarse a referéndum o plebiscito o consulta popular y por medio del INE (Instituto Nacional Electoral), figuras que nos ha costado bastante construir como País. Pero una problemática como la del aeropuerto corre el riesgo de politizarse si se lanza a consulta nacional. Me da la impresión que AMLO además de legítimamente consultar y hacer encuesta pública sobre la decisión de continuar el NAICM en Texcoco o en Santa Lucía, evade el costo político de tomar directamente una decisión. Si México fuera una empresa (claro que no lo es) y estuviera en clara competencia en el mercado (que lo está), tomaría decisiones del Director de la empresa con rapidez.


El problema es que las encuestas hechas por uno mismo pueden estar sesgadas. No poniendo prejuicios, pero si claramente el nuevo gobierno de la 4T (Cuarta Transformación) se ha pronunciado por detener la obra en Texcoco y ellos mismos organizan consulta y encuesta, ¿serán imparciales? ¿Estamos informados como pueblo sobre el problema? ¿Y si salen resultados contrarios en consulta y encuesta? Los Colegios profesionales y empresas y peritos ya se expresaron claramente a favor de continuar el NAICM en Texcoco, pero algunas voces (colonos, ecologistas, activistas sociales) han expresado estar en contra.


AMLO tiene razón en sospechar que el NAICM en Texcoco tiene negocios turbios al hacerse aportaciones públicas y privilegiando a contratistas o metiendo sobre precios, pero todos sabemos que en el mundo los aeropuertos son enormes negocios con rentabilidad; problema sería que los particulares o fondos de inversión pudieran tener ventajas ocultas sobre el proyecto. Si el NAICM en Texcoco tiene entre 30-40% comprobado de avance, parece una tragedia financiera dejarlo sin terminar pues dejaría contratos por pagar, trabajadores por liquidar.


Los niveles de inversión en países como China y Singapur y Corea de Sur, son enormes para la atracción de inversiones; no escatiman en las estrategias para captar turistas. Camaradas de la izquierda mexicana consideran que defender el papel económico de un aeropuerto es una ideología, que olvidamos los costos ambientales y que pasamos por encima de las comunidades circundantes al aeropuerto.


Aplicamos en Guanajuato un sondeo a 150 personas de acuerdo a la densidad poblacional. Por teléfono, los guanajuatenses conocen del problema solamente en un 18%, el 72% no lo conoce. De los encuestados escasamente el 31% ha oído hablar de la problemática del aeropuerto. Solo el 11% sabe que habrá una encuesta nacional. El 31% considera bueno que se haga consulta a la sociedad. Al preguntarle a los que conocen del caso, a la pregunta: “usted está de acuerdo con cancelar el proyecto del NAICM?” respondió que “sí” el 25%, 32% dijo que “no”; el 23% dijo que “no lo sabe”. Guanajuato no es México, pero como vemos, la encuesta y sondeo del 29 de octubre no tendrá respuesta –al menos en Guanajuato- y es muy probable que respondan solo aquellos que están bien informados.


No es difícil anticipar que participarán quienes se oponen al desarrollo económico y que basado en ello, tanto consulta como en encuesta, el nuevo Gobierno federal abandonará el proyecto de Texcoco y se inclinará por Santa Lucía o por ampliar Toluca. A los costos del proyecto seleccionado se deberá sumar el cierre del proyecto Texcoco. La decisión más difícil en inversión del sexenio de AMLO es ésta y la dejará en manos de un porcentaje muy bajo de la población que saldrá a votar el día 29. Cualquier decisión que se tome, tardará años en construirse. Perderemos el tiempo, el recurso más preciado para construir futuro.


 


* Director de la Universidad Meridiano


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